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Con papel, la caja de un CD y cinta adhesiva, convierte tu smartphone en un holograma

 Hologram

Los hologramas han sido motivo de estudio de la tecnología, pues se encargan de mostrar una puerta abierta hacia el futuro. Por otro lado, en la era digital lo único que se espera es la nueva aplicación que hará más inteligente al smartphone. Teorizar sobre la naturaleza de la ciencia y el futuro de los los gadgets permite investigar la naturaleza del universo y la composición de la vida y el género humano. Sin embargo, en un nuevo video se muestra, con un tutorial, la forma de convertir tu teléfono móvil en un proyector de hologramas, haciendo manualidades como en el siglo antepasado. 

Hologram drawing

Se ha demostrado que los hologramas son útiles de muchas formas. Ya sea para hacer manifestaciones públicas en lugares donde el Estado no lo permite, ya como forma de perpetuar la conciencia humana en la búsqueda de la inmortalidad, ya para realizar sendos discursos políticos cuando la agenda del ejecutivo no le permita la asistencia a algún evento, o bien para regresar a la vida a monumentos perdidos en la historia por acción del hombre o del tiempo, los hologramas todavía son una puerta abierta a miles de posibilidades. Son una especie de aleph que puede mostrar si el hombre es arquetipo de la cosa o si el universo es un ente conectado por conductos que pueden llevarnos a dimensiones paralelas aquí mismo. Así como sencillos principios de la física o ideas platónicas, el mundo puede ser explicado en sus posibilidades: en un simple tutorial, por ejemplo, se puede ver la forma de convertir tu teléfono celular en un dispositivo 3D sin la necesidad de lentes. El proceso consiste básicamente en hacer un boceto en una hoja y después copiarlo en la caja del CD, hasta que se tengan las cuatro piezas en plástico que se unirán con cinta adhesiva.

El video que a continuación te compartimos ilustra, paso a paso, la transmutación: 

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Ha regresado el whisky que mandaron al espacio, y el sabor es inesperadamente distinto

Buena Vida

Por: pijamasurf - 08/03/2015

Estas son las diferencias que sufrió el proceso de maduración de un whisky que estuvo flotando en el espacio exterior por 3 años

 

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Al parecer sólo los astronautas rusos han probado las mieles del un buen coñac en el espacio. Para los estadounidenses, sin embargo, el alcohol es estrictamente para experimentos, no para consumo. Pero algunos suertudos whiskys han salido de la atmósfera para dar un paseo en la Estación Espacial Internacional. Los resultados del experimento más reciente con alcohol que se lanzó al espacio en 2011 y regresó a la Tierra en 2104 son de lo más extraños.

Mientras la combinación química del whisky no cambió demasiado, su aroma y sabor se modificaron inesperadamente. Quizá nada vuelve a ser lo mismo una vez que sale de la atmósfera. Estos son los resultados:

Antes de salir de nuestro planeta:

Aroma: muy leñoso, tonos de cedro, olor ahumado y a vinagre balsámico añejado. Tonos de pasas, melaza de caramelo, vainilla y naranjas quemadas. Muy parecido a un Ardbeg añejado.  

Sabor: paladar seco/sabores balsámicos, aceite de trébol y humo dulce. Un afrutado distante (ciruelas/dátiles), un poco de carbón y notas antisépticas. El dejo es largo, persistente y típicamente Ardbeg, con sabores a humo suave, madera de palo de rosa, alquitrán y un caramelo cremoso y dulce.

Al regresar a nuestro planeta:

Aroma: intenso y redondo, con notas de humo antiséptico, hule, pescado ahumado y una curiosa nota perfumada similar al cassis o a la violeta. Poderosas notas de madera, pistas de grafito y un poco de vainilla. Esto luego se convierte en notas muy terrosas, en un aroma sabroso a carne y después tintes de ron y helado sabor a pasa.

Sabor: un perfil de sabor muy delimitado, con frutas ahumadas (ciruelas/pasas/azúcar y cerezas), humo terroso, hierbabuena, anís, canela y tocino ahumado. El dejo es áspero, intenso y prolongado, medicamento antiséptico y humo de hule.

Así, por más que los científicos empacaron el whisky de manera que el único cambio entre la Tierra y el espacio fuera la gravedad, encontraron que el proceso de maduración no extrajo tantos químicos en el espacio como lo hace en nuestro planeta. Es decir, la evolución de los sabores cambia radicalmente en ambos lugares.

En un par de años regresarán a la Tierra algunos galones de whisky escocés que, después de este experimento, se espera vender en algunos millones de dólares a los paladares más excéntricos y entrenados.