*

X

Si quieres ganar el corazón de una mujer, llévala primero a cenar (ESTUDIO)

Salud

Por: Samuel Zarazua - 08/30/2015

Estudio revela que la respuesta romántica está influida por el hambre
11138550126_26407d051a_o

Imagen de Garry Knight en Flickr, licencia: CC BY 2.0.

Para algunos no será sorpresa que un estudio psicológico observó que, si quieres seducir a una chica, intentes primero llevarla a cenar.

Esta investigación, reseñada por Quartz y concentrada en una población de mujeres jóvenes, interpretó datos que hacen concluir a los psicólogos que las personas bajo un régimen estricto de dieta dieron cuenta de una respuesta afectiva más susceptible al apetito, mientras que las que no llevan este régimen estricto de alimentación, o sea, que comen 'normalmente', no se hallaron en tal situación afectiva.

El estudio revela que, cuando han sido alimentadas, las mujeres responden de forma más susceptible a las imágenes ‘románticas’ que cuando tienen hambre.

Este estudio piloto  la Universidad de California observó a 20 mujeres de entre 18 y 25 años, de peso promedio. Se les mostró imágenes de parejas heterosexuales compartiendo momentos, abrazándose, sosteniendo sus manos, y entre cada una, también se insertaron imágenes ‘neutrales’, como carros, salas de bolos, etcétera.

Después, las participantes recibieron más calorías y un licuado de altas proteínas y se les escaneó nuevamente. Los investigadores encontraron un ‘alza’ significativa en la actividad cerebral cuando miraban imágenes ‘románticas’ como las anteriores.

También se les preguntó si habían hecho un régimen de alimentación. Lo que sorpresivamente mostró el escaneo cerebral fue que las personas que habían llevado una ‘dieta’ estricta tuvieron una respuesta más elevada a los estímulos románticos, particularmente en el área del cerebro asociada con las recompensas.

Según dice Quartz, la primera autora del artículo, Alice Ely, señaló que: “Los que seguían una dieta tuvieron una mejor respuesta a los estímulos que su contraparte, pues se ilumina toda la región del cerebro que está relacionada con la sensibilidad a las recompensas, asociadas a la comida".

Una posible explicación, dice Ely, es que la alimentación puede incrementar las recompensas sexuales, ya que ambas esferas están muy relacionadas. No obstante, falta mucho trabajo en esa conexión a nivel experimental y hacer crecer la muestra de la población, para que el estudio sea más certero.

Ely también hace hipótesis sobre que los gestos románticos tienen una respuesta más efectiva cuando se ha tomado alimento recientemente.

Se ha escrito que el amor nace en los ojos, pero ciertamente también nace en la boca y quizás, en los intestinos.

4 razones por las cuales vivimos una crisis gastrointestinal mundial

Salud

Por: pijamasurf - 08/30/2015

Muchas de las enfermedades modernas parecen tener su origen en el intestino
[caption id="attachment_100330" align="aligncenter" width="620"]gutbug Es un mundo allá adentro: miles de millones de bacterias viven en el intestino[/caption]

Comúnmente el corazón y el hígados son considerados como los órganos más importantes para la salud humana. Si bien hoy sabemos que el cuerpo humano es un organismo holístico en el que cada órgano y cada proceso vital están estrechamente interconectados, esa distinción --la de órgano primordial para el funcionamiento de todo el organismo-- debe tener en cuenta sin duda al intestino. Ya lo intuía Hipócrates, a quien se le atribuye la frase "Toda enfermedad inicia en el intestino". Y es que el intestino es una especie de puerta sinuosa entre el mundo exterior y el interior del cuerpo, encargada de decidir qué entra y cómo es etiquetado al entrar: las toxinas, los microorganismos patógenos, alergénos y demás agentes patógenos, todos entran mayormente a través de la pared intestinal. La importancia del intestino es hoy más apreciada ya que sabemos que alrededor de este órgano se encuentra la mayor parte de los microbios humanos y de las células del sistema inmune. Aunque el sistema que conforman todos los microorganismos que habitan dentro de nosotros y el sistema inmune estén difundidos por todo el cuerpo, su foco se encuentra en el intestino. Podemos entender, entonces, por qué se dice que la enfermedad se origina en el intestino.

Se calcula que el ser humano está formado por 100 billones de células de microbios, 90% del total de nuestro material biológico. Esta profusa selva microscópica –que compone entre 3 y 5 millones de genes, más de 90% de nuestro material genético– se conoce como microbioma humano, es decir, el ecosistema interno que conformamos humanos y microorganismos. El microbioma es considerado un segundo genoma o un nuevo órgano, ya que fue descubierto hasta los años 90.

Algunos médicos, como el doctor Martin Blaser, han identificado una crisis mundial en la salud propiciada por el abuso de antibióticos y el poco cuidado que en general se tiene con este órgano microbiótico. Blaser considera que el incremento en enfermedades tan diversas como la diabetes, el autismo, el intestino irritable o hasta la obsesidad y la depresión esta asociado con una disbiosis o un desequilibrio en lo que antes se conocía como la flora intestinal.

La bióloga Alanna Collen, autora del libro 10% Human: How Your Body's Microbes Hold the Key to Health and Happiness, ha identificado las siguientes cuatro grandes causas por las cuales estamos en una crisis macrobiótica:

1) El uso de antibióticos: El incremento en el uso de antibióticos para controlar todo tipo de infecciones (incluyendo aquellas para las que no son efectivos, como las gripas) en humanos y animales de granja (que consumimos en alimentos) ha hecho que muchas especies de nuestro microbioma “indígena”, por así decirlo, se extingan o estén seriamente amenazadas.

2) Nuestra dieta moderna: La dieta moderna, basada en poca fibra y en general en un menor consumo de plantas prebióticas, ha hecho mella en nuestro microbioma. A la par, la comida procesada, sustancias que son “como comida” (pero no realmente comida), la dieta de “papitas y hamburguesas”, ha limado el camino para que el ecosistema interno sea dominado por bacterias agresivas propensas a la inflamación.

3) El incremento en las cesáreas: No es un secreto que hoy en día algunas mujeres eligen que sus hijos nazcan por cesárea no sólo por evitar riesgos, sino también por comodidad. Esto es preocupante ya que el microbioma, ese órgano adquirido, se forma justamente cuando el bebé cruza el canal vaginal y se llena de las bacterias de su madre. Estas amorosas bacterias –muchas de ellas lactobacilos– son la primera línea de defensa del organismo y desempañan papeles protagónicos en la secreción de hormonas y neurotransmisores. Al faltar este feliz ejército, un bebé forma su microbioma de un entorno más agresivo, como el que puede encontrar en un hospital.

4) La disminución de horas netas de lactancia: La otra vía por la que un bebé abastece su microbioma es a través de la leche materna, rica en bifidobacterias, algo que simplemente no tiene sustituto, aunque puede paliarse con probióticos.

No hay duda de que es necesario un cambio de paradigma, del uso indiscriminado de antibióticos y el aniquilamiento de todo microorganismo a una visión más moderada y preventiva, probiótica: a favor de la vida y el equilibrio.