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Por esta razón, los mapas siempre serán inexactos

Por: pijamasurf - 08/31/2015

Sin importar la tecnología a nuestro alcance, hay una cualidad de la cartografía por la que nunca tendrá la precisión que imaginamos

 Antiche Mappe

Desde que el hombre comenzó a registrar su entorno, la cartografía se convirtió en un cruce fascinante entre realidad e imaginación. Se trata acaso de uno de los mejores ejemplos para mostrar que, en el caso del ser humano, nuestro mundo es esencialmente la representación que hacemos al respecto. Como en los globos terráqueos de Vincenzo Coronelli, por mucho tiempo la precisión de un mapa incluía bestias míticas, lo cual no era contradictorio, sino parte de las limitaciones de la época, como si lo desconocido sólo pudiera encontrar expresión por medio de la metáfora.

Para nosotros, sin embargo, eso podría parecer una reliquia del pasado. En una época de satélites y drones en la cual parece que ya nada está oculto a la vista humana parece imposible tener un mapa inexacto, un mapa en donde una zona ignota sea el estimulante de nuestra curiosidad y nuestro deseo de imaginar lo que aún no es.

Con todo, la pregunta por la exactitud siempre se mantendrá en torno a los mapas porque su dimensión es menos geográfica que filosófica:

En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y los Inviernos. En los Desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.

(Suárez Miranda, Viajes de varones prudentes, Libro Cuarto, cap. XLV, Lérida, 1658)

leo belgicus

Este famoso texto de Borges, “Del rigor en la ciencia” (El hacedor, 1960), todavía nos es significativo porque la ilusión de la cartografía sigue hoy vigente. Como bien señala Jerry Brotton, profesor de Estudios Renacentistas en la Queen Mary University of London y autor de A History of the World in 12 Maps, mirar un mapa “es una experiencia trascendental” porque siempre sentimos el impulso de buscarnos ahí, pero al hacerlo nos damos cuenta de que “estamos afuera”, que no estamos ahí, que miramos el mundo “por encima, hacia abajo, como si fuéramos Dios”.

Decir que los mapas son una representación del mundo también es decir, tácitamente, que se trata de una representación específica, hecha desde cierto punto de vista, cierta visión del mundo. ¿Por qué, por ejemplo, en casi todos los mapas basados en la proyección de Mercator, Groenlandia y África parecen tener la misma superficie cuando la primera ronda los 2 millones de km2 y el continente es 15 veces superior (3x107km2)? “Un mapa”, dice Brotton, “siempre tendrá una agenda, un argumento, una propuesta acerca de cómo se ve el mundo desde una perspectiva particular”.

Ese, entonces, es el desafío de la cartografía contemporánea, quizá incluso en un sentido personal. Como en la inscripción latina que se popularizó en los mapas medievales para señalar las zonas desconocidas, HIC SVNT DRACONES, para nosotros eso ignoto es esencialmente ideológico: explorar la parcialidad y el prejuicio; trascender las fronteras de posibilidad de una forma de ver y registrar el mundo que no es propiamente la nuestra, sino la de alguien más para quien el planeta se organiza de una forma específica ―cuando tal vez, como quedó demostrado en el desarrollo de la cartografía, el mundo es mucho más amplio y diverso de lo que imaginamos.

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Recomendaciones cannábicas personalizadas basadas en encefalogramas desde una app

Por: pijamasurf - 08/31/2015

Dentro de las apps cannábicas, los productos de PotBot no sólo buscan hacer recomendaciones personalizadas a los usuarios de marihuana medicinal, sino aportar legitimidad desde la comunidad médica a las legislaciones responsables
[caption id="attachment_99673" align="aligncenter" width="576"]Imagen: Engadget.com Imagen: Engadget.com[/caption]

En el mercado negro actual, los usuarios de cannabis dependen de las brumosas descripciones que los vendedores hacen de sus productos: nombres exóticos como Mango Kush o Afghan no están asociadas a los efectos de los cannabinoides sobre el cuerpo, sino que se trata de formas de diferenciar el producto en un mercado existente, pero no regulado.

En las jurisdicciones donde la legalización está dando pasos más firmes, una interesante iniciativa es la de la empresa PotBotics, que se encuentra desarrollando un software capaz de recomendar distintos tipos de cannabis medicinal según tu propio cerebro.

David Goldstein es el CEO de la compañía y trabaja actualmente en BrainBot, un casco inalámbrico que permitirá realizar encefalogramas desde la comodidad de nuestras casas, cuya información será enviada y analizada en servidores de la Nube para buscar los indicadores que permitirán realizar sugerencias de cannabis personalizadas según cada paciente.

En pruebas preliminares de BrainBot, la compañía ha realizado encefalogramas a pacientes (de enfermedades y desórdenes neurológicos que van desde epilepsia hasta Alzheimer) antes y después de consumir cannabis para alimentar una base de datos lo más amplia posible, pero en el futuro, Goldstein espera poder complementar los encefalogramas con sensores musculares y electrocardiogramas, para ofrecer recomendaciones aún más personalizadas a una gama mayor de pacientes.

Otro producto de la compañía es PotBot, una app, sitio web y dispensario online que cumple las mismas funciones de recomendar tipos de cannabis a los usuarios o dueños de dispensarios de acuerdo con distintos padecimientos, pero aquí la información es subjetivamente aportada por los usuarios. Según Goldstein, "no hablamos de sabor, olor o sabor, y nos apartamos de nombres de cepas", los cuales "no están vinculados a beneficios médicos, pues ciertas cepas de dispensarios distintos no ofrecen los mismos alivios terapéuticos debido a sus diferencias en niveles de cannabinoides". En lugar de recomendarles "Purple Zombie" o "Acapulco Golden", la aplicación les dirá a los pacientes la concentración y balance de cannabinoides recomendada para sus padecimientos.

Otro proyecto futuro de Goldstein es NanoPot, una plataforma basada en ADN, de la cual la compañía se muestra hermética todavía pero, al igual que los demás productos, se espera que sea de interés para la creciente comunidad de consumidores de cannabis medicinal, así como un impulso suplementario a la regulación en jurisdicciones donde las leyes siguen estancadas en el siglo XX.