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Nueva evidencia de que América fue poblada por migrantes de Oceanía

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/17/2015

Un estudio comparativo entre el genoma de nativos americanos y de islas de Oceanía descubre semejanzas que, sin embargo, plantean más preguntas que respuestas
AhuTongariki

Imagen: Makemake (Wikipedia Commons)

Hasta ahora, la idea más aceptada sobre los flujos migratorios que poblaron el continente americano asegura que, en su mayor parte, estos provinieron de la Asia y la zona oriental de Rusia al cruzar el Estrecho de Bering hacia Alaska durante la última gran glaciación, hace casi 15 mil años.

Esto, sin embargo, puede ser cierto para el origen demográfico de América del Norte, ¿pero qué sucede con la zona sur? Incluso por sentido común es posible suponer que había otras rutas más directas para arribar a esas regiones, o que la ruta de Bering no podía ser la única fuente de migración para el continente entero.

Siguiendo estas suposiciones, investigadores de la Universidad de Harvard analizaron recientemente el genoma de indígenas de Sudamérica para compararlo con el de nativos polinesios, melanesios y de otras zonas de Oceanía. Entre otros antecedentes, los científicos contaban con el caso del hombre de Kennewick, un esqueleto encontrado en 1996 en dicha ciudad de Washington, Estados Unidos, cuya antigüedad ronda los 10 mil años y el cual, conforme se analizó, reveló un origen genético distante de los antepasados europeos que pudieron haber llegado por el Estrecho de Bering: varios indicios apuntaban más bien hacia las islas de Oceanía.

En este sentido, David Reich y otros colegas emprendieron el estudio comparativo mencionado y, en efecto, en el caso de personas pertenecientes a tribus del Amazonas y otras regiones de América del Sur, el genoma presenta menos material genético compartido con personas de origen asiático o europeo y más con individuos que actualmente habitan en las islas Andamán y Nueva Guinea.

Con todo, que el genoma de indígenas americanos tenga material genético tanto de Europa y Asia como de Oceanía plantea un dilema al respecto: es posible, en efecto, que esto sea prueba de que fueron varias las olas migratorias que poblaron el continente; sin embargo, también podría ser que el camino que siguieron algunas de estas fuera aún más sinuoso, al llevar a nativos austronesios y melanesios de las regiones tropicales a las boreales de Siberia y Chukotka, de donde pasaron junto con otros a América. Esta última idea, por complicada, podría ser improbable, pero no imposible.

¿Existirá un resto fósil que otorgue una respuesta definitiva?

¿La física cuántica confirma la validez del ocultismo?

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/17/2015

La física cuántica parece darle un lugar al ocultismo
[caption id="attachment_100429" align="aligncenter" width="691"]laboratorio Imagen: Laboratorio alquímico. Stradanu, "La destilación" (s. XVI)[/caption]

 

En lugar de desacreditar los recientes descubrimientos del ocultismo, los científicos de la física cuántica parecen darle un lugar a estas ideas místicas. En el video de abajo, el escritor estadounidense Mitch Horowitz advierte sobre no sacar conclusiones apresuradas de ninguno de ambos lados (ciencia y ocultismo).

Hubo un período en el que la magia y la alquimia se transformaron en la ciencia moderna. Una pieza clave de esta transformación es John Dee, el astrólogo de la corte Wizardly de la reina Isabel I. Aunque Dee creía que podía hablar con los ángeles, fue también uno de los principales matemáticos y geógrafos de su época.

Robert Boyle e Isaac Newton siguieron los pasos de Dee, realizando investigaciones empíricas de la naturaleza junto a los estudios de las profecías bíblicas y los secretos alquímicos. John Maynard Keynes tenía razón cuando observó, en 1946, que Newton no fue el primer científico sino que era, más bien, el último de los magos.

Newton invirtió particularmente tiempo y esfuerzo considerables en buscar la piedra filosofal. La generación de Newton amó especialmente la búsqueda de "virtudes místicas"; sin embargo, como dice Horowitz:

Durante la época de la Ilustración, las personas que estaban interesadas en la adivinación astrológica, la alquimia, el mesmerismo, fueron expulsadas ​​de las cortes reales y de las principales universidades [...], la gente estaba interesada en la mecánica newtoniana sin importar el hecho de que el mismo Newton también tenía un interés especial por la alquimia. Lo irónico es que algunas personas que estaban en la vanguardia de la Ilustración se enamoraron de los experimentos religiosos que se produjeron durante el Renacimiento.

Horowitz habla de cómo los físicos cuánticos no entienden este material del ocultismo y ese es “el desafío de nuestra época”. “Todo el mundo dice: Mira, la física está demostrando que nuestras mentes crean la realidad, cuando esa es una de las creencias preciadas del ocultismo, sobre todo en este país”.

Aquí la entrevista con el escritor norteamericano:   

Horowitz hace referencia a lo que llama el "movimiento del pensamiento positivo" que surge a principios del siglo XX en Estados Unidos y que madura ideas del mesmerismo sobre la influencia de la mente en la materia o en la realidad. Esto es el postulado fundamental que el new age ha querido apropiarse con ligereza a partir de una interpretación de la física cuántica, particularmente del experimento de la doble rendija en el que la luz parece comportase como una onda o una partícula según es observada, es decir, el acto de observación parece determinar el comportamiento de la luz. Aunque algunos físicos --ciertamente no todos-- consideran posible que sea la conciencia la que altere los experimentos a nivel subatómico, científicamente es precipitado asumir una conclusión.

En este tenor Horowitz advierte a los ocultistas y partidarios del new age que procedan con cuidado en sus interpretaciones. De igual manera exhorta "a los físicos cuánticos a que no desestimen a los new agers que están inteligentemente interesados en esta materia. Es natural que les interese. Debe haber una conversación sin exagerar". Horowitz agrega que, si bien las generaciones pasadas de físicos no manifestaron interés en explicar y en dar sentido a sus descubrimientos, es importante intentar explicar la naturaleza de la realidad, de tal manera que nuestro mundo macroscópico pueda cobrar sentido. La física, desde sus comienzos, está ligada a la filosofía, y no debe negar este origen y esta exploración de los significados.