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La posición en la que duermes podría estar drenando tu energía, revela estudio

Salud

Por: pijamasurf - 08/23/2015

Científicos descubren que la posición en la que dormimos afecta nuestro sistema de eliminación de desechos

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Como cualquier planta productora de energía, el cuerpo humano también necesita un sistema de irrigación y eliminación de los desechos que genera. Estudios recientes han encontrado que el cerebro humano juega un papel importante en este sistema de eliminación de desechos en su interacción con el sistema linfático, que es el principal encargado de brindar sosiego al organismo. Sabemos ahora que dormir es esencial para echar a andar este proceso y que la posición en la que dormimos afecta la efectividad de esta desintoxicación y renovación naturales. Esto también explica por qué la calidad de nuestro sueño es tan determinante en el sistema inmune (el sistema linfático es parte de este sistema de defensa).

Maiken Nedergaard, del Medical Center de la Universidad de Rochester, identificó una serie de vasos que transportan fluido cerebroespinal a lo largo del cerebro, en cuyo proceso circulan y se desasolvan, por así decirlo, desechos acumulados en los espacios intracelulares. El funcionamiento de estos vasos depende de los movimientos de agua en el cerebro realizados por células gliales llamadas astrocitos, que forman parte de un sistema ahora llamado glinfático (por las células gliales y el sistema linfático). Cuando una persona duerme, la circulación cerebroespinal hace que los espacios intracelulares se expandan hasta en un 60%.

Según informa The Guardian, pruebas recientes con ratones de laboratorio descubrieron que la posición en la que se duerme afecta la eficacia del funcionamiento del sistema glinfático. Cuando los ratones dormían de lado hubo un mejor drenaje de líquido cerebroespinal en comparación con cuando dormían bocarriba o parados. Los investigadores sugieren que el mismo mecanismo debe de estar involucrado en la consolidación de la memoria, la cual es una de las probables funciones principales del sueño. Dormir de lado, teorizan, debe también mejorar nuestra memoria. Los estudios tendrán que continuarse para poder asegurar que estas afirmaciones son también validas en el ser humano, pero, debido a que los vasos linfático existen de la misma forma en nosotros, es muy probable que así sea. Incluso es posible que la preferencia que ha sido observada en ratones y humanos por dormir de costado (semejando el feto) sea una herencia evolutiva. 

Esta es una buena razón para ajustar la forma en la que nos entregamos al sueño. Para aquellos más inclinados al misticismo, otro interesante motivo es la posibilidad de que los momentos antes de dormir --lo que se conoce como el estado hipnagógico-- puedan ser un umbral de creatividad para minar ideas del inconsciente o, como sugiere este artículo, un ensayo para nuestro proceso de muerte consciente.

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Salud

Por: pijamasurf - 08/23/2015

Muchas de las enfermedades modernas parecen tener su origen en el intestino
[caption id="attachment_100330" align="aligncenter" width="620"]gutbug Es un mundo allá adentro: miles de millones de bacterias viven en el intestino[/caption]

Comúnmente el corazón y el hígados son considerados como los órganos más importantes para la salud humana. Si bien hoy sabemos que el cuerpo humano es un organismo holístico en el que cada órgano y cada proceso vital están estrechamente interconectados, esa distinción --la de órgano primordial para el funcionamiento de todo el organismo-- debe tener en cuenta sin duda al intestino. Ya lo intuía Hipócrates, a quien se le atribuye la frase "Toda enfermedad inicia en el intestino". Y es que el intestino es una especie de puerta sinuosa entre el mundo exterior y el interior del cuerpo, encargada de decidir qué entra y cómo es etiquetado al entrar: las toxinas, los microorganismos patógenos, alergénos y demás agentes patógenos, todos entran mayormente a través de la pared intestinal. La importancia del intestino es hoy más apreciada ya que sabemos que alrededor de este órgano se encuentra la mayor parte de los microbios humanos y de las células del sistema inmune. Aunque el sistema que conforman todos los microorganismos que habitan dentro de nosotros y el sistema inmune estén difundidos por todo el cuerpo, su foco se encuentra en el intestino. Podemos entender, entonces, por qué se dice que la enfermedad se origina en el intestino.

Se calcula que el ser humano está formado por 100 billones de células de microbios, 90% del total de nuestro material biológico. Esta profusa selva microscópica –que compone entre 3 y 5 millones de genes, más de 90% de nuestro material genético– se conoce como microbioma humano, es decir, el ecosistema interno que conformamos humanos y microorganismos. El microbioma es considerado un segundo genoma o un nuevo órgano, ya que fue descubierto hasta los años 90.

Algunos médicos, como el doctor Martin Blaser, han identificado una crisis mundial en la salud propiciada por el abuso de antibióticos y el poco cuidado que en general se tiene con este órgano microbiótico. Blaser considera que el incremento en enfermedades tan diversas como la diabetes, el autismo, el intestino irritable o hasta la obsesidad y la depresión esta asociado con una disbiosis o un desequilibrio en lo que antes se conocía como la flora intestinal.

La bióloga Alanna Collen, autora del libro 10% Human: How Your Body's Microbes Hold the Key to Health and Happiness, ha identificado las siguientes cuatro grandes causas por las cuales estamos en una crisis macrobiótica:

1) El uso de antibióticos: El incremento en el uso de antibióticos para controlar todo tipo de infecciones (incluyendo aquellas para las que no son efectivos, como las gripas) en humanos y animales de granja (que consumimos en alimentos) ha hecho que muchas especies de nuestro microbioma “indígena”, por así decirlo, se extingan o estén seriamente amenazadas.

2) Nuestra dieta moderna: La dieta moderna, basada en poca fibra y en general en un menor consumo de plantas prebióticas, ha hecho mella en nuestro microbioma. A la par, la comida procesada, sustancias que son “como comida” (pero no realmente comida), la dieta de “papitas y hamburguesas”, ha limado el camino para que el ecosistema interno sea dominado por bacterias agresivas propensas a la inflamación.

3) El incremento en las cesáreas: No es un secreto que hoy en día algunas mujeres eligen que sus hijos nazcan por cesárea no sólo por evitar riesgos, sino también por comodidad. Esto es preocupante ya que el microbioma, ese órgano adquirido, se forma justamente cuando el bebé cruza el canal vaginal y se llena de las bacterias de su madre. Estas amorosas bacterias –muchas de ellas lactobacilos– son la primera línea de defensa del organismo y desempañan papeles protagónicos en la secreción de hormonas y neurotransmisores. Al faltar este feliz ejército, un bebé forma su microbioma de un entorno más agresivo, como el que puede encontrar en un hospital.

4) La disminución de horas netas de lactancia: La otra vía por la que un bebé abastece su microbioma es a través de la leche materna, rica en bifidobacterias, algo que simplemente no tiene sustituto, aunque puede paliarse con probióticos.

No hay duda de que es necesario un cambio de paradigma, del uso indiscriminado de antibióticos y el aniquilamiento de todo microorganismo a una visión más moderada y preventiva, probiótica: a favor de la vida y el equilibrio.