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Estudio confirma la relación entre neurosis y creatividad

Por: pijamasurf - 08/31/2015

Ser neurótico no es sencillo pero, según este estudio realizado en Londres, dicha personalidad conlleva varias cualidades creativas
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Imagen: Vincent Van Gog, "Anciano afligido" (Wikimedia Commons)

Incluso popularmente existe cierta tendencia a asociar la creatividad con un estado de ánimo atormentado, pesaroso, neurótico, diríamos en una terminología un poco más reciente y un poco menos cercana al romanticismo en donde se consolidó esta manera de considerar a artistas, filósofos, escritores y en general toda aquella persona en quien parece ser que la intensa actividad mental que exige su disciplina está acompañada del pensamiento incesante en todas las otras áreas de su vida.

Esto, que podría parecer una coincidencia cultural, podría ser más bien una cualidad profundamente enraizada en la psique humana. O eso es lo que sugiere una investigación realizada recientemente en el King’s College de Londres y dirigida por Adam Perkins, especialista en la personalidad humana. Según declaró Perkins al diario inglés The Independent, uno de los principales objetivos de este estudio fue mostrar que “si bien ser altamente neurótico es desagradable por definición, también tiene beneficios creativos”. Entre otros aspectos negativos, el investigador retoma la teoría de los cinco grandes tipos de personalidad, en la cual la neurosis está caracterizada por emociones como la angustia, el miedo, la preocupación, la frustración, la envidia y la soledad.

Para probar dicha hipótesis, Perkins y su equipo observaron el cerebro de personas que previamente analizaron para medir su grado de neurosis. En aquellas calificadas como profundamente neuróticas, se notó la activación de un “botón de pánico” en la amígdala, la parte de nuestro cerebro en donde se regulan casi todas las emociones y la cual, en el caso específico del miedo, se conjuga con el córtex prefrontal para desatar una respuesta potente ante un estímulo que se percibe como amenaza.

¿Qué tipo de respuesta? Eso es lo interesante, porque en buena medida, por la participación del córtex prefrontal, se trata de una reacción esencialmente imaginaria. Ante el miedo, el cerebro de los neuróticos responde con imaginación: suponiendo lo peor, recordando lo que sucedió en una situación similar, profetizando, escuchando la voz de la madre (como si se tratara de una secuencia de Woody Allen) o alguna otra opción pero decididamente no la de considerar sólo la realidad. Esa, no sin cierto ánimo paradójico, es la creatividad que Perkinks y su equipo atribuye a los neuróticos.

El problema, quizá, es que se trata de un poder imaginativo difícil de encauzar, una fuerza que se tiene pero que, como el mismo estudio lo muestra, surge en condiciones específicas, no necesariamente delante de un lienzo o una página en blanco. Pero si pudiera ser así, ¿estaríamos rodeados más de artistas que de neuróticos?

 

También en Pijama Surf: La relación entre la ansiedad y la creatividad según Kierkegaard

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Sexis pin-ups en aviones de la Segunda Guerra Mundial (FOTOS)

Por: pijamasurf - 08/31/2015

El nose art surgió en la Primera Guerra Mundial, cuando muchos pilotos volaban aviones con dibujos en las puntas. Sin embargo, en la Segunda Guerra Mundial, sexis pin-ups aparecían pintadas en las trompas de los aviones de combate

 

 

El nose art en vehículos militares se remonta a la Primera Guerra Mundial y se originó con los pilotos italianos y alemanes. En 1913 se pintó el primer dibujo en la "nariz" de un hidroavión italiano.

Este arte, iniciado por los pilotos alemanes en la Primera Guerra Mundial, se volvió una práctica popular. Las temáticas del nose art en los aviones son muy distintas. En muchas ocasiones son bocas pintadas en la punta que hacen parecer al aparato una suerte de tiburón del cielo; también se acostumbraba poner algún dibujo animado, alguna frase para ridiculizar al enemigo, un grito de guerra, un símbolo de buena suerte o alguna que otra pin-up.

Esta tendencia sirvió de algún modo como apoyo moral y psicológico para los pilotos de la Fuerza Aérea, pues estas pinturas les recordaban su hogar y la idea de una vida más pacífica.

La Segunda Guerra Mundial fue la época dorada de este "arte": casi todos los aviones de Estados Unidos tenían sus propios nombres y casi la mitad, dibujos en la nariz.

Muchos aviones fueron bautizados con nombres femeninos como “La Bella de Detroit” o “La muñequita de Texas”, y su decoración era congruente con dichos nombres: chicas con un microatuendo de vaqueritas, chicas en bañador o totalmente sin ropa solían adornar la parte delantera de uno que otro Boeing B-29.

 

Aquí algunas de esas peculiares imágenes:

 

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Fuente: dangerousminds.net