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Estas empresas de alimentos mexicanas se niegan a revelar de qué están hechos sus productos

Por: pijamasurf - 08/15/2015

¿Por qué se niegan populares empresas como Bachoco, Gruma, Hérdez, La Costeña, Kelloggs, Pepsi, Coca-Cola, La Moderna, Jumex o Bimbo a revelar de que están hechos sus alimentos?

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La publicación digital Sin Embargo ha hecho un interesante reportaje sobre la negativa de algunas de las productoras de alimentos más populares de México a revelar cómo y con qué ingredientes son fabricados sus productos de consumo masivo. Esto a partir de una petición de transparencia de la organización civil Greenpeace. Según el periodista Alejandro Páez Varela, quien firma el reportaje, "casi la totalidad de las grandes empresas que alimentan a los mexicanos se niegan a mostrar la información sobre sus procesos de producción. Y se niegan porque, se sospecha, esconden un cochinero". Podemos pensar que ese "cochinero" es una serie de ingredientes procesados llenos de conservadores y demás sustancias químicas, así como la fabricación de los productos en lugares que podrían estar contaminados o donde se producen otro tipo de alimentos que podrían causar problemas alérgicos. El mismo artículo señala:

Un cereal de Kelloggs o un jugo de Jumex o unos chiles de La Costeña podrían verse muy apetitosos pero, ¿y si la avena, el durazno o los cuaresmeños son regados con plaguicidas e insecticidas, o son adquiridos a pequeños productores que no cumplen con normas mínimas? Y todavía más allá: ese maíz o la caña de azúcar que usan Coca, Pepsi o Gruma podrían oler muy rico pero, ¿y si, a escondidas del público, están contaminando los campos y los campos escurren tóxicos a los mares, desde donde sacamos otra parte de nuestros alimentos?

La lista negra antitransparencia de Greenpeace incluye a Bachoco, Gruma, Hérdez, La Costeña, Kelloggs, Pepsi, Coca-Cola, La Moderna, Jumex y Bimbo.

Según Sin Embargo, estas empresas tienen un nivel de penetración casi universal en México. Por ejemplo:

[Bimbo] tiene una penetración en el 99.3% de los hogares en México y forma parte de las 10 empresas de industrialización de alimentos más grandes del mundo, con ventas de 11 mil millones de dólares. Hérdez, por su parte, está en más del 50% de los hogares y se encuentra entre las 10 marcas de alimentos en México. Y juntas, Bimbo, Gruma, Bachoco, Hérdez y La Costeña, están dentro del top 10 de las empresas de alimentos más relevantes del país, de acuerdo con datos actualizados de Greenpeace.

Esto muestra que en México, debido a la pobreza extrema, al nefasto influjo de la publicidad y a la poca educación, la mayoría de las personas se ve obligada a consumir alimentos procesados de mala calidad que muchas veces son pobres reemplazos de alimentos naturales mucho más nutritivos cuya producción ha sido desplazada por los monopolios. México es el país de los refrescos, las fritangas, los panecillos, los dulces, las papitas, las garnachas y demás comida chatarra. Como dice el periodista del New York Times experto en alimentos, Michael Pollan, uno debería "comer comida real, no demasiada, la mayoría plantas". Esto lamentablemente es sumamente difícil para la mayoría de la gente, cuando antes era lo más fácil; las cosas están al revés: comer plantas sin procesar tiene un mayor costo para el bolsillo de las personas (aunque no hacerlo sale más caro a la salud y al planeta). La frase de Pollan es especialmente relevante puesto que, cuando dice "comer comida real" ("real food"), se refiere a cómo la mayoría de los alimentos procesados que encontramos en el supermercado nos hacen dudar si calificarlos como alimentos o como una especie de híbrido, injerto, comida basura, modificación genética, frankenfood. En esta dudosa clasificación entran todos estos productos. 

  

4 mitos de la ideología estadounidense desmentidos brillantemente por Bill Hicks (VIDEOS)

Por: pijamasurf - 08/15/2015

El comediante Bill Hicks demostró en diversas ocasiones que el humor es uno de los mejores vehículos para decir la verdad
[caption id="attachment_98881" align="aligncenter" width="567"]jfk Imagen: Walt Cisco (Wikimedia Commons)[/caption]

El humor ha sido, casi desde siempre, uno de los vehículos más efectivos para expresar la verdad. Desde los bufones en las cortes shakesperianas, el chiste en su relación con el inconsciente o la sátira hecha a los personajes de poder, reír ha sido una forma de colar aquello que a veces no puede decirse francamente, de disimular en una broma algo que dicho seriamente podría ser motivo de furia o escándalo. La risa, en ese sentido, es un recurso liberador, una forma de minar la seriedad, de erosionar lo solemne, de volver ligero aquello sobre lo cual se ha impuesto un peso innecesario.

Entre los comediantes contemporáneos, el estadounidense Bill Hicks fue un representante digno de esa tradición satírica, un hombre que no sólo tenía un sentido refinado e inteligente de la comedia, sino que además entendió pronto que esta lo colocaba fácil y cómodamente en un punto en que sería escuchado e incluso tal vez comprendido ―y que no podía desaprovechar esa oportunidad. Su versión de una “buena noticia” sobre drogas en los noticieros televisivos es una de las mejores lecturas sobre la percepción social de las sustancias psicoactivas, una revisión sucinta de las múltiples aristas en torno a esta situación:

 

Asimismo, su certeza de que la vida es “un paseo en un parque de diversiones”, un viaje que o no debe tomarse demasiado en serio o, en otro sentido, está hecho esencialmente para que nos divirtamos mientras nos encontramos aquí:

 

Ambos videos resumen, en cierta forma, tanto la actitud de Bill Hicks como su arco de intereses con respecto a la comedia y los temas de donde tomaba elementos para hacerla. De la metafísica a los problemas de todos los días, Hicks decía lo que muchos pensaban y opinaban pero con gracia y talento. Y esa fue, para él, su diferencia, y para su público el punto de identificación. Un hombre que, además, no se sustrajo de los temas políticamente incorrectos de su tiempo, a los cuales también dedicó no pocos chistes.

En esta ocasión retomamos un compilado de videos publicado en el sitio truthteory.com a propósito de cuatro grandes mitos de la narrativa ideológica estadounidense que, en distintos momentos, Hicks examinó a la luz del escepticismo y la incredulidad, no de manera gratuita sino crítica, sospechando de las versiones oficiales que, casi siempre, están hechas desde el poder para proteger al poder mismo.

El asesinato de John F. Kennedy

 

 

El asedio de Waco

 

 

La guerra contra las drogas

 

 

La guerra contra el terrorismo

 

 

También en Pijama Surf: Si trabajas en marketing o publicidad, Bill Hicks tiene algo que decirte: Suicídate