*

X

Conoce a la mujer con la vagina más hermosa del mundo

Por: pijamasurf - 08/04/2015

“Mi novio siempre me decía que tenía una hermosa vagina” (aunque después de todo, aún no puede creer que posee una “vagina especial”). "Sólo resultó ser la mejor foto de mi vagina” (aseguró la ganadora)

El mes pasado un creador de juguetes sexuales lanzó la competencia internacional para hallar la “vagina más hermosa” del mundo, la cual sería utilizada como molde para elaborar una nueva línea de juguetes sexuales. La campaña sexual fue acusada de “sexista y repugnante”. Según señaló The Independent, la ciencia descartó que pudiese elegirse una vagina perfecta, por lo que aún surge la interrogante de lo que podría denominarse una ‘vagina atractiva’. "Quizá esta fue más que una maniobra de marketing; pero, ¿existe realmente una concepción universal de belleza en cuanto a la vagina?”, se pregunta el medio inglés.

Concurso de vagina

Se midieron la forma y la textura. Un equipo midió la longitud de los labios menores y mayores, evaluaron las capuchas de los clítoris y las rugosidades de las vaginas. 182 mujeres mandaron fotos de sus vaginas, mismas que fueron clasificadas y votadas por 137 y 70 visitantes. La página recibió 1.2 millones de visitas de 191 países y  2.7 millones de votos. 

La ganadora del primer premio de 5 mil dólares, llamada "Nell", se declaró emocionada por su viaje a Berlín donde le harán un escaneo en 3D para elaborar el juguete sexual.

Mujer con vestido

Los cánones de sexualidad que siempre han mantenido a las mujeres bajo estándares difíciles de seguir, pero eso llegó a un nuevo nivel con este tipo de concurso. Ahora las mujeres también están buscando no sólo operarse el busto, la nariz, los glúteos y demás partes del cuerpo, sino que también están comenzando a hacerse labioplastias para tener una vagina ya sea más bonita, más estrecha o más atractiva. Ahora se podrá hablar de los estándares de belleza de la vagina.

“Tomé el concurso como lo que fue, una técnica publicitaria para un juguete sexual”, aseguró Nell, proveniente de Escocia. Por razones de privacidad, el verdadero nombre de Nell no fue dado a conocer.

Puedes ver a todas las ganadoras acá. Sólo ten en mente que no es apto para la oficina. 

Te podría interesar:

La manipulación de los colores en el cine y la publicidad para inducir emociones (explicada por un experto)

Por: pijamasurf - 08/04/2015

Con el fin de propiciar emociones e ideas específicas, los coloristas del cine y la publicidad utilizan matices específicos que naturalmente asociamos con ciertas ideas y estados de ánimo
[caption id="attachment_98423" align="aligncenter" width="491"]4054197574_281462c754_b Imagen: "Richie Tenenbaum, self-portrait" (hyphenmatt, flickr)[/caption]

La realidad no es lo que parece. Paradójicamente, como nos parece la realidad es la única forma que tenemos de aprehenderla y comprenderla. Este es un problema viejo de la epistemología que paulatinamente ha transitado a casi cualquier disciplina que en algún punto de su desarrollo se ha enfrentado al llamado “problema de la realidad”. ¿En dónde reside esta? ¿En su dimensión objetiva, o en la representación que nos hacemos de ella?

Un ejemplo en donde esto es palpable (aunque no siempre evidente) es el cine. Aunque a veces pareciera que el cine refleja puntualmente la realidad filmada, la edición que conlleva toda cinta implica un trabajo que a su vez busca reflejar cierta manera de ver el mundo. Podría decirse que parte del valor artístico del cine reside precisamente ahí: en la posibilidad de plasmar y compartir una cosmovisión, una subjetividad, por medio de recursos audiovisuales.

En este sentido, la manipulación del color se convierte en un elemento imprescindible de dicha narrativa. Como sabemos bien, los colores poseen cualidades que por distintas razones asociamos a emociones específicas, estados de ánimo, circunstancias y demás aristas de la realidad que encuentran vehículo y significación en ciertas tonalidades. Los cineastas saben bien esto (y no sólo ellos) y lo aprovechan para situar a su audiencia en determinado êtat d’âme. Las películas de Wes Anderson, por ejemplo, es difícil concebirlas en una paleta distinta a sus habituales tonos pastel, e incluso puede decirse que el director encontró una comunión precisa entre las historias narradas, los detalles en los que recalan dichas historias, el tono en que están contadas y, finalmente, los colores con que se nos presentan. La combinatoria es de algún modo inexplicable porque Anderson ha sabido atar cada uno de los cabos para transmitir esa visión de mundo decididamente emotiva.

Hace unos días, en el sitio Co.Design, el colorista Dave Markun enlistó algunas estrategias mínimas que se utilizan en el medio cuando se busca manipular la percepción para obtener un resultado específico

En un anuncio político, el candidato y su familia pueden aparecer en tonalidades sutilmente amarillas (amistosas), mientras que su oponente se mostrará en tonos azul oscuro (negativos y distantes).

Rojo implica emociones fuertes –ira, pasión, amor– y, además, se utiliza para que hacer que la audiencia concentre su atención en un punto en específico. “Los primos del rojo –magenta y púrpura– son los unicornios del cine. Se tiende a aplicarlos a algo inusual”, dice Markun.

Lo siniestro o desagradable se pinta en verde fluorescente, un color perturbador que hace lucir algo anormal o francamente feo. Sin embargo, cuando el verde se encuentra en donde debe, entonces inspira salud y felicidad. Por eso, cuando se le resta a una situación “real”, entonces esta parece seca y enferma (por ejemplo, en The Matrix, en la célebre secuencia del asalto al edificio de seguridad donde retienen a Morpheus).

 

Los colores, por otro lado, también pueden utilizarse para recrear una realidad inexistente: flashbacks, sueños, distopías y más. En este caso la imaginación es quien muestra el camino, pero no menos cierto es que también existen ciertas reglas no escritas al respecto: a veces los recuerdos están teñidos de una pátina dorada,

 

 en otros casos el futuro es oscuro y sombrío,

 

y los sueños se desvanecen en matices y transparencias.

 

Si se trata de generar lugares físicos y no sólo mentales, entonces, nos dice Markun, el turquesa y el naranja se encuentran entre los preferidos de los coloristas, con ciertas variaciones hacia el negro y las sombras (como en el caso de la película Transformers).

 

¿Qué es la realidad? Definitivamente, no la que el cine nos muestra. Con todo, estas manipulaciones también son útiles para acercarnos a una respuesta o al menos a una reflexión al respecto: si la realidad es tan fácil de intervenir, acaso no es sólo que esta no admita una definición única, sino que quizá en su naturaleza está aceptar esas mismas intervenciones, hasta llegar a la versión que buscamos.