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Álter vú: la solución de John Titor y los pliegues entre memoria y mundos paralelos

Por: pijamasurf - 08/17/2015

¿Es posible que los viajes en el tiempo de otra persona modifiquen también nuestros recuerdos sobre nuestra propia vida?
Cogs (Flickr)

Cogs (Flickr)

 

Uno de los enigmas favoritos del Internet es el del viajero en el tiempo John Titor, su extraña misión y las evidencias que han dividido a los lectores entre creyentes y escépticos; de manera muy resumida, John Titor fue un nombre utilizado por un blogger quien entre 2000 y 2001 afirmó haber viajado desde el año 2036 a diferentes puntos del pasado a través de una máquina que permite curvar la gravedad y acceder a mundos paralelos (busquen la explicación ampliada en el link anterior). Ahora bien, Ron Schwarz, editor de Stranger Dimensions, ha compartido un nuevo cabo suelto alrededor de John Titor con la historia de los "álter vús" o recuerdos paralelos.

Todo comienza con un experimento de John Titor antes de volver a su dimensión temporal original. En el año 2001 le pidió a muchos lectores de su blog que le enviaran cartas o documentos para ser enviados a versiones anteriores de ellos mismos en 1998. Los mensajes serían enviados a "Pamela", algo así como la "albacea" o ejecutora de Titor, cuando este hubiera vuelto a su línea de tiempo original. El problema con los viajes en el tiempo es que sus resultados son difíciles de prever (en caso de que uno consiga romper la singularidad de su propia dimensión cronotópica con alguna tecnología desconocida).

Los participantes en el experimento de Titor, incluyendo a la misma Pamela, experimentaron durante los meses siguientes pequeños cambios, casi imperceptibles pero preocupantes. "Edificios que desaparecen, o aparecen en lugares donde no habían estado. Cambios de señalética. Sueños extraños. Desorientación a escala temporal". Pamela incluso llegó a contar que un viajero del tiempo la visitó en su auto, en 1998, pero no lo recordó sino después de la visita de Titor en 2000. El viajero de 1998 aparece, según ella, en un diario de sueños de por entonces, al igual que su oferta de mandarle mensajes al pasado; a partir de esto se acuñó el término "álter vú", que sugiere que un recuerdo cambia de significado o se presenta de forma distinta a como solíamos recordarlo.

Según Schwarz, si John Titor efectivamente viajó en el tiempo, las alteraciones que los participantes recibieron en su pasado fueron recibidas en una línea de tiempo completamente distinta a la que ellos recuerdan como "su" pasado. "Pero los mundos paralelos pueden estar muy cerca. Tal vez, como ecos (y viajeros del tiempo) no es imposible que los eventos en uno se asomen en el otro".

Los álter vús se parecen a fenómenos también asociados con las sutiles diferencias en la experiencia subjetiva y colectiva de la realidad, como el caso de los osos Berenstain, una famosa caricatura de los 80, que en realidad se llamaban Bernstein, o el efecto Mandela, según el cual el político sudafricano habría muerto en una prisión del siglo XX (pues muchos lo recuerdan así), en vez de en su casa en 2013.

El caso es una curiosidad de la era del Internet, aunque vale decir que una curiosidad fascinante que sigue sugiriéndonos relaciones insospechadas: ¿los sueños y la memoria existen como datos "duros" e inmutables, o por el contrario la sugestión y el make believe pueden hacernos recordar cosas que nunca ocurrieron? Y desde otro punto de vista, ¿los viajes en el tiempo --de ser posibles-- tendrían consecuencias en el resto de las líneas de tiempo paralelas?, ¿de qué tipo? 

¿Qué te gustaría decirle a tu versión de 1998?

(Posts originales de John Titor aquí)

5 demonios por los que tal vez te gustaría ser poseído

Por: Samuel Zarazua - 08/17/2015

Quizá algunos demonios no son tan malos

demon angel

Ser poseído por un demonio suena aterrador. No obstante, algunas posesiones no son tan malas. Es cierto que algunas traen consigo vómitos de color verde chícharo y contorsiones o dislocaciones (la cinematografía ha dado una escalofriante idea de lo que puede pasar) pero, después de todo, una posesión fantasmagórica, ya sea de un espíritu o de un 'ser luminoso de otro mundo', no puede ser tan mala. En otra nota citamos el artículo de Esther Inglis-Arkell donde habla de los 5 peores demonios para ser poseído; sin embargo, algunas posesiones no son tan indeseables. Por ello, aquí nos referimos a otros cinco demonios por los que querrías ser poseído, los cuales, al menos en comparación, son algo deseables. 

 1) Azazel

Azazel

En la antigüedad se creía que muchos de los pecados se podían transferir a una cabra, de ahí la idea del "chivo expiatorio". Esta cabra era expulsada al desierto. Azazel es quien recibía a esa cabra y los pecados de los otros. Algunas personas pensaban que era el Diablo mismo; otros, que era sólo un demonio. Azazel es un ente ominoso que sabe todo de todos (menos las buenas acciones): lee su pensamiento. (Sin embargo, en la sociedad panóptica, religiosa, procedimental y vigilante, e incluso en la sociedad actual, las confesiones, los datos personales, son una moneda de cambio y también un excelente medio de control).

2) Ben Tamalion

Demonio de la mitología judía. Según la literatura, el rabino Shimon Bar Yojai expulsó a este demonio del cuerpo de una princesa. Su padre, un emperador, dio con el rabino porque la princesa lo llamaba en su posesión. Después de que la princesa volvió a la normalidad gracias al rabino, el emperador decretó que las leyes antijudías fueran arrancadas de los libros.

¿Qué tal un demonio que cuando le dices que salga del cuerpo lo hace a la primera sin cuestionar, como Ben Tamalion, y al hacerlo, provoca que se revoquen leyes antisemitas? Suena bien.

3) Andras

Andras

Andras tiene la cabeza de un búho y le gusta introducirse en la mente de quien quiera, para aconsejarle cómo matar alguien. No suena tan bien dicho de esa forma, no obstante, no se puede dudar de que es una información importante, que puede ser utilizada para lo que se requiera. 

4) Asmodeus

Asmodeus se manifiesta a través de los deseos carnales, como la lujuria, por lo que a los posesos por este demonio les aumentará la libido al grado 'pecador'. Las personas que son poseídas por Asmodeus pueden llegar a asesinar por celos.

Los creyentes de esos tiempos (y de ahora) explicaban así el homicidio pasional, por obra y consejo de una entidad demoníaca. Así mataban bajo el efecto de los celos asesinos (atribuidos a Asmodeo), y así asesinaron a más de un marido o prometida justo antes de consumarse el matrimonio.

Asmodeus detesta las aves, pues le recuerdan a Dios y al Espíritu Santo. La forma de salir de la posesión es caminar por la playa, darse un chapuzón, perseguir gaviotas y practicar la pesca.

5) Belphegor

Este demonio es fácil de convocar, ya que el procedimiento es a través de la excreción. Sí, del excremento; por ello es muy fácil invocarle. Inglis-Arkell escribe que a este demonio se le recuerda por un texto titulado Belphegor o La boda del Diablo, de John Wilson (1690).

Cuando demonios de este tipo llegan al hastío, de tanto escuchar a los condenados, Belphegor se encarga de recordarles a todos los martirizados lo bueno que es el matrimonio y que pueden existir las parejas felices, pero es sólo que los hombres casados son débiles y pecadores (la mujer no es la mala). Entonces, básicamente, su labor es vagar por el mundo buscando matrimonios felices.

Antiguamente se creía que las personas con mucho deseo sexual estaban poseídas por demonios como Belphegor y los sacerdotes se encargaba de exorcizarlas, acción mediante la cual se pensaba que les sacaban al demonio, para lo cual escogían un lugar solo y apacible. Esos sacerdotes recibían el mote de súcubo ("estar debajo", su: debajo, cubo: yacer, acostarse).