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El Gran Colisionador de Hadrones descubre nueva partícula: el pentaquark

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/15/2015

Físicos del CERN descubren con el LHC una elusiva partícula subatómica que había sido teorizada hace más de 50 años
CERN

Representación del pentaquark (IMAGEN: CERN)

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de los laboratorios de Suiza del CERN ha vuelto a encenderse y acaba de hacer su primer descubrimiento importante en esta etapa post "partícula de Dios". Científicos del CERN confirmaron el descubrimiento de una partícula subatómica cuya existencia se había teorizado hace más de 50 años, el pentaquark.

La existencia de esta partícula se viene investigando desde que en 1964 los físicos Murray Gell-Mann y George Zweig propusieron la existencia de los quarks para explicar los bariones y los mesones. La nueva partícula estaba compuesta por cuatro quarks y un antiquark. El nombre "quark" proviene del uso de esta palabra en Finnegans Wake de James Joyce, y dentro de su imaginativa especulación lingüística se conocen seis diferentes sabores (que denotan masa, espín y carga) de quarks: arriba, abajo, encanto, extraño, cima y fondo. Los quarks encanto, extraño, cima y fondo existieron pero fueron destruidos en las primeras fracciones de segundo del universo; sin embargo, los científicos los han recreado en el laboratorio. El pentaquark es una nueva asociación de quarks --que se suma a los bariones y a los mesones-- compuesta por cinco de estos quarks.

El hallazgo de esta partícula se consiguió luego de que los investigadores estudiaron la forma en que una partícula subatómica llamada Lambda-b se descomponía --o transformaba-- en otras tres partículas dentro del LHCb.

"Hay muchas historias en relación a los pentaquarks, por eso nos comportamos con mucha cautela antes de presentar este estudio", dijo Patrick Koppenburg, de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN). "Estamos transformando este problema unidimensional a uno de cinco dimensiones... y podemos describir todo lo que pasa en la descomposición", explica Koppenburg, quien detectó el surgimiento de la primera señal en 2012. "No puede ser que lo que vemos se deba a algo que no sea la adición de una nueva partícula que no se había observado antes".

Los investigadores creen que el pentaquark permitirá entender mejor la conformación de la materia, los protones y neutrones de los cuales están hechas todas las cosas.

En estas situaciones en las que la naturaleza parece confirmar lo que en un principio solo fue una teoría matemática, parece razonable preguntarse si la realidad no está construida bajo una serie de arquetipos matemáticos que el hombre descubre pero que yacen suspendidos en una especie de eternidad similar al mundo de las formas platónicas. O, también recordar, como considerara el físico Werner Heisenberg, que: "lo que observamos no es la naturaleza en sí misma, sino la naturaleza expuesta a nuestro método de cuestionamiento".

 

[BBC]

 
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Nueva evidencia de que América fue poblada por migrantes de Oceanía

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/15/2015

Un estudio comparativo entre el genoma de nativos americanos y de islas de Oceanía descubre semejanzas que, sin embargo, plantean más preguntas que respuestas
[caption id="attachment_98898" align="aligncenter" width="629"]AhuTongariki Imagen: Makemake (Wikipedia Commons)[/caption]

Hasta ahora, la idea más aceptada sobre los flujos migratorios que poblaron el continente americano asegura que, en su mayor parte, estos provinieron de la Asia y la zona oriental de Rusia al cruzar el Estrecho de Bering hacia Alaska durante la última gran glaciación, hace casi 15 mil años.

Esto, sin embargo, puede ser cierto para el origen demográfico de América del Norte, ¿pero qué sucede con la zona sur? Incluso por sentido común es posible suponer que había otras rutas más directas para arribar a esas regiones, o que la ruta de Bering no podía ser la única fuente de migración para el continente entero.

Siguiendo estas suposiciones, investigadores de la Universidad de Harvard analizaron recientemente el genoma de indígenas de Sudamérica para compararlo con el de nativos polinesios, melanesios y de otras zonas de Oceanía. Entre otros antecedentes, los científicos contaban con el caso del hombre de Kennewick, un esqueleto encontrado en 1996 en dicha ciudad de Washington, Estados Unidos, cuya antigüedad ronda los 10 mil años y el cual, conforme se analizó, reveló un origen genético distante de los antepasados europeos que pudieron haber llegado por el Estrecho de Bering: varios indicios apuntaban más bien hacia las islas de Oceanía.

En este sentido, David Reich y otros colegas emprendieron el estudio comparativo mencionado y, en efecto, en el caso de personas pertenecientes a tribus del Amazonas y otras regiones de América del Sur, el genoma presenta menos material genético compartido con personas de origen asiático o europeo y más con individuos que actualmente habitan en las islas Andamán y Nueva Guinea.

Con todo, que el genoma de indígenas americanos tenga material genético tanto de Europa y Asia como de Oceanía plantea un dilema al respecto: es posible, en efecto, que esto sea prueba de que fueron varias las olas migratorias que poblaron el continente; sin embargo, también podría ser que el camino que siguieron algunas de estas fuera aún más sinuoso, al llevar a nativos austronesios y melanesios de las regiones tropicales a las boreales de Siberia y Chukotka, de donde pasaron junto con otros a América. Esta última idea, por complicada, podría ser improbable, pero no imposible.

¿Existirá un resto fósil que otorgue una respuesta definitiva?