*

X

Cómo la Unión Europea manipula la crisis de la deuda griega y por qué Grecia debe votar "NO"

Política

Por: pijamasurf - 07/03/2015

La Unión Europea y los bancos privados han sometido a Grecia a una forma de esclavitud moderna a través de la deuda; en el próximo referéndum, coinciden importantes economistas, Grecia debería negarse al rescate financiero

greece-referendum

La crisis de la deuda soberana en Grecia ha llegado a su más álgido punto luego de que este país no lograra pagar este pasado 30 de enero 1.6 mil millones de euros al Fondo Internacional Monetario, una cifra que aunque parece enorme, de pagarse, de todas formas no acabaría con el problema, puesto que Grecia acumula numerosas deudas a otras instituciones bancarias.

El domingo 5 de julio se realizará un referéndum en el que el pueblo griego decidirá si acepta o no las nuevas condiciones para el rescate financiero que ha fijado la Unión Europea. El primer ministro Alexis Tsipras ha llamado a los electores a negarse a aceptar las condiciones de la eurozona y no ceder a la política del miedo y el chantaje que se ha venido manejado. Agregó que un reciente reporte del FMI muestra que la deuda simplemente es insostenible. La troika, que representa a Europa en sus relaciones con Grecia, ha cerrado los bancos y realizado diferentes acciones, posiblemente con el fin de manipular el resultado de las elecciones.

Se teme que una negativa podría marginar a Grecia de la eurozona y colocarla en una situación de castigo financiero sin liquidez alguna. Algo que, por otra parte, podría tener un efecto dominó sobre el castillo de naipes de la economía global. Sin embargo, algunas voces conciliadoras han salido al quite. Jeffrey Sachs, de la Universidad de Columbia, sugiere que Grecia debe votar "NO" pero mantenerse en la eurozona y su deuda debe de ser seriamente disminuida. La colisión entre la realidad económica griega y la política de alta presión de los acreedores alemanes debe ser sorteada por la razón y el entendimiento, especialmente ya que las duras políticas de los acreedores fueron lo que llevaron a Grecia a este estado de insolvencia.

En un artículo en The Guardian, el economista Joseph Stiglitz explica por qué él también votaría "NO". Stiglitz cree que en realidad, el asunto de fondo aquí no es financiero sino ideológico y político. Las demandas de la troika han sido poco menos que despiadadas y ciertamente implausibles, sometiendo a Grecia a una especie de esclavitud a través de la deuda. La situación es un tanto absurda, ya que el dinero prestado ni siquiera ha llegado al pueblo griego. “Se ha ido a pagar a los acreedores del sector privado –incluyendo bancos alemanes y franceses. Grecia ha recibido una miseria, pero ha pagado un alto precio para preservar el sistema bancario de estos países. "El FMI y otros acreedores 'oficiales' no necesitan el dinero que demandan. Bajo su modo de operación de negocios, el dinero recibido de todas maneras seguramente sería prestado otra vez a Grecia”. Esta es la lógica perversa del capitalismo neoliberal: el dinero con el que el país pagaría su deuda le sería prestado otra vez, en una especie de círculo infernalmente repetido.

Stiglitz agrega que: "No se trata del dinero. Se trata de usar ultimátums para forzar a Grecia a someterse y aceptar lo inaceptable --no solo medidas de austeridad, también otras políticas punitivas y regresivas". La razón por la que la Unión Europea porfía en esto tiene que ver, cree Stiglitz, con que el gobierno griego ha querido darle al pueblo una oportunidad de manifestar su opinión sobre la política económica y "la preocupación por la legitimidad popular es incompatible con la política de la eurozona, la cual nunca ha sido muy democrática. La mayoría de sus miembros no buscaron la aprobación de sus pueblos en su decisión de relegar la soberanía monetaria al Banco Central Europeo". Suecia sí advirtió que si el Banco Central Europeo fijaba la política financiera, la economía sufriría y aumentaría el desempleo ya que "el modelo subyacente de la eurozona fue predicado conforme a relaciones de poder que no toman en cuenta el bienestar de los trabajadores".

El premier Alexis Tsipras y su gobierno de izquierda se han vuelto incómodos, puesto que "es inconveniente tener en Grecia un gobierno que se opone a los tipos de políticas que han hecho tanto para incrementar la desigualdad en tantos países desarrollados y que está tan comprometido con mitigar el incontenible poder de la riqueza".

Pese a que la situación no es de ninguna forma alentadora, Stiglitz cree que Grecia tiene la oportunidad de decir "NO" y forjar su propio destino, quizás apoyarse en su gran tradición democrática. Y aunque podrá no ser tan próspero en sus inicios, estará libre de las torturas de la política europea, no solo financieras sino también ideológicas. Grecia podría ser el país que forje de nuevo el camino hacia un modelo distinto --no sin sufrir por ello. Hay veces que el colapso es necesario y moralmente la mejor decisión.

 

Certezas e impresiones de la política mexicana después de las elecciones de julio 2015

Política

Por: Jorge Graue - 07/03/2015

¿Qué conclusiones se pueden sacar después de las elecciones intermedias de 2015? Esto es lo que ha sucedido, según Jorge Graue

ano_electoral

Primeras certezas e impresiones.

Por encima del desorden y el fraude prevalece la paz y la credibilidad .

Desaparece el Partido Humanista.

Desaparece el Partido del Trabajo.

Marcelo Ebrard no consiguió contender en la elección.

El voto se dispersa y recae en pequeños partidos, mayoritariamente corruptos, a costa de los tres partidos mayores, indudablemente corruptos.

En este contexto, el PAN no puede orientar su crisis debido a la desorientación de su cúpula. Mientras su presidente, Madero, cavila sobre su ingrato destino, sigue sin reconocer su responsabilidad  en los comicios. El joven legislador Anaya, de invariable candor telegénico, acepta su postulación para presidir un partido en evidente desgaste, ahora con la certeza de que Margarita Zavala se destapa para la presidencia de la República en un acto desesperado de revancha y de nudismo partidista. Luego del rechazo de su partido para postularse como diputada apenas hace unas semanas, espera que se le postule con largueza para una primera magistratura que un electorado ya le negó, apenas hace 3 años, a otra recatada panista. Contenderá, dentro o fuera del partido. Dentro será difícil conseguirlo. Al acecho y a la espera, el gobernador de Puebla, que confía en que el señor  Madero ubique sus desazones y desaciertos, en que el legislador Anaya madure y traicione, y en que él mismo, Moreno Valle, pueda consolidar los compromisos y gestiones tanto con la estructura partidaria panista, como con en el empresariado de derecha que no querrá jugársela con El Bronco, si es el caso, en las próximas elecciones federales.

En este contexto, el PRD en un proceso irreversible de descomposición. Sus dirigentes bien pueden terminar como diputados suplentes del PRI en las próximas legislaturas. La izquierda, incapaz de triunfar sobre sus adversarios a nivel nacional, incurre en la demolición de sí misma, para contender, semiderruida, en las próximas elecciones federales con la peregrina ilusión de al fin ganarlas. Tampoco se asume ahí responsabilidad poselectoral alguna. En el mejor de los casos, se atribuye el desastre a los así llamados operadores. Sin embargo, más que en el mal reparto de viandas y televisores, parece ser que el PRD fue derrotado en los baches, en las ventanillas del metro, en las alcancías de los parquímetros y en la deficiente gestión y descarada corrupción en casi todos los órdenes durante casi 2 décadas. Al menos en la capital, donde no los ha derrotado exclusivamente Morena. PAN y PRI obtuvieron más delegaciones. Enrique Peña tendrá que acudir en auxilio de Miguel Mancera para contener los impactos mayores de las recientes elecciones. Y eso, si los probables recortes que se esperan para el próximo año se lo permiten. Si quiere asegurarse de algún tipo de sobrevivencia, no le quedará al Jefe de Gobierno otro oficio que el de comparsa en una justa electoral que no le favorecerá en 2018. Por lo demás, será extraño, casual o coyuntural que el PRD crezca en los estados donde ocurran elecciones. Paulatinamente, será Morena quien ocupe el espacio de un partido que no hizo ninguna revolución lejanamente democrática y que puede terminar su ciclo con un candidato a la presidencia que ha evitado hasta ahora su membresía.

En este contexto, el PRI sobrevive como fuerza dominante gracias a sus cómplices electorales. Ha envejecido, pero se ha adaptado al tiempo. Ha perdido esta vez más de 2 millones de votos, pero lejos de reñir con sus aliados políticos, los ha fortalecido de mil maneras, llegando hasta a emparentar con ellos. Como es el caso del yerno del legislador Beltrones, ave de rapiña exclusiva en la familia de los tucanes. De suerte que, merced a sus alianzas características, el PRI obtiene esta vez esa mayoría singular que le permitirá gobernar sin contratiempos.

Luego de 3 años, queda la impresión de la autocomplacencia como hábito gubernamental. Siendo así, Peña Nieto puede incurrir  en el riesgo de fomentar  más inercias en un gabinete que no cambia y donde nadie destaca ni piensa por cuenta propia. El entorno de Peña está convencido que el dedazo recaerá sobre Osorio, o sobre Videgaray y que la dicha no tiene fecha aparente de caducidad. El factor Beltrones no es motivo de preocupación. O bien por ingenuidad, o porque algo deben saber en Los Pinos que lo mantiene tan institucional. Por lo que respecta al inefable subsecretario Miranda, filántropo de nuestro erario, cualquier ascenso puede dar la impresión de que Peña ya decidió.

Así las cosas, es lógico que Peña espere la inmovilidad en la polis y que la política se ajuste a sus necesidades y a sus tiempos. Pero la necia realidad se empeña en incomodarlo y en agigantar el desafecto hacia su persona y el rechazo hacia su administración por parte de siete de cada 10 mexicanos. Los destapes le restarán soporte mediático y estragarán aún más la importancia que sólo él y los suyos piensan que tiene.

En ese tenor, El Bronco no le dará tregua. Tiene el carisma que recuerda al de Fox en sus primeros días. Y por si fuera poco, ese tipo de rancheros sigue siendo objeto de una fascinación entre los fieles, que rivaliza con la que tiene bien ganada entre ellos la mismísima Guadalupana. En la así llamada "época de oro" del cine nacional, un puñado de productores mexicanos de origen judío hizo una fortuna con películas sobre charritos buenos y encabronados. Ahora, otro mexicano de origen judío, Enrique Krauze,  productor muy próspero de la historia mexicana en la pantalla, parece haber encontrado a El Bronco para el papel estelar con todo y el guión, la taquilla y el espectáculo para la redituable empresa de la democracia mexicana.