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99% de las mujeres que han vivido un aborto no se arrepienten

Por: Samuel Zarazua - 07/29/2015

Estudio parece demostrar que no es tanto el aborto lo que resulta traumático, sino sobrellevar los prejuicios sociales; en todo caso, la gran mayoría de las mujeres reafirma su decisión

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El tema del aborto se ha caracterizado por polarizar de forma radical las opiniones. Para abonar al debate, o mejor dicho para reforzar a aquellos que defienden la libertad de las mujeres a decidir, bajo ciertas restricciones, la posibilidad de abortar, recién se publicó un estudio  de la Universidad de California que advierte que aquellas mujeres que se realizan un aborto no se arrepienten. El estudio, realizado entre 2008 y 2010 a lo largo de Estados Unidos, demostró que 99% de las mujeres que se enfrentaron a este procedimiento ‘no se arrepienten’ de haberlo hecho.

En muchos casos se registra un síndrome de estrés post aborto, PAS (por sus siglas en inglés), similar al síndrome postraumático o la depresión posparto, que corresponden a alteraciones emocionales y fisiológicas. Sin embargo, y a pesar de que es una sintomatología relativamente común, a mediano plazo las mujeres que han tenido esta experiencia reafirman su decisión.

De acuerdo con el estudio de 667 mujeres que tuvieron seguimiento durante 3 años, 99% estuvo conforme con su decisión y no cayó en ningún tipo de depresión. Del porcentaje restante (las que abortaron) algunas experimentaron un sentimiento de estrés que fue disminuyendo con el tiempo hasta disiparse. 

Estudios como estos demuestran que independientemente de que haya o no aborto, los sentimientos de depresión o felicidad se desvanecen a lo largo del tiempo. Aunque abortes y seas del 1% de las que lo hacen y entran en la depresión post aborto, el sentimiento generalmente termina por desaparecer. Por eso, suponemos, organizaciones como Students for Life of America no reconocen al PAS como una condición válida para no realizar la interrupción del embarazo.

El aborto es estigmatizado y satanizado por las sociedades. En muchos estados y países aún es ilegal practicarse una interrupción del embarazo. Este contexto hostil en torno a la decisión de abortar podría favorecer el sentimiento de culpa o el estrés que se registra posteriormente. De hecho, en el estudio hubo una correlación entre el PAS y el nivel socioeconómico y cultural de las mujeres en cuestión: entre más pobreza y estigmatización, es más traumático para la mujer realizarse este tipo de procedimiento. Podríamos arriesgarnos a decir que no es tanto el aborto lo que resulta traumático, sino sobrellevar los prejuicios sociales o salirse del molde en el que siempre se encajona un individuo para sentirse parte de un grupo.

Es posible utilizar estudios como este para informar a las mujeres que desean hacerse un aborto y ayudarlas a tomar una decisión correcta. Muchas de las organizaciones que están en contra del aborto habían argumentado hasta el momento que padecimientos psicológicos y traumas están entre los principales indicadores que mostraban que era necesario prohibirlo, idea refutada por los estudios de Planned Parenthood realizados desde hace 5 años, que esta investigación de la Universidad de California reafirma. 

Todo Bach, todo Mozart y todo Beethoven en estas tres playlists

Por: pijamasurf - 07/29/2015

Las obras de los tres compositores más notables de la música clásica reunidas cronológicamente en estas listas digitales
[caption id="attachment_98114" align="alignright" width="242"]Beethoven Imagen: Joseph Karl Stieler, 1820[/caption]

La música que conocemos como “clásica” tiene tres grandes pilares que todos, de alguna u otra forma, conocemos: Bach, Mozart y Beethoven. Basta mencionar su nombre para sentir la contundencia del genio indiscutible. En su tiempo y a su manera, cada uno edificó paulatina y sostenidamente una obra admirable, sea por su profusión increíble (como en el caso de Bach y Mozart) o por su decidido afán vanguardista (como en Beethoven).

En este sentido, la música de estos compositores se filtró hacia nuestra vida de maneras un tanto azarosas, hasta el punto de volverlas identificables en casi cualquier circunstancia. Las Variaciones Golberg son del gusto del caníbal ficticio Hannibal Lecter, y escuchamos su aria en la adaptación fílmica de la historia. El andante del Concierto para piano y orquesta No. 21 de Mozart nos suena conocido desde el inicio, aunque no atinemos a decir muy bien por qué. Y claro, la “llamada del destino” con que comienza la Quinta Sinfonía de Beethoven la hemos escuchado hasta en dibujos animados.

Este acercamiento, sin embargo, es superficial y por lo mismo injusto. La obra de estos tres grandes es suficientemente diversa y sorpresiva como para que valga la pena invertir tiempo y dedicación en descubrir más. Incluso podría decirse que cada uno de los tres es por sí mismo un territorio, un universo al cual, como si fuésemos exploradores, podríamos adentrarnos, atisbar, llegar con ánimo abierto, dispuestos a encontrarnos con especies exóticas que nunca hubiéramos imaginado.

Porque eso, muchas veces, es una fuga de Bach, una broma irreverente e ingeniosa de Mozart, o la inesperada introspección de Beethoven: criaturas que saltan a nuestro encuentro para mostrarnos que el mundo siempre es más amplio de lo que nuestro intelecto y nuestra sensibilidad suponen.

Bach

 

Mozart

 

Beethoven

 

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