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La transición hacia la inteligencia postbiológica

Por: pijamasurf - 06/20/2015

Es posible que el cuerpo humano no sea el mejor ni el último vehículo de la inteligencia: máquinas inmortales hiperinteligentes podrían detonar la siguiente etapa de la evolución mental

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Actualmente la inteligencia humana está ligada y acaso limitada a su función corporal, pero esto podría cambiar en el futuro. El físico teórico Paul Davies sugiere en su libro The Eerie Silence que el futuro de la inteligencia es postbiológico. Esto significa, a grandes rasgos, la inteligencia artificial, máquinas que puedan albergar conciencias (post)humanas o máquinas que puedan evolucionar por sí mismas, autoactualizándose.

En vez de buscar seres humanoides o animales extraterrestres, Davies cree que sería más probable encontrar extraterrestres explorando el espacio que hayan transferido su conciencia a algún tipo de máquina inteligente.

“Creo que es muy probable –de hecho inevitable— que la inteligencia biológica sea solo un fenómeno transitorio, una fase fugaz en la evolución del universo. Si algún día encontramos seres extraterrestres inteligentes, creo que es muy probable que sean de naturaleza postbiológica”, dice Davies

El parteaguas de crear una máquina inteligente detonaría una era de aceleración exponencial hacia la superinteligencia. Esto es lo que creen muchos científicos, siguiendo el modelo de la aceleración tecnológica. A esto se le añade la posibilidad de que una máquina no sienta los estragos del envejecimiento y prácticamente pueda ser inmortal –y continuar aprendiendo indefinidamente. 

El inicio de esta revolución podría precipitarse a través de la exploración espacial. Si queremos conocer otros planetas físicamente es muy probable que sea necesario que lo hagamos como ciborgs, de otra forma las grandes distancias y las condiciones adversas de otros mundos para nuestra biología serán difíciles de sortear. Este es el argumento del clásico “Cyborgs and Space” de Manfred Clynes y Nathan Kline, quienes en 1960 enunciaron los cimientos del transhumanismo sideral: 

Alterar las funciones corporales para adaptarse a los requerimientos de los ambientes extraterrestres sería mucho más lógico que proveer para el hombre un ambiente terrestre en el espacio. Es más fácil que el pez evolucione y aprenda a moverse fuera del agua, a que se lleve agua a donde quiera que vaya.

Evidentemente la fusión del hombre y la máquina, tan anticipada y temida, levanta numerosas cuestiones éticas, especialmente en un mundo donde el acceso a esta supertecnología podría no ser un proceso muy democrático y equitativo. Pululan en el tintero imágenes apocalípticas de robots supremos que controlan al hombre. Todo esto es especulativo. Pero quizás no sea del todo antinatural que la biología trascienda la biología y se convierta en algo más, algo que no necesariamente tenga que ser una máquina o aquello que imaginamos como tal.

 

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Doctora se vuelve sensación en Internet por sus videos quitando barros y espinillas (VIDEO)

Por: pijamasurf - 06/20/2015

Millones de personas ven los videos de la doctora "Pimple Popper", en los cuales acaba meticulosamente con problemas dermatológicos

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YouTube "ha matado a la estrella de TV" y en cierta forma ha democratizado y enrarecido el éxito y la difusión de contenidos. Uno de los más peculiares fenómenos que convoca a las masas es el caso de la doctora Sandra Lee (a.k.a. "Dr. Pimple Popper"), cuyos videos extrayendo barros, espinillas y demás imperfecciones dermatológicas generan millones de vistas y la catapultan al nivel de una especie de fetiche mezclado con ángel del rostro.

Sandra manifiesta su sorpresa ante esta incipiente subcultura de adictos a ver imágenes de barros tronándose y a su expedito trabajo clínico limpiando meticulosamente el cutis. Algunas personas "duermen más tranquilas sabiendo que esos barros han desaparecido", dice bromeando. Para algunos el placer parece estar en ver la aparición de los efluvios, los jugos corporales rezumando por un momento.

La mayoría de los clientes de la doctora Lee acceden sin problemas a ser filmados y de paso recibir las porras de los conmovidos usuarios de YouTube. Lee apila más de 200 mil suscriptores a su canal, una cifra sumamente masiva incluso para los estándares de YouTube. Uno puede pensar que hay cosas mejores que hacer que ver barros y espinillas ser removidos, pero quizás no es un mal sustituto para el porno o algún otro tipo de entretenimiento tan común en nuestra sociedad invadida por el infotainment, ese fácil pasatiempo que permea nuestros medios. En este caso, al menos para muchos usuarios, como puede verse en los comentarios de YouTube, la práctica genera cierta empatía, cuando no es solo morbo.