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Fotobrujería: fantasmas, brujas y rituales respiran entre nosotros

Por: pijamasurf - 06/05/2015

La simplicidad en las fotografías de Christopher McKenney raya entre el embrujo naive y la honestidad creativa

Considerar que nosotros, los "materializados", somos los habitantes exclusivos del entorno es una postura un tanto mezquina. En realidad, y sin abusar de la credulidad, tan solo las probabilidades estadísticas sugieren que tal vez compartimos el escenario con seres que no necesariamente manifiestan su existencia de la misma forma que nosotros. Su presencia puede ser más sutil, compleja o simplemente distinta a la nuestra.

En un barrio de Pennsylvania llamado Wilkes-Barre se desató un sugerente desfile de seres y situaciones anormales. Abrazado por un melancólico bosque que con facilidad puede inducir estados tétricos, el fotógrafo Christopher McKenney canaliza estos fenómenos y los trae a este plano documentándolos con su cámara. Un poco de poiesis embrujada (¿o embrujante?) es la línea conductora en las imágenes de Mckenney.

Curiosamente sus fotografías no pretenden engañar a la mirada por medio de trucos, ilusiones ópticas o Photoshop. En cambio son escenas explícitamente compuestas, representaciones sentidas que no aspiran a simular una realidad fantástica sino que sugieren situaciones de paranormal honestidad.

De hecho su "discurso creativo" es bastante simple, lejos de la pretenciosa retórica conceptual que caracteriza a buena parte de los esfuerzos artísticos de nuestros días –algo que, por cierto, se agradece:

Cuando fotografío me gusta borrar la identidad y dejar a las personas pensando. Solo hago estas fotos para expresarme y lo que las personas vean o piensen ya depende de ellos, mientras logré generarles algún sentimiento ya con eso estoy satisfecho. 

A continuación una selección de la obra de McKenney que, extrañamente, tiene algo de cautivador: fantasmas caseros, demonios, brujas y rituales, todo impregnado de una sinceridad que sin duda se extraña, cada vez más, en la actualidad. 



 

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Retratos de una de las pandillas más impresionantes del mundo, en uno de los países menos esperados (FOTOS)

Por: pijamasurf - 06/05/2015

Esta serie de retratos muestra a una de las pandillas más impresionantes del mundo: los Mighty Mongrel de Nueva Zelanda

El sentido gregario es connatural a la especie humana. En buena medida nuestra supervivencia estuvo determinada, como la de otros primates, por nuestra capacidad para vivir en grupos y establecer vínculos sociales.

Sin embargo, con el desarrollo de la cultura dicha tendencia conductual hacia lo colectivo adquirió formas complejas, enriquecidas, transformadas; es más que una mera reunión de personas hacia estructuras en las que la identidad del individuo cede ante la del grupo, o en las que los ideales y valores conforman códigos sagrados.

Entre otros varios ejemplos ―como los yakuza de Japón, uno de los grupos más impresionantes en el mundo es la pandilla de los Mighty Mongrel que se conformó en Nueva Zelanda en la década de 1960. “Mongrel” es un término peyorativo con que en inglés se nombra a las personas cuyos ancestros provienen de distintos orígenes.

Nueva Zelanda en realidad es un país pacífico, por lo que podría parecer extraño que ahí se encontrara una agrupación de este tipo. Con todo, ahí están: peleando por su honor y por su lugar en el mundo, pero como grupo.

Las fotografías que acompañan esta nota fueron tomadas por Jono Rotman, quien luego de retratar a personas con antecedentes criminales buscó contactar a los Mighty Mongrel. Al principio no fue sencillo; sin embargo, después de 8 años de relación, más de 200 fotos y la intimidad que se derivó de esto, Rotman descubrió que los miembros de la pandilla estaban ahí no por casualidad sino por una suma de circunstancias que los volvían tan humanos como cualquiera.

¿Y su apariencia? No se trata de decir que no importa, sino justo lo contrario: no se puede obviar porque esa es la marca de la vida que les tocó vivir.