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Encantadoras imágenes de la naturaleza reclamando un pueblo abandonado (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 06/16/2015

Cuando la naturaleza reclama lo que es suyo y se trepa y se entremete en cada muro y hueco que quedó de las construcciones humanas

Una de las versiones más encantadoras del fin del mundo es algo como esto. Cuando la naturaleza reclama lo que es suyo y se trepa y se entremete en cada muro y hueco que quedó de las construcciones humanas. El fotógrafo chino Tang Yuhong nos ofrece un maravilloso viaje fotográfico a un pueblo pesquero abandonado en China, donde la enredadera –esa danzante de las plantas– casi ha terminado por tapar todo.

El pueblo se encuentra en las islas Shengsi, cerca de la boca del río Yangtsé. Si esto es lo que sucede en una sola isla, es ya una invitación irresistible para conocer todo el archipiélago.  

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La Nepenthes hemsleyana de Indochina puede comer roedores y murciélagos, pero también puede comunicarse con ellos. Si alguna vez hubo una planta "inteligente" y hermosa, es esta

 

Nepenthes_'Helen'

No hay nada más aterrador en el orden natural que una planta que lo revierte y devora un pedazo de carne. Las plantas carnívoras son por excelencia el glitch de la cadena trófica, una suerte de elegantísima y sexosa bestia mitológica que voltea la cara y devora a su depredador. En este video vemos a la más alucinante de todas las aproximadamente 630 especies que se conocen hasta ahora.

La Nepenthes hemsleyana se encuentra en el paraíso de las plantas carnívoras, el sureste de Asia. El gran científico Sir David Attenborough nos muestra un time-lapse en que la bellísima planta se va desarrollando espectacularmente frente a nuestros ojos. Una de estas plantas puede contener hasta 2 litros de agua en su “panza”, que está glaseada de néctar para atraer animales y es resbalosa como la mejor de las trampas. Pero lo más escalofriante es que ya ni siquiera se conforma con atrapar insectos, sino también roedores y murciélagos. “Si alguna vez hubo un caníbal entre las plantas, este es”, dice Attenborough.

Por si fuera poco, la N. hemsleyana ha desarrollado una manera única de comunicarse con murciélagos, aunque no necesariamente para comerlos; los necesita volando alrededor para que sus heces fertilicen la tierra y ella pueda crecer en esplendor. Lo que logró con la evolución fue que algunas de sus estructuras reflejen los llamados ultrasónicos de los murciélagos, para que estos la puedan encontrar fácilmente.