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Cuerpos desnudos fusionados con el paisaje: la obra fotográfica de Ruben Brulat

Por: pijamasurf - 06/18/2015

En su serie Paths, el fotógrafo Ruben Brulat explora la relación entre el ser humano y su entorno

Frente a la naturaleza es posible tomar varias posturas. Históricamente, la más usual ha sido considerarla una fuente inagotable de recursos, una especie de almacén infinito de donde hemos tomado todo lo necesario para subsistir y evolucionar. Sin embargo, como bien sabemos por los resultados obtenidos, dicha postura ha sido más perjudicial que benéfica, sobre todo para la naturaleza misma, pues el ritmo de nuestras necesidades parece superar por mucho la capacidad de abastecimiento de aquella.

En oposición a esto, hay quienes hablan de un “retorno a la naturaleza”, un esfuerzo por recomponer la relación de nuestra especie con nuestro entorno y devolverla al punto de equilibrio que alguna vez tuvo.

Si el trabajo fotográfico de Ruben Brulat tuviera que comprenderse bajo alguna de dichas ideas, sería sin duda esta última. A lo largo de su carrera, Brulat ha ejercido una fórmula con la que busca reconciliar al ser humano con el ambiente que lo rodea: en un paisaje impresionante, sobrecogedor incluso, en el que la naturaleza se hace presente con toda su potencia, el fotógrafo sitúa el cuerpo diminuto y desnudo de una persona, un hombre o una mujer. El contraste entre ambas dimensiones y distancias, entre la exuberancia y la singularidad, lo múltiple en la desolación, ofrece entonces un significado inesperado, el mensaje de que quizá, después de todo, sí es posible ser uno con la naturaleza.

A propósito de su serie Paths, que dio a conocer recientemente, el fotógrafo dice:

Espero que estas fotografías hablen sobre amistad, sobre la vulnerabilidad nuestra y del tiempo, sobre los momentos breves de la vida que rápidamente se desvanecen en recuerdos. Todos a veces nos encontramos lejos, pero a veces cerca de casa, y frecuentemente decimos adiós para siempre a los otros. Fue una búsqueda del viaje estético, a través de países lejanos, culturas antiguas y tierras infinitas.

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Marihuana, ¿el antibiótico del futuro?

Por: pijamasurf - 06/18/2015

Llevamos poco más de medio siglo creando soluciones parciales para padecimientos que llevan milenios siendo tratados efectivamente con sustancias cuyo potencial no nos atrevemos a investigar
[caption id="attachment_97063" align="aligncenter" width="614"]Imagen: lamarihuana.com Imagen: lamarihuana.com[/caption]

A pesar de que en la historia oficial los antibióticos químicos han salvado millones de vidas, lo cierto es que su uso industrial data de hace pocas décadas: en el gran esquema de las cosas, la relación de los virus y bacterias que provocan infecciones mortales con los medicamentos creados para combatirlos es solo un momento en la evolución microbiana.

Bacterias relativamente benignas como el Staphylococcus aureus han dado lugar a "superbacterias" resistentes a los antibióticos actuales, como el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA), que provoca 10 mil muertes al año y se aloja en heridas abiertas. La situación se agrava a tal punto que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitió una orden ejecutiva para crear un programa para encontrar antibióticos contra bacterias superresistentes, para lo que destinó un presupuesto de 1.2 mil millones de dólares.

Sin embargo, una solución eficaz (y barata) podría yacer inexplorada por la ciencia moderna: la cannabis.

Simon Gibbons es el jefe del departamento de química farmacéutica del Colegio Farmacéutico del University College London, y uno de los más activos promotores de la investigación de la cannabis como antibiótico. "Todo indica que estos compuestos han sido evolucionados por las plantas como defensas antimicrobios que atacan específicamente células bacteriales", afirmó en una entrevista.

La excepcional actividad de la cannabis al eliminar estos organismos dañinos para el ser humano es, según palabras del investigador, "un misterio. Realmente no puedo aventurar una idea de cómo lo hacen, pero su alta potencia como antibiótico sugiere que debe de ser un mecanismo sumamente específico". Un equipo internacional trabajó en 2008 con cinco cepas de marihuana contra seis tipos de bacterias MRSA "de relevancia clínica", y encontraron que todos los canabinoides aplicados mostraron "potente actividad" contra una gran variedad de bacterias.

Existen investigadores abocados a encontrar aplicaciones prácticas de cuatro de las cepas más comunes de marihuana para producir antibióticos y agentes tópicos que traten úlceras y heridas en un contexto hospitalario, reduciendo el uso de antibióticos químicos (con lo que se evita seguir fortaleciendo a los virus), y que no cuentan con los efectos psicoactivos por los que la cannabis es más famosa.

La resistencia de la propia planta a las condiciones más adversas del clima y la facilidad de su cultivo, así como su amplia disponibilidad, permitirían utilizar en el futuro esta planta para combatir el cáncer, prevenir inflamaciones o como antioxidante, además de sus efectos sedantes e incluso analgésicos.  

[caption id="attachment_97062" align="aligncenter" width="592"]Papiro Ebers (Imagen: Wikipedia) Papiro Ebers
(Imagen: Wikipedia)[/caption]

En realidad no se trata de nada nuevo. Uno de los papiros egipcios más antiguos (el papiro Ebers, 1550 a. C.) hace referencia a la cannabis para tratar una gran variedad de problemas ginecológicos, así como a su uso antiséptico. En Sudamérica ha sido utilizada por la medicina tradicional para tratar todo, desde gonorrea hasta tuberculosis, y en Rodesia del Sur ha servido como eficaz remedio contra disentería, malaria y varios tipos de enfermedades tropicales. Su inclusión en la "lista negra" de la farmacopea clínica data de 1945 (aunque al menos en EE.UU. había permanecido como sustancia legal desde 1851), coincidiendo con la introducción de formas comerciales de penicilina. Llevamos poco más de medio siglo creando soluciones parciales para padecimientos que llevan milenios siendo tratados efectivamente con sustancias cuyo potencial no nos atrevemos a investigar. En el caso de la cannabis como remedio clínico, la discusión no debe centrarse tanto en el aspecto de la legalización del consumo recreativo como en su potencial terapéutico.