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Cuerpos desnudos fusionados con el paisaje: la obra fotográfica de Ruben Brulat

Por: pijamasurf - 06/18/2015

En su serie Paths, el fotógrafo Ruben Brulat explora la relación entre el ser humano y su entorno

Frente a la naturaleza es posible tomar varias posturas. Históricamente, la más usual ha sido considerarla una fuente inagotable de recursos, una especie de almacén infinito de donde hemos tomado todo lo necesario para subsistir y evolucionar. Sin embargo, como bien sabemos por los resultados obtenidos, dicha postura ha sido más perjudicial que benéfica, sobre todo para la naturaleza misma, pues el ritmo de nuestras necesidades parece superar por mucho la capacidad de abastecimiento de aquella.

En oposición a esto, hay quienes hablan de un “retorno a la naturaleza”, un esfuerzo por recomponer la relación de nuestra especie con nuestro entorno y devolverla al punto de equilibrio que alguna vez tuvo.

Si el trabajo fotográfico de Ruben Brulat tuviera que comprenderse bajo alguna de dichas ideas, sería sin duda esta última. A lo largo de su carrera, Brulat ha ejercido una fórmula con la que busca reconciliar al ser humano con el ambiente que lo rodea: en un paisaje impresionante, sobrecogedor incluso, en el que la naturaleza se hace presente con toda su potencia, el fotógrafo sitúa el cuerpo diminuto y desnudo de una persona, un hombre o una mujer. El contraste entre ambas dimensiones y distancias, entre la exuberancia y la singularidad, lo múltiple en la desolación, ofrece entonces un significado inesperado, el mensaje de que quizá, después de todo, sí es posible ser uno con la naturaleza.

A propósito de su serie Paths, que dio a conocer recientemente, el fotógrafo dice:

Espero que estas fotografías hablen sobre amistad, sobre la vulnerabilidad nuestra y del tiempo, sobre los momentos breves de la vida que rápidamente se desvanecen en recuerdos. Todos a veces nos encontramos lejos, pero a veces cerca de casa, y frecuentemente decimos adiós para siempre a los otros. Fue una búsqueda del viaje estético, a través de países lejanos, culturas antiguas y tierras infinitas.

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Este sí es deporte de hombres: calcio storico, la versión brutal del fútbol que se juega en Florencia (FOTOS)

Por: pijamasurf - 06/18/2015

Un deporte que de Grecia y Roma pasó a la Florencia del Renacimiento y de ahí a la época moderna; un vestigio de violencia y honor que celebra la llegada de la Noche de San Juan

En Italia, concretamente en Florencia, existe una singular versión del fútbol que se conoce como calcio fiorentino o calcio storico. El nombre, en este caso, es menos impresionante que la realidad: una batalla campal, ligeramente reglamentada, que Enrique III de Francia describió alguna vez como “demasiado pequeña para ser una guerra auténtica y demasiado cruel para ser un juego”.

El calcio fiorentino es un deporte que se originó en el Renacimiento ente aristócratas florentinos, al parecer como una especie de recuperación del “harpastum”, un juego de pelota de la Antigua Roma que a su vez se retomó de una práctica griega. En los tres casos la violencia era el sello y, por lo mismo, los jugadores estaban obligados a ser ágiles, rápidos y al mismo tiempo fuertes.

Después de esa época, el calcio storico resurgió en el siglo XVII, aunque con poca fortuna. Fue ya en la década de 1930 cuando una serie de partidos se repitieron con frecuencia anual y prácticamente sin interrupciones. Cada año, en la Piazza de Santa Croce, cuatro equipos compiten en un pequeño torneo, cada uno representando un quartiere de Florencia:

Santa Croce / Azzurri (Azul)

Santa Maria Novella / Rossi (Rojo)

Santo Spirito / Bianchi (Blancos)

San Giovanni / Verdi (Verdes)

La final de esta contienda se juega en la legendaria Noche de San Juan, el 24 de junio, en parte porque ese es el santo patrono de Florencia. En su versión actual los jugadores pueden soltar puñetazos, cabezazos, codazos e incluso tomar por el cuello a sus oponentes. Sin embargo, los golpes en la cabeza están prohibidos, e igualmente que dos jugadores o más ataquen simultáneamente a otro (si quieres saber más sobre las reglas de este deporte, puedes leer esta nota que publicamos al respecto).

Con estas condiciones, el calcio fiorentino es una oportunidad inmejorable para obtener imágenes sorprendentes. Las que compartimos ahora, publicadas originalmente en The Guardian, fueron tomadas en la edición más reciente de la competencia florentina, y en ellas destaca el buen ojo de los fotógrafos para tomar los momentos en que el encuentro parece resurgir de tiempos remotos en que la brutalidad y el honor eran la moneda corriente con que se realizaban esas transacciones de rivalidad.