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Wes Anderson diseñó un bar en Milán y es todo lo que sus fans esperarían (FOTOS)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 05/12/2015

El estilo de Wes Anderson sale del cine para apoderarse del Bar Luce, en Milán, cuyo diseño corrió a cargo del cineasta

Quienes hayan visto una película de Wes Anderson saben bien que como director tiene uno de los estilos cinematográficos más distinguibles de la actualidad. Eso, claro, es la aspiración y sello de todos los grandes directores de la historia del cine, pero en el caso de Anderson es un tanto más evidente porque su estilo se apoya decididamente en elementos vistosos como los colores atractivos, la simetría, los travellings demorados, la pausa sobre los rostros y algunas otras manías que resultan en una película que no podría ser más que de Wes Anderson.

Los fans del director estadounidense tal vez estén emocionados porque ahora es posible encontrar el estilo de Anderson fuera de sus películas, en específico en el Bar Luce, inaugurado el pasado 9 de mayo en Milán y cuya decoración corrió totalmente a cargo del cineasta.

 

 

Bar Luce

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Wes Anderson's Bar Luce @ Fondazione Prada, Milano. #barluce#milano#igersmilano#wesanderson#fondazioneprada#prada

Una foto publicada por @captain_cousteau el



 

¿Pero es un bar o un set? Esa, quizá, sea la magia del sitio: un punto en donde realidad y ficción se confunden para propiciar alguna de esas historias que Anderson tan bien sabe contar a su manera.

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[caption id="attachment_98859" align="aligncenter" width="453"]Marriage http://stockarch.com/images/events/wedding/happy-wedding-couple-2491<br />this image by stockarch / stockarch.com is licensed under aCreative Commons Attribution 3.0 Unported License. Marriage Photo: stockarch.com[/caption]

Está comprobado: las estadísticas concuerdan en que el matrimonio hace feliz a la gente, por encima del dinero, de cualquier pertenencia y de la religión, por lo que muy probablemente, las personas felizmente casadas se sienten más dichosas que las solteras o las contrapartes divorciadas.

Pero hay un riesgo: aunque algunas parejas permanecen juntas casi por la eternidad (como esta pareja que lleva casada desde hace 87 años), aquellas que corren con la inherente posibilidad de un matrimonio ‘fallido’ resultan ser más infelices que su contraparte soltera, según las estadísticas.

De esta forma, en el panorama amoroso encontramos de todo: matrimonios felices e infelices y solteros empedernidos felices o solteros desesperados por encontrar el amor; cualquier situación sentimental es un arma de doble filo.

Independientemente del estatus, cada cual debe vislumbrar que, más que un romántico evento azaroso, el encuentro de la pareja ‘perfecta’ está bajo nuestro control, es una decisión que, como tal, se ve influenciada por numerosos factores, deseos, miedos e inseguridades; por lo tanto, no siempre es la más objetiva ni la mejor.

Esto podría explicar por qué un sinnúmero de personas se embarcan en matrimonios insatisfactorios.

No hay fórmula para el amor, pero ciertos expertos coinciden en que definitivamente hay errores que nos alejan del encuentro de la formula ‘relación feliz’, como sucumbir a estas actitudes:

  • Realmente no sabemos qué buscamos ni qué esperamos de una relación amorosa.
  • La sociedad ejerce presión y, cual dictador, incita al poco o nulo criterio, al conformismo (así como se pierde la esperanza en los gobiernos, se pierde en el amor) y a las convenciones.
  • La biología nos hipnotiza, mediante gradientes de concentración de neurotransmisores y ciclos biológicos que modulan cuerpo y mente (efectos físicos del enamoramiento). El amor se manifiesta en distintas partes del cuerpo.

Muy probablemente, la principal responsable de terminar en una relación infeliz e insatisfactoria es la presión de tener pareja para encajar en los eslabones sociales.

En medio del vórtice ‘pánico-presión’, diferentes e intrigantes tipos de personalidades humanas afloran:

  1. El romántico ‘amor-lo-puede-todo’: el amor es parte fundamental de una relación exitosa, pero existen muchos otros factores adicionales. La visión siglo XII de amor trágico y sufrido estilo Tristán e Isolda resulta más atractiva en los libros.
  2. ‘Sí, sí acepto’: matrimonio con X, Y o Z, da igual, con tal de pasar por el altar. Encarnación del miedo a la soledad, a lidiar con nosotros mismos, a creer que estar solo es peor que mal acompañado.