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¿Quién controla el mundo? (versión oficial VS versión conspiracionista)

Por: pijamasurf - 04/14/2015

Esta es una de las interrogantes más populares y complejas que existen en la actualidad, ¿alguna respuesta?

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Una de las preguntas más populares de las últimas décadas es: ¿quién controla este mundo? Conforme las agendas ocultas de gobiernos e instituciones fueron sofisticándose, y con el surgimiento de esa subcultura informativa conocida como "teorías de la conspiración", la cantidad de potenciales respuestas a esta interrogante se desbordó. Miles de teorías, versiones, comunicados de prensa, hipótesis y deducciones confluyen en una frenética danza que juega plácidamente con nuestro raciocinio y con nuestra fe. Pero, ¿quién demonios controla esto?

Para responder a esta incómoda pregunta, la gente de Information is Beautiful generó dos infográficos, uno que apunta a la dimensión oficial de las cosas y otro que apela al lado B de la información, es decir, a imaginar o denunciar las agendas ocultas y las sombrías élites que en realidad las ejercen. En esta pieza el eje vertical se refiere al estatus de los diferentes grupos y organizaciones, y va de arriba hacia abajo en orden de importancia. El tamaño de los triángulos indica el nivel de poder que tienen; a mayor tamaño mayor poder, el cual no es necesariamente proporcional al estatus:

Versión oficial

En la versión oficial, aquella que difunden los grandes medios de comunicación y que tiene en declaraciones oficiales, posturas institucionales y sucesos supuestamente documentados, y por lo tanto incuestionables, a sus fuentes de información, tenemos la siguiente jerarquía: la Organización de las Naciones Unidas hasta la cima, tanto de estatus como de poder. A partir de ahí el control se desdobla en diferentes células de esta misma organización, donde destacan la asamblea General y el Consejo de Seguridad. Luego vienen entidades como la OTAN, instituciones globales como el Banco Mundial, el cuerpo internacional de policía, la Interpol y un país (obviamente Estados Unidos, el cual, a pesar de que su estatus oficial le coloca por debajo de muchas otras organizaciones, aun en esta versión en cuestión de poder fáctico sólo es superado por las Naciones Unidas).  

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Versión conspiracionista

Pero existe otra dimensión, algo así como un mundo paralelo al oficial, el conspiratorio. Aquí las cosas son muy distintas, ya que la cima está controlada por los Illuminati, tanto en estatus simbólico como en poder fáctico. Continuando en el eje del estatus aparecen Satán, los reptilianos y el Grupo Bilderberg, que son algunas de las células que también se quedan con una buena parte del pastel. Le siguen los Sionistas, los extraterrestres y el gobierno de Estados Unidos, para después dar paso a la ONU, las corporaciones y la CIA. Finalmente aparecen grupos o agendas como los grandes medios, las grandes petroleras y organizaciones como la Comisión trilateral.  

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Tras dedicar unos minutos a analizar ambos mapas lo más probable es que concluyas que, cómicamente, ninguno de los dos es del todo convincente. Tal vez el más acertado sea un punto medio entre ambos, con el complemento de ingredientes que no aparecen en ninguno. Pero aun así, el esquema pareciera insuficiente para responder con certeza y en pocas palabras ante la pregunta: ¿quién controla el mundo? La respuesta sigue en el aire.  

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Günter Grass sobre Facebook: "Alguien que tiene 500 amigos en realidad no tiene amigos"

Por: pijamasurf - 04/14/2015

La palabra "amigo" podría no volver a ser lo mismo después de que Facebook la incorporara a su slang

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A poco más de una década de que Facebook comenzó a operar, la cantidad y profundidad de las implicaciones culturales que esta red social ha tenido es más que sorprendente. Lo que inició como una divertida herramienta para retomar contacto con personas que la vida había distanciado, para apoyar causas en común o para "conocer mejor" los gustos de otros relativamente cercanos a nosotros, terminó convirtiéndose en una fábrica de hábitos culturales cuyos efectos, ya visto en retrospectiva, generan bastantes dudas. 

Dejando a un lado la nula ética que se ha cansado de demostrar esta compañía y otros aspectos un tanto nefastos que acompañan su uso periódico, en esta ocasión hablaremos de un fenómeno puntual alrededor de Facebook, los "amigos". Esta etiqueta, cuyo valor a lo largo de la historia humana ha sido incuestionable, se vio un tanto desvirtuada desde que Zuckerberg decidió utilizarla para definir las relaciones que se entablarían dentro de su comunidad virtual.

De pronto las personas comenzamos a tener 100, mil o 3 mil amigos, cuando hasta hace unos años era absurdo siquiera pensar en una veintena de amistades. Evidentemente no se trataba de una súbita explosión de amor entre los hombres o que de pronto reimaginamos al prójimo como genuino amigo. Lo que ocurre es que el fenómeno Facebook comprobó tener tal injerencia cultural que incluso afectó semánticamente nuestra vida. Tal vez términos como "me gusta", "amigo" o "compartir" no serán ya nunca los mismos, pero en caso de que esto se cumpla, entonces tal vez tengamos que replantear el significado de los mismos.

A propósito de lo anterior el recientemente fallecido Nobel de literatura, Günter Grass, cuando fue cuestionado sobre Facebook durante una entrevista en 2013, comentó que él simplemente advertía a sus nietos: "Alguien que tiene 500 amigos en realidad no tiene amigos". Grass, además de esta burla contra "el mundo según Facebook", se caracterizó por ser un férreo crítico de las relaciones en línea y de la perpetua disponibilidad de las personas vía dispositivos móviles. 

El problema --que mucho indica que sí lo hay-- es que demos a nuestra vida digital un valor sobrado. Nos referimos a qué tanto peso emocional o social le das tus "amigos" en Facebook, a las proyecciones que cada usuario vende en las redes sociales sobre sí mismo o sobre su vida (generalmente acompañadas de vistosas fotografías con escenarios alegres) y en general a los valores que promueven los estándares narrativos de estos canales. ¿Te hace más feliz acumular amigos? ¿Te entristece perder seguidores? ¿Tu vida te parece menos grata cuando constatas la virtual felicidad que florece en las fotos vacacionales del otro? ¿Te sientes más gorda luego de ver las despampanantes imágenes que acertadamente publicaron tus "amigas"?

Independientemente de la respuesta a las preguntas anteriores, valdría la pena de vez en cuando recurrir al mantra espontáneo cortesía del Sr. Grass: "Alguien que tiene 500 amigos en realidad no tiene amigos", y esto tal vez te ayude a redimensionar el peso que das a tu vida virtual. 

Y tú, ¿cuántos amigos tienes?