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Por qué ser rebelde e inconforme te hace parecer sexy

Por: pijamasurf - 04/02/2015

Los rebeldes nos hacen cuestionarnos a nosotros mismos y cambiar de opinión, además de atentar contra el balance de poder establecido. En otras palabras, ser inconformista puede ser muy sexy

sexy

La palabra "provocativo" tiene dos acepciones: por un lado, se puede provocar incomodidad en los demás a través de opiniones impopulares o puntos de vista eclécticos y subjetivos; por otro, se puede ser provocativo en un sentido sexual casi por las mismas razones. Esto no necesariamente tiene que ver con los aspectos físicos: Frida Kahlo no era bonita en términos tradicionales, pero se convirtió en un símbolo sexual gracias a su actitud frente a la vida. Pocas personas considerarían que un calvo, alcohólico y drogadicto pueda ser atractivo, a menos que se trate de Hunter S. Thompson. 

Según un estudio documental llevado a cabo en la Universidad de Queensland, ambas acepciones de "provocativo" pueden coexistir en las personas que nos parecen sexys. ¿Por qué? Muy sencillo: los rebeldes y los inconformes (hombres y mujeres) son atractivos porque nos retan y nos obligan a tomar partido sobre ciertas cosas en las que no pensamos. Cambiar de opinión es "peligroso", y quien nos hace cambiar de opinión de algún modo es sexy.

Según Matthew Hornsey, autor en jefe del estudio: "La gente piensa que los hombres prefieren a las mujeres conformistas, pero esta impresión es discrepante de la realidad". A través de un análisis comparativo de varias pruebas sobre atracción en hombres y mujeres, Hornsey y sus colegas llegaron a la conclusión de que la gente que se sale de los perfiles habituales resulta más atractiva y que, de hecho, los hombres no necesariamente prefieren a las mujeres conformistas.

Frida

Frida

Los investigadores creen que se trata de una "resaca" psicológica de eras previas donde se esperaba que las mujeres fueran "sumisas, modestas, suaves, agradables" y que apoyaran ciegamente las opiniones de sus maridos. Dicha noción tiende a desaparecer en las sociedades donde "la palabra 'conformista' tiene un tono cada vez más peyorativo", y "la noción de hacer concesiones sobre la visión individual en favor de la masa es vista como inmadura".

En una prueba, se pidió a 115 voluntarios leer y evaluar los perfiles de 20 personas. Dichos perfiles se escribieron ya sea para enfatizar tendencias conformistas ("Ella es feliz de seguir el plan de los demás") o inconformistas ("A menudo prefiere hacer sus propias reglas antes de adaptarse a las del grupo"). Parece que la prueba tomó en cuenta solamente a heterosexuales, quienes evaluaron a los miembros del sexo opuesto en cuanto a atractivo y potencial para ser sus parejas, y a los miembros del mismo sexo en cuanto a su probabilidad de ser encontrados atractivos por otros.

La tendencia favoreció a los inconformistas sobre los conformistas. Esta tendencia no es privativa de Occidente: otro estudio tomó en cuenta a 515 estadounidenses e ingleses y 306 hindús, encontrando que "la gente que mostró rasgos de personalidad inconformistas también reportaron mayores niveles de logro romántico y satisfacción".

Ya se trate de iconos religiosos, políticos o artísticos, los rebeldes e inconformes son atractivos porque nos muestran formas distintas de pensar la cotidianidad y las relaciones dadas de poder. Y cuestionar el poder siempre tiene algo sexy.

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El sistema escolar finlandés, uno de los mejores del mundo, dejará de enseñar materias

Por: pijamasurf - 04/02/2015

Finlandia, uno de los países con el mejor sistema educativo, podría implementar un cambio radical: dejar de enseñar materias y concentrarse en fenómenos

eduHace casi 4 décadas, el gobierno finlandés se propuso un objetivo: hacer de la educación pública la base de la recuperación y el desarrollo económicos. Con el tiempo, gracias a la constancia y la seriedad con que se acometió el desafío, los estudiantes del país comenzaron a destacar en pruebas internacionales en casi todas las disciplinas, ocupando los primeros sitios en pruebas científicas, de comprensión de lectura y de matemáticas, con lo cual el modelo educativo finlandés se ganó el honroso título de ser uno de los mejores del mundo.

Ahora Finlandia podría volver a encabezar una revolución pedagógica, pues en el país se analiza modificar diametralmente la manera de enseñar para abandonar el viejo modelo de las materias e implementar una forma de aprender basada en “fenómenos”. Así, por ejemplo, en vez de estudiar, por separado Historia, Geografía o Lenguas, los estudiantes finlandeses de 16 años de edad aprenden el fenómeno “Unión Europea”.

El cambio, sin duda, es notable. Por un lado, involucra un tránsito de la fragmentación y la especialización al pensamiento complejo y multidisciplinario (una faceta prevista hacia finales del siglo XX por el sociólogo francés Edgar Morin). Asimismo, da a la enseñanza una razón inmediata y no solo trascendental, pues de esta manera se vuelve evidente el porqué de los conocimientos que se enseñan a los alumnos.

El modelo, sin embargo, no es del todo loable, pues también está animado por cierto afán pragmático y hasta utilitarista. Según declaró Pasi Silander, administrador en el gobierno local de Helsinki, uno de los propósitos es formar personas para la vida laboral, lo cual implica enfocarse en ciertos conocimientos en detrimento de otros. La suposición, un tanto siniestra, es que un cajero de banco no tiene necesidad de saber quién fue Shakespeare o cómo se reproducen los organismos unicelulares, y aunque para algunos esto puede sonar lógico (en esa lógica tan propia del capitalismo), al menos el cajero debería tener la oportunidad de elegir si quiere o no saber quién fue Shakespeare.

Sea como fuere, esta nueva forma de enseñar ya está en operación, y quizá sólo con el tiempo será posible conocer sus virtudes y sus defectos.