*

X

Los efectos de distintas drogas en pósters minimalistas (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 04/17/2015

La capacidad de síntesis y la creatividad del diseño gráfico es puesta a prueba en la serie "This is your brain on drugs"

Screen-Shot-2015-04-11-at-12.28.44-PM.png_670

La diseñadora Meaghan Li ha producido estas imágenes para la serie This is your brain on drugs, una tentativa de resumir en una imagen relativamente sencilla los efectos de cada una de las drogas recreacionales más populares. Sustancias psicodélicas y psicotrópicas que se derraman sobre la realidad en múltiples formas, reducidas a una economía de términos. 

La serie, resuelta de manera prolija plantea una serie de preguntas inevitablemente. ¿Pueden definirse las drogas psicoactivas en una imagen? ¿Qué tan fácil es captar la esencia de estas sustancias de efectos tan disímiles y mutidimensionales? Acaso no es imposible acercarse a una representación esencial, pero es necesario tener visiones epifánicas de la naturaleza de estas sustancias para hacer justicia. Los resultados de este experimento son mixtos. Por momentos parece que el diseño es atinado, otros parece que son meras convenciones, acercamientos que dejan con un mal sabor de boca --especialmente a aquellos usuarios que han formado una relación simbiótica con algunas de estas sustancias. La representación de la marihuana es especialmente pobre; la de la cocaína y el LSD parecen afortunadas. La artista en ocasiones hace pensar que no ha probado estas sustancias, no conoce su esencia, pero al mismo tiempo refleja mucho talento como diseñadora --pese a que sólo capta superficialmente el alma de estas drogas, logra una interesante constelación de diseños.

  

2_670

 

El estereotipo del MDMA claramente representado como un corazón luminoso. El "éxtasis", también llamado "la droga del amor", originalmente tenía el nombre callejero de "empatía". Existe cierta controversia sobre si esta sustancia popularizada por el químico "Sasha" Shulgin e identificada con la cultura rave, realmente es un psicodélico o se trata más bien de un agente empatógeno cuyo máximo potencial está en la terapia. Estudios muestran que es altamente efectivo para tratar el estrés postraumático. Popularmente se cree que el MDMA permite una apertura emocional y una aceptación de nuestras condiciones más incómodas, por lo cual quizás esta representación no es del todo equivocada, aunque existen muchas aristas que por la misma economía de términos no son abordadas. 

3_670 (1)

Una imagen estéticamente agradable pero que no estamos muy seguros si refleja un conocimiento de esta sustancia utilizada primero como anestesia animal y, a partir del trabajo de John Lilly, de manera recreativa. La ketamina tiene efectos disociativos y en algunos casos permite explorar estados de conciencia muy profundos, por eso se habla de los "k-holes", hoyos de ketamina en los que los psiconautas pueden deslizarse como si entraran a regiones del inframundo o a zonas liminales. Algunas personas reportan experiencias telepáticas y efectos paranormales bajo el auspicio del "space k"; quizás la ilustración va en ese sentido: dos centros conectados con sus frecuencias entrelazadas.

8_670

Quizás este agujero espiral habría sido más acertado para la ketamina. O quizás la esencia de umbral de la salvia divinorum --una sustancia a cuyo reino a veces se entra y a veces no y que parece tener una especie de zaguán liminal-- podría haberse servido de esta misma idea pero evocando un mundo vegetal más colorido.

 

4_670

Caos vertical, una aceleración de líneas que se cortan... puede ser que tenga que ver con el speed. La imagen transmite ciertamente ese vértigo, esa pulsión anfetamínica.

 

7_670

 

Hongos alucinógenos como una planta de colores, volátil, pétalos como alas. Recuerda un poco a esa imagen-idea esencial de la psicodelia: el pavo real como símbolo nodal de la visión psicodélica, la aparición afrodisíaca del espíritu que se derrama en el mundo en un abanico de colores.

9_670

Hay algo acertado en esta ilustración del LSD. Por una parte los cuadros nos remiten a los coloridos papeles de las planillas de LSD, a veces utilizadas como parte del marketing callejero. Pero estos cuadrados parecen desplegarse como formas geométricas implicadas, leve insinuación de un infinito o de una especie de cubo metamórfico que es también una escalera. Hay una cierta cualidad geométrica en el LSD; quizás porque a diferencia de  los hongos o el peyote, el LSD es una droga farmacéutica creada por la mente científica occidental, las experiencias lisérgicas tienen esta cualidad que combina la intuición con la percepción lógico-matemática. El LSD es una sustancia utilizada por programadores, biólogos, matemáticos, con mucho éxito. De alguna manera refleja su origen.

 

11_670

La heroína como una sombra evanescente, como una especie de humo psíquico o un lánguido cuerpo que se encuentra cerca de la muerte o de un limbo. El aspecto opiáceo-onírico/presente-desintegrándose. Una representación ciertamente poética, posiblemente acertada; no estamos seguros.

 

5a_670

El afiche del DMT es una ilustración sencilla, poco arriesgada, de este potente psicodélico. Esto no significa que no sea acertada, ya que la mayoría de las experiencias de DMT inician con una especie de seducción visual a través de formas mandálicas o fractales que semejan flores cósmicas. También es cierto que esto es común a muchas otras sustancias psicodélicas. De cualquier forma, una representación minimalista del DMT tiene el problema de poder visualizar algo que es sumamente intrincado y profuso. Es mucho más fácil hacerlo en animación, como por el ejemplo en la película Enter the Void, donde vemos esta misma estructura de una flor psicodélica o de un círculo con patrones geométricos llevada a una potencia espectacular, en un flujo metamórfico de formas que remite a los arquetipos del demiurgo. 

 

1

 

En México, uno de los nombres que la jerga callejera tiene para llamar a la cocaína es "pico". En este sentido, además de reflejar también una especie de cardiograma in extremis, la ilustración es especialmente significativa. Los usuarios de cocaína estarán de acuerdo en que se puede usar para subir rápidamente, una especie de montaña instantánea que a su vez necesariamente significa, en algún momento, un estrepitoso bajón.

6

Este diseño entra en el terreno del "epic fail" o al menos de lo ininteligible. Difícilmente los fumadores de marihuana estarán satisfechos con esta imagen de su querida planta.

 

 

Te podría interesar:
¿Qué hay detrás de nuestro deseo de intimidad e incluso de fusión transpersonal?

dream-680x400

Es posible que en el ser humano se conjuguen diversos impulsos, unos más primarios, que se desprenden de la biología y la tiranía de los genes, y otros más sutiles, epigenéticos y posiblemente espirituales. Sabemos que el sexo es un instinto necesario para la supervivencia de una especie, pero en el sexo, y en su constelación con el erotismo y el amor, conviven otros impulsos, quizás más altivos o simplemente dirigidos hacia otro tipo de supervivencia y de realización. 

En el diálogo platónico del Banquete, Diotima, la gran expositora del amor que parece dar voz a la visión platónica de Eros, señala que de una u otra forma el amor es un llamado (una pasión) hacia la inmortalidad. Podemos ver esto desde el sentido biológico en el que la vida misma se perpetúa, más allá del individuo, a través de la especie que procrea. Otra forma de verlo es a través del alma que busca también su crecimiento y evolución hacia esferas más altas, acercarse a la divinidad y a su origen en las estrellas (puesto que "el cuerpo es la tumba" temporal del alma). En este caso el amor es aquello generado por la belleza --que es una imagen de la Belleza y de lo Bueno y finalmente de Dios. El amor, idealmente, así trasciende el mundo terrenal y corporal: al enamorarse el alma de la belleza individual (que le recuerda su propia belleza) y no desfondarse en esa belleza particular sino de ahí dirigir su ojo interior a la belleza de todas las cosas, a la idea misma de la Belleza, un amor por lo celeste que se transparenta en el mundo. 

Algo similar nos dice Plotino en la III Enéada: "Hay almas a quienes la belleza terrenal los lleva a la memoria de una dimensión superna y aman entonces lo terrenal como una imagen". Es decir, son conscientes estas almas de que la belleza impermanente de esta tierra es sólo una imagen de la belleza eterna y pueden usar esta belleza como vehículo de contemplación para escalar de regreso --de lo múltiple-- a lo Uno. El alma (la Venus Celeste), dice Plotino, produce el amor (Eros) como medio para acercarse a la Mente Divina. La flecha del amor, el deseo, la mirada, es también un puente invisible sobre el cual puede elevarse la psique.

Estas ideas de la filosofía clásica reaparecen con sus variantes en una modernidad donde la vanguardia del pensamiento parece estar en la ciencia. "Existe una urgencia individual por la intimidad, por intercambiar subjetividades, en la comunicación. Por la telepatía. Nuestro deseo nos dice lo que queremos ser: seres verdaderamente intersubjetivos", dice David Porush. En este video Jason Silva explora este deseo de fusión, de profunda intimidad, de empatía transpersonal que, creo, es también un deseo de disolver la separación y regresar la multiplicidad en la que habitamos a la unidad inmanente. El sexo inflamado por el amor es también en su más sublime destilación un deseo de aniquilar la dualidad.

 

El deseo de la comunicación por el éxtasis semántico, por la semiosis, por la unión de signos, nos dice Silva, es un deseo de "fusionar mentes", de compartir espacios oníricos, "una agitación maníaca existencial por convertirnos en uno". Creo que es una forma secular de un mismo principio arquetípico que irradia en nosotros. En la teúrgia neoplatónica esto se conoce como la henosis, la fusión con la divinidad, con el Ser Absoluto. Para nosotros, las personas que están más cerca se convierten en metáforas de esa divinidad, el amado es una imagen de lo divino. Y queremos participar en él o ella, anhelamos movernos por su interior y recibir toda su luminosa bondad. Queremos comprobar que estamos unidos y conectados: por eso la telepatía y la sincronicidad compartida con otra persona nos seducen tanto; nos hacen pensar que estamos destinados a estar juntos o creemos que nos revelan una unidad secreta que se empieza a hacer inteligible. 

Twitter del autor: @alepholo