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Este 22 y 23 de abril una espectacular lluvia de estrellas líridas

Por: pijamasurf - 04/21/2015

El cielo de luna nueva es especialmente favorable para ver estos líricos meteoros

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Cada año, entre el 16 y el 25 de abril, nuestra atmósfera recibe un baño de meteoros provenientes del cometa Thatcher, que parecen surgir de la constelación de Lira. Este año la máxima intensidad de esta lluvia de estrellas ocurrirá el 22 y 23 de abril, cuando se podrán observar entre 18 y hasta 200 estrellas cayendo por hora. Ya que estamos en luna nueva, la luz lunar no será un obstáculo para observar esta fiesta astronómica que podrá disfrutarse en todo el mundo.

En la mitología griega después de que las Bacantes matan a Orfeo y arrojan su lira al río (cuyos sonidos embelesaban incluso a los animales) Zeus ordena a un águila que la recoja y la eleva al cielo como una constelación: Lira. El destino de los héroes que sirven a la divinidad en la Tierra es convertirse en estrellas y con ellos, todo lo que les es querido.

En la película Contact la señal extraterrestre interceptada por el personaje de Jodie Foster proviene de la constelación de Lyra, de Vega, la segunda estrella más brillante desde el hemisferio norte.

Los indios Hopi creen que descienden de la constelación de Lira, a la que se refieren como “El ojo de Dios”, así que en este sentido tendremos “ojos de Dios” cayendo del cielo estos días.

 

 

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Por: pijamasurf - 04/21/2015

En la Mongolia Interior se encuentra una de las ciudades que mejor reflejan el estilo de vida contemporáneo, aunque no el lado que siempre miramos, sino más bien el de los efectos nocivos de la producción y el consumo excesivos
[caption id="attachment_94357" align="aligncenter" width="464"]lg Image: Liam Young/Unknown Fields[/caption]

Quizá muy pocos de nosotros nos preguntamos por el origen y el destino final de nuestros gadgets, esos que, ahora, nos parecen tan cotidianos e incluso imprescindibles. Muchos ignoran (o prefieren ignorar) que la fabricación de cualquier smartphone o tablet implica prácticas laborales colindantes con la esclavitud, sea por la explotación a la que están obligados los obreros que los manufacturan o por la extracción de minerales necesarios para las baterías y otros componentes, sólo dos ejemplos de un proceso que no mejora en prácticamente ninguna de sus etapas, pues aun su uso implica daños a la salud y, al final, cuando su vida útil termina, no hacen más que cerrar ese ciclo que inició viciado de origen.

En la Mongolia Interior, una región autónoma de la República Popular de China, se encuentra una ciudad llamada Baotou, la de mayor desarrollo industrial de la zona, en buena medida debido a que ahí se concentra alrededor de 70% de las reservas de los minerales raros que, como el cerio o el neodimio, son necesarios en diversos aparatos tecnológicos, desde un teléfono portátil hasta una turbina o un láser. De ahí que ahora sea una metrópoli con más de 2 y medio millones de habitantes (hace 50 años eran apenas 100 mil) en donde las fábricas de gadgets y los anuncios de marcas occidentales conviven en una decadente armonía.

[caption id="attachment_94358" align="alignright" width="270"]The assembly line at an MP3 factory in Shenzhen Imagen: Kate Davies/Unknown Fields[/caption]

Esto, sin embargo, no es todo, pues como sucede en otras ciudades industriales, además del impacto sobre la calidad de vida de las personas, existe también un costo ecológico. En este caso, múltiples, pues a la contaminación cotidiana causada por las fábricas que ahí se asientan, se suma una suerte de acumulación que bajo ciertas circunstancias se hace evidente. Por ejemplo, cuando llueve (y en esa región la época de lluvias es intensa), el agua arrastra consigo polvo de carbón y otros residuos que terminan por convertirla en un líquido espeso y oscuro que recorre las calles. El aire igualmente tiene un fuerte olor a sulfuro, todos los días del año.

Y por si esto no fuera suficiente, el desastre natural más lesivo está en un lago creado artificial y expresamente para convertirse en el destino de los desechos de la manufactura tecnológica contemporánea. Una zona en donde la arcilla que tiene contacto con el agua contaminada en la orilla tiene niveles de radiación hasta tres veces superiores a la arcilla depositada en el fondo.

La pregunta, quizá, sería qué hacer al respecto. O si es posible hacer algo. Irónicamente, el sitio donde se publicó el reportaje en el que se encuentra esta información, cierra con un anuncio que invita a suscribirse a una entrega diaria de noticias desde y para… sí, el teléfono portátil. Tú mismo, ahora, lees esto en un aparato fabricado parcialmente en China, relacionado probablemente con eso que sucede en la Mongolia Interior. Eso, también, es la globalización. Eso, también, es nuestro mundo. ¿Hay posibilidad de salir de este mundo?