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Esta pareja vivió 6 años entre lobos para contarnos su historia secreta

Por: pijamasurf - 04/02/2015

Nadie como Jim y Jamie Dutcher ha realizado un proyecto de conservación tan convincente y amplio. Conoce su historia

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Muy poco se sabe de los lobos. Desconocemos el significado de su aullido, aunque algunos dicen que es para estar en contacto con los que extrañan; tampoco sabemos bien a bien qué es eso metafísico que los une tanto con la noche y con la luna, o cómo es que organizan su manada por medio de cruces de miradas. Pero sabemos que fueron antaño abundantes y se distribuían por el planeta como ejércitos de magos, y ahora habitan únicamente en una muy limitada porción del que antes fue su territorio. Y algo se tiene que hacer, porque su existencia es imperiosa.

Muchas empresas para reintroducir a los lobos al entorno salvaje han tenido lugar (recordemos siempre esa noticia del lobo más solitario del mundo que encontró a su manada años después), y siempre monitoreándolos, con la esperanza de aprender algo de su comportamiento extraño. Pero nunca se había intentado introducir al humano al entorno salvaje del lobo para acaso entender algo más certero de ellos. The Hidden Life of Wolves hace este ejercicio, y recomendamos muchísimo darle seguimiento.

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Jim y Jamie Dutcher optaron por vivir 6 años con una manada de lobos en los bosques de Idaho de una manera constante pero discreta, no intrusiva. Con el tiempo ganaron la confianza de los lobos y conocieron de cerca su complejidad y su inaudita inteligencia. “Son capaces no sólo de emoción sino de verdadera compasión, rara vez dos lobos se cruzan sin rozar sus hombros o intercambiar una lamida amistosa”, comentan en su sitio. Lo relevante del aporte de los Dutchers es que nos muestra un comportamiento lobuno muy rara vez documentado. Nos acerca un poco más a poder entender su magia y su importancia en la Tierra.

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Nos cuentan acerca del duelo que viven cuando muere un miembro de la manada, la excitación que sienten ante el nacimiento de un cachorro y el papel compartido que juegan los adultos al criar a los jóvenes del grupo. Y mientras los lobos son cazados furtiva y legalmente en los alrededores del mundo, lo que vivieron los Dutchers puede nunca volver a suceder; por ello deciden compartirlo con audiencias grandes antes de que la matanza se siga acelerando. Deciden acercarnos a su mundo en aras de la conservación, en aras de, con suerte, convidarnos compasión y empatía por ellos. La suya es una de las más admirables empresas por salvar al lobo.

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Extraña epidemia hace que gente en Kazajistán se quede dormida por días

Por: pijamasurf - 04/02/2015

Mareos, fatiga extrema y, sobre todo, períodos de sueño que se pueden extender hasta por 6 días son los síntomas que han experimentado varios habitantes de Kalachi, Kazajistán, sin que nadie explique aún el motivo

kalachi-sleepingKalachi es una pequeña ciudad situada en el norte de Kazajistán, una de las varias repúblicas que se formaron después de la desintegración de la Unión Soviética, un lugar que a pesar de sus dimensiones reducidas se ha vuelto noticia internacional porque, sorpresivamente, cientos de sus pobladores experimentan un raro trastorno: una noche se van a la cama y duermen pero despiertan varios días después, con una pérdida notable de memoria.

Este extraño fenómeno comenzó a detectarse en 2010, cuando se reportaron los primeros casos. Más tarde, en 2013, dichos reportes aumentaron, y entonces se detectó que además de los períodos de sueño excesivo las personas también experimentaban mareos, fatiga extrema e incapacidad para mantenerse de pie. En aquella época, el Russian Times dio a conocer que ocho niños se habían quedado dormidos 1 hora durante la primera semana de clase y, algunos meses después, que al menos 60 personas habían llegado a los servicios de salud con la misma enfermedad el mismo día.

A partir de entonces médicos e investigadores se trasladaron al poblado para realizar diversas pruebas, ninguna de las cuales arrojó luz al asunto. Al parecer no había bacterias o virus que estuvieran provocando el padecimiento y tampoco algún elemento del ambiente como radiación.

Hasta ahora la situación es un enigma, pero las investigaciones más recientes sugieren que el clima local —continental, casi desértico, caluroso los veranos y frío los inviernos— se combina con la actividad de las industrias que ahí se encuentran para impedir que las emanaciones de dióxido de carbono y otros gases tóxicos se dispersen en el aire y, por el contrario, se asienten a un nivel respirable para los habitantes.

Esta explicación, sin embargo, funciona para síntomas como el mareo, los dolores de cabeza e incluso el vómito, pero no para los períodos de sueño de días, misterio que aún persiste.