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Científicos dan habilidades psíquicas a ratas (próximamente, humanos con poderes de percepción)

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/07/2015

Científicos logran dotar de GPS psíquico a un grupo de ratas ciegas

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Uno de los experimentos más repetidos de nuestra época --ratas intentando resolver un laberinto bajo diferentes estímulos y obstáculos-- acaba de ser alterado de manera significativa, aumentando las capacidades psíquicas de las ratas insertando una neuroprótesis que alimenta sus cerebros con señales geomagnéticas.

Los resultados del experimento realizado por investigadores de la Universidad de Tokio mostraron que ratas ciegas fácilmente pudieron utilizar este sentido artificial lo cual, según explica New Scientist, abre las puertas para que los seres humanos puedan tratar cosas como la ceguera, pero también para que personas sanas aumenten sus sentidos. Estas son buenas noticias para los fans del transhumanismo.

"Imagino que los seres humanos podrán expandir sus sentidos a través de sensores artificiales para ondas geomagnéticas, ultravioleta, ondas de radio o ultrasónicas, etc.",  dice Yoju Ikegaya, el líder del experimento. ¿Podremos tal vez, en fusión con la tecnología, percibir toda la gama de energía invisible e inaudible que es parte del universo?

En el caso de la ratas ciegas se les insertó un compás geomagnético --una versión de un microchip que podemos encontrar en muchos teléfonos móviles-- y dos pequeños electrodos en su córtex visual, el área del cerebro que procesa información visual. Cuando una rata movía su cabeza hacia el norte, los electrodos emitían pulsos eléctricos a la parte derecha de su córtex; cuando la rata se alineaba con el sur, un pulso se mandaba a la parte izquierda. Esta estimulación permitió que las ratas compusieran un mapa mental de sus alrededores sin tener señales visuales del mismo.

Al final de 60 días de pruebas, las ratas ciegas lograron navegar el laberinto y recibir recompensas tan rápido como las ratas con vista normal. Las ratas ciegas, dependiendo sólo de su olfato, no lograron tan buenos resultados.

Ikegaya concluye que "tal vez no utilizamos del todo nuestro cerebro ya que depende de órganos sensoriales muy limitados" y especula que, de hacerlo, tal vez el mundo se volvería mucho más rico y nítido. Es posible que la ciencia esté en ciernes de una época de biohacking y aumento perceptual tecnoasistido.

 

Conoce a los fagos: "la materia oscura" viral que domina el planeta

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/07/2015

Los bacteriófagos son los organismos más abundantes del mundo, superando por más del doble a las bacterias. Hasta la fecha sabemos poco de ellos, pero científicos creen que podrían ser instrumentales en el futuro de la medicina

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El biólogo Stephen Jay Gould escribió, parafraseando el Génesis: "Primero fue la bacteria", haciendo alusión tal vez a la teoría de que la vida en el planeta parece haberse originado a partir de estos microorganismos y, quizás también, a que desde cierta perspectiva son los organismos dominantes en la Tierra. Esta perspectiva del poder bacteriano global, sin embargo, está siendo desafiada por el estudio de los bacteriófagos, también conocidos como fagos, organismos virales que se alimentan solamente de bacterias y son por número los más abundantes del planeta (microbiólogos bromean con que la gran guerra original por el control del mundo es entre virus y bacterias). La periodista científica Nicola Twilley los llama "los titiriteros de las bacterias" y la National Science Foundation de Estados Unidos se refiere a ellos como "materia oscura viral". Esto último en alusión a que sabemos muy poco sobre estos intrigantes organismos submicroscópicos, algo que el profesor de la Universidad de Estatal  de San Diego, Forest Rohwer, quiere corregir nombrando este 2015 "el año del fago", celebrando así 100 años de su descubrimiento.

Rohwer es autor del reciente libro Life in Our Phage World, una introducción al fascinante y desconocido mundo de los bacteriófagos donde podemos aprender cosas como que que existe un estimado de 1031 fagos en el mundo, lo que los convierte, por mucho, en el organismo más numeroso del planeta. Según reseña Nicola Twilley, en una cucharada de agua de mar existen más fagos que personas en todo Río de Janeiro. Cada segundo estos endiablados nanoorganismos son responsables de 1 billón de billones de infecciones virales, destruyendo cerca de 40% de las células bacteriales en el océano cada día. Las bacterias muertas se hunden en el mar y remueven gases invernadero, contribuyendo a un delicado equilibrio ecológico cuya interdependencia apenas empezamos a sondear.

El diminuto tamaño de los fagos hace que sean sumamente difíciles de medir, estando al límite entre la física clásica y la física cuántica (otra razón para el apelativo de "materia oscura"). Como ocurre con los virus, están al límite de la vida, y en realidad no son considerados seres vivos (una definición un tanto escurridiza). Pese a que tienen genes, evolucionan y se reproducen, el hecho de no tener una estructura celular o un metabolismo propio hace que los fagos no sean considerados organismos vivientes (solamente organismos, acaso como los cristales).

Científicos señalan que los 2 mil millones de piezas genéticas que probablemente sólo existan en los fagos podrían hacerlos también la fuente más grande de diversidad genética y por lo tanto una reserva inexplorada de enormes aplicaciones para la salud, la energía o la agricultura. El profesor Rohwer cree que la excitación generalizada en el mundo de la microbiología y la medicina que genera el microbioma humano bacterial (y la ya gigantesca industria de los probióticos) podría ser superada por la manipulación bacteriofágica. "Vamos a poder hackear el microbioma humano con nuestros fagos. En unos años verás a personas manipulando a especies individuales [de bacterias] en el intestino con un bacteriófago, algo que no es muy difícil de hacer", dice Rohwer. Tal vez esto pueda ser un proceso más efectivo que el consumo de probióticos que por el momento no han logrado ser amaestrados para obtener resultados predecibles, si bien suponemos que podrían ser importantes en el tratamiento de prácticamente todas las enfermedades. De igual manera, los fagos podrían ser una alternativa a los problemas de resistencia antibiótica que han desarrollado las bacterias por el abuso de estos medicamentos, mayormente mal utilizados para combatir virus (para los cuales son inofensivos).

La abundancia de estos organismos es tal que, de hecho, cualquier persona puede tener su propia especie de fago si logra encontrar una --y debe de haber literalmente miles. Es más, cualquier persona puede nombrar el número de especies que quiera, no hay límites ante la desmedida cantidad de estos virus devora-bacterias. Aquí una serie de instrucciones para quienes quieran hacer una contribución de ciencia ciudadana.