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Álter-instructivo: ¿cómo predecir matemáticamente la caída de un rayo?

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/20/2015

Científicos de la Universidad de California desarrollaron una manera de calcular el número de rayos que pueden caer en determinada zona, lo cual, sin embargo, está relacionado con el calentamiento global

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Coloquialmente un rayo es uno de los acontecimientos improbables por antonomasia, símbolo de aquello que no se puede predecir ni prever y que por lo mismo siempre toma por sorpresa. Sin embargo, matemáticamente esto no es totalmente cierto, pues hace poco un grupo de investigadores de la Universidad de California en Berkeley desarrolló una fórmula para calcular el evento.

En breve, esta fórmula sostiene que la razón de rayos por área es igual al número de precipitaciones por el potencial de energía eléctrica de esa misma área. Traducida a su forma sintética:

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En donde R es la relación de rayos por área, P es el promedio de precipitación y EPCD es la energía potencial de convección disponible, esto es, la cantidad de energía presente en una parcela de aire con una temperatura más elevada que su entorno. η sobre E es la constante de proporcionalidad resultante de la eficiencia de conversión sin dimensiones entre la energía liberada por relámpago.

Con este desarrollo, David M. Romps y otros colegas tomaron datos de cierta cantidad de precipitaciones y EPCD en Estados Unidos en 2011 para poner a prueba la fórmula, comparando los resultados con estadísticas de tormentas eléctricas ocurridas en el mismo período y lugar. Esto fue lo que obtuvieron:

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El parecido sin duda es asombroso y el desarrollo matemático y meteorológico detrás de este sería impresionante, de no ser por una circunstancia que tiene su matiz negativo.

Estos resultados de Romps y compañía son posibles porque parten de una hipótesis: que el número de relámpagos se ha incrementado por causa del calentamiento global, y por lo mismo es más o menos sencillo predecir su incidencia.

En resumen: sí, es posible predecir la caída de un rayo con mayor precisión que antes, pero sólo porque la temperatura del planeta se ha elevado más de lo habitual en el último siglo.

También en Pijama Surf: Así se ve la piel de alguien golpeado por un relámpago (FOTO)

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La magia perceptual de los pulpos: tienen neuronas en los tentáculos y pueden ver la luz con la piel

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/20/2015

La magia de los pulpos sigue sorprendiendo: descubren que su cuerpo entero es un ojo y absorben la luz para transfigurarse en sus fantásticas mimesis protectoras

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Los pulpos son como los magos del mar: los científicos les siguen descubriendo increíbles facultades de prestidigitación y extraña inteligencia invertebrada. Hace un par de años el doctor Peter Godfrey-Smith de Harvard descubrió que los cefalopodos tienen una mente distribuida en su cuerpo, con más de de la mitad de sus 500 millones de neuronas en los brazos. Es necesario recordar que el pulpo --y en general los cefalópodos-- es un animal capaz de resolver problemas complejos y usar herramientas, lo cual lo coloca entre la élite de animales inteligentes, junto a los delfines, los elefantes, los cuervos y los monos.

Su capacidad para camuflarse es realmente asombrosa, como puede apreciarse en este video. Por si fuera poco, estos maestro del ilusionismo también tienen una inusitada capacidad para percibir la luz con su piel. Según Carl Zimmer en The New York Times,"estos animales, de hecho, han evolucionado un ojo en todo su cuerpo". Sí, por más extraño que parezca eso, el pulpo es todo él un ojo. Lo cual nos recuerda la frase de Terence McKenna que decía que "el pulpo viste su mente", sugiriendo que en el pulpo la mente estaba en todas partes, algo que no parece lejano si consideramos la cantidad de neuronas que tiene en sus tentáculos y su capacidad de percibir la luz mediante la piel (después de todo, el ojo es parte del sistema nervioso).

Nos dice Zimmer que, cuando la luz entra en el ojo de un cefalópodo, su retina choca contra una molécula llamada opsina. Estas moléculas emiten una señal eléctrica que va del ojo al cerebro. El ser humano también produce algo similar, pero lo que es inédito es que el pulpo produce esta molécula también en su piel, por lo que es posible que estos moluscos geniales puedan percibir la luz tanto con su piel como con sus ojos. Este talento único, al parecer, es utilizado por los pulpos para mimetizarse con su entorno: pueden ver a sus espaldas y diseñar su traje del momento sin tener que voltear. "Cuando sus músculos se contraen, estiran sus cromatóforos, permitiéndoles absorber más luz y dándoles más colores. Los cefalópodos tiene más de 96 mil células cromatóforas por pulgada cuadrada de piel, las cuales utilizan como una especie de pantalla de video de alta definición", dice Zimmer.

Hace más de 20 años Terence McKenna, embelesado por el pulpo, había dicho, con cierta preclaridad:

Creo que la imagen totémica del futuro es el pulpo. Eso es porque los calamares y los pulpos han perfeccionado una forma de comunicación que es tanto psicodélica como telepática; un modelo para la comunicación humana del futuro. En otras palabras podríamos crear una sintaxis visual que sería el equivalente humano a la danza de luz, textura y posicionamiento que constituyen la gramática de los calamares y los pulpos.