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Cómo los lobos ayudaron a evolucionar al Homo sapiens

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/28/2015

Si el Homo sapiens no hubiera domesticado a algunos cachorros de lobo, nuestra evolución como especie hubiera sido muy distinta

wolves and mamoths

En la historia de nuestra evolución como especie hay algunos acontecimientos capitales que, en cierta forma, determinaron nuestra separación respecto del mundo. La agricultura y el descubrimiento del fuego son quizá los que mejor reflejan esa posibilidad de manipulación de los recursos exteriores a nuestro favor que nos distingue de otras especies. Otro de estos acontecimientos importantes es la domesticación de los lobos y su posterior evolución en perros.

Recientemente, Pat Shipman dio a conocer una hipótesis que otorga todavía más valor a este hecho. De acuerdo con la antropóloga de origen estadounidense, la alianza entre lobos y Homo sapiens fue un factor decisivo en la extinción del Homo neanderthalensis, la especie humana que por siglos habitó Europa hasta que desapareció sin que hasta la fecha se conozca la razón definitiva: algunas investigaciones relacionan la extinción con el cambio climático, y la otra hipótesis que goza de aceptación responsabiliza al Homo sapiens (venido de África) del exterminio de los neandertales.

Shipman parte de esta última premisa y a la mejor tecnología y capacidades del Homo sapiens añade la domesticación del lobo ocurrida poco después de la llegada de este a Europa. A diferencia de los neandertales, los Homo sapiens formaron una alianza estratégica con los lobos para cazar: los animales rastreaban y acosaban a la presa y los Homo sapiens se encargaban de matarla. Al final, cada uno recibía su parte correspondiente por el trabajo realizado y por los beneficios obtenidos: los Homo sapiens, por ahorrarse la fatigosa tarea de perseguir a un animal ante el cual físicamente se encontraban en desventaja; los lobos, por no arriesgar su vida con animales de mayor tamaño (mamuts, alces, etc.) o ante otros predadores.

“Seres humanos y perros de cacería eran, y todavía lo son, una combinación letal”, dijo Shipman, de ahí que desde que se formó, dicha alianza se haya colocado en la punta de la cadena alimenticia, incluso por encima de otros carnívoros como los leones y las hienas, que por entonces también habitaban algunas zonas de Europa. En cuanto a los neandertales, que cazaban a los mismos animales pero con sus propios recursos, poco a poco fueron desplazados y superados por los Homo sapiens.

Una de las pocas objeciones que ha recibido esta hipótesis es que, para funcionar, la domesticación de los lobos tendría que ser más antigua de lo que se cree hasta ahora. Muchos creen que esta ocurrió hace 10 mil años (a la par del desarrollo de la agricultura), otros extienden la antigüedad a 15 mil años, pero Shipman retrocede 33 mil años y a partir de un descubrimiento reciente realizado en Siberia y Bélgica (fósiles de lobos que muestran ya señales de domesticación, como las mandíbulas más anchas), propone esta posibilidad.

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¿Estás ansioso? La invisibilidad puede ayudarte

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/28/2015

Este experimento científico demuestra que sentirnos invisibles reduce enormemente la ansiedad social

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De todos los súperpoderes, la invisibilidad suele ser el favorito. ¿Correríamos desnudos?, ¿entraríamos en lugares prohibidos?, ¿espiaríamos a alguien? Quizá solamente nos sentaríamos por ahí a sentir nuestra propia ausencia, pero sólo pensarlo puede ayudar a aligerarnos. Todos hemos probado, en algún momento de la vida, las mieles del anonimato (que es ya como una capa ligera de invisibilidad que se puede disfrutar enormemente), pero la invisibilidad es un prospecto que rebasa el placer de sentirse anónimo, y la ciencia parece haber descubierto por qué.

De acuerdo con un reciente experimento publicado en Scientific Reports, sentir que uno es invisible calma los nervios durante acontecimientos enervantes como tener a una multitud mirándote. Es decir, reduce muchísimo las respuestas automáticas de ansiedad social. La pregunta, por supuesto, es: ¿cómo pueden saber esto los científicos si la invisibilidad es, hasta ahora, físicamente imposible?

Aparentemente la tecnología está muy cerca de lograr hacer “capas de invisibilidad” para el cuerpo humano –y de hecho los desarrolladores de la tecnología son los mismos que en este estudio–, pero para este experimento utilizaron realidad virtual. Equiparon a 23 personas con visores y les pidieron que miraran abajo, hacia sus pies, mientras un científico rozaba sus brazos, piernas y torso con una brocha. Mientras, el científico hacia movimientos idénticos con su otro brazo sobre el aire, el espacio vacío. Una cámara, montada arriba del espacio vacío sobre el que pasaba la brocha mandaba video a los visores de los participantes y les daba la impresión de ser invisibles (veían la brocha moviéndose sobre el espacio vacío pero sentían los roces de esta).  

En una escala del 1 al 100, los participantes reportaron su nivel de estrés en un promedio de 25 en condiciones de invisibilidad. La sensación de ser transparentes bajó su ritmo cardíaco, lo cual sugiere que sentir que no tenemos una imagen física nos relaja enormemente.

Los resultados podrían ser usados para diseñar mejores terapias para la ansiedad social, o también podrían tener implicaciones relevantes para los neurocientíficos que tratan de entender el fenómeno del “miembro fantasma”. A nosotros nos queda la certeza de que nuestra versión mortal de invisibilidad, el anonimato, sí es una suerte de descanso de la ansiedad social. Un descanso comprobado por la ciencia y, por lo demás, delicioso.

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