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11 maravillas naturales destruidas por (los humanos y) el calentamiento global (FOTOS)

Por: Javier Raya - 03/27/2015

El planeta está cambiando

Se suele decir que la acción humana sobre el planeta ha provocado la extinción de especies y la erosión de muchas zonas naturales... lo cual sin duda es cierto. Pero lo que suele dejarse de lado es el hecho de que, como todo ser vivo, el planeta también está cambiando. 

La naturaleza ha sido vista desde la religión y la ciencia como una encarnación de algún tipo de orden, divino o biológico, el cual debe ser preservado de la acción humana; pero esto sólo pone de manifiesto el gran crédito que la humanidad se da a sí misma en su papel de destructor/conservador de un hipotético "equilibrio".

Bien mirada, la historia del planeta ha sido de grandes cambios y catástrofes cíclicas seguidos de algunos millones de años de estabilidad. Es en uno de esos períodos de estabilidad (un período breve e irrelevante en términos geológicos) donde la vida y la cultura humana han florecido. 

Es probable que el exceso de emisión de gases producto de la combustión y el deterioro medioambiental producido por la acción humana hayan contribuido a desgastar muchas zonas del planeta... Pero la impunidad de nuestras acciones no será total. El ser humano es una maravilla y una anomalía de la evolución, pero no puede erradicar por sí mismo la vida.

La vida (esa es la enseñanza secreta de Jurassic Park, ese auto de fe evolutivo) siempre se abre camino.

 

Midiendo la riqueza en felicidad, ¿nuevo paradigma económico?

Por: pijamasurf - 03/27/2015

Los parámetros para medir el bienestar de una nación están evolucionando y la felicidad se perfila como un criterio fundamental

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Re-entender la economía conforme a un nuevo paradigma en el que la ecología toma un papel principal hace que países como Costa Rica sean la envidia de, por ejemplo, Estados Unidos. Y en esta misma dirección, la calidad de vida es una variable que congrega múltiples factores que, en conjunto, se acercan mucho más a una noción integral de riqueza.

Por mucho tiempo el indicador más utilizado para medir el éxito económico y la riqueza de un país ha sido el Producto Interno Bruto (o Ingreso Per Cápita). Sin embargo, estas estadísticas macroeconómicas no suelen reflejar el bienestar general de la población. Contrarrestando esta brecha entre los indicadores económicos y la satisfacción real de las personas, el think tank británico New Economics Foundation (NEF) desarrollo hace unos años un índice alternativo, el Happy Planet Index.

Este índice del “planeta feliz” toma en cuenta las siguientes variables: la satisfacción de vida (medida por la encuestadora Gallup), el desarrollo humano de un país (medido por la ONU) y la huella de carbono de cada país. Para evaluar a los países el NEF multiplica los datos de bienestar por números de expectativa de vida y luego los divide entre la huella ecológica.

Laura Stoll, investigadora de este centro de investigación, considera que incluir una dimensión ecológica a este índice de riqueza es importante. “Te dice qué tan eficiente son los países en convertir recursos ambientales limitados en vidas largas y felices para sus habitantes”, dice Stoll. La riqueza, según esta perspectiva, es algo que se construye a largo plazo y en armonía con el medio ambiente.

No es sorpresa que los países que aparecen en los primeros resultados en esta lista no sean los mismos que encabezan las listas de indicadores económicos tradicionales. Costa Rica (un país que  ha optado por la energía renovable), Vietnam y Colombia aparecen en los primeros lugares. El primer país europeo (en los tops tradicionales, los países escandinavos ocupan los primeros lugares) es el Reino Unido, en el 41, mientras que Estados Unidos aparece en el lugar 105 de 151 países, en gran medida por la gran cantidad de recursos que consume.

Un nuevo paradigma que enfatiza el bienestar por sobre la cantidad de capital parece estarse gestando. Recientemente Bhutan organizó una reunión de la ONU cuyo tema central era el bienestar. El gobierno británico ha empezado a recolectar datos de bienestar de hasta 200 mil personas. A esto se suma una tendencia importante en la arquitectura urbana: las ciudades biofílicas, cuya concepción fundamental es integrar la naturaleza a la vida moderna para aumentar la calidad de vida de los ciudadanos. No todos podemos vivir en Costa Rica, envueltos en la feliz abundancia de los bosques tropicales, pero podemos exportar un poco de esa felicidad conservando el medio ambiente y desarrollando espacios verdes en el seno de nuestras propias urbes.