*

X
Imágenes para un mundo de cazadores de fractales, nodos del gran collar autosemejante de la naturaleza
fractales1

FOTO: Héctor Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/

 

Las infinitesimales
partes que abarcan el todo.
En cada puntual recodo
del tiempo, todos los tiempos...

Jorge Drexler

 

"Mi teoría es que de alguna manera nacemos con un pensamiento fractal como los animales, pero durante la educación nos cincelan el cerebro hasta que hablamos con este otro lenguaje", dice Héctor Garrido. Seguramente si no hubiéramos recibido una atomización racional de chicos, muchos habríamos querido ser como Garrido: un cazador de fractales, enlazador de patrones autosemejantes, investigador de los espejos de la naturaleza. Ahí en ese nodo donde se transparenta la similitud, en el tejido analógico, está la epifanía.

Garrido ha sido premiado por su trabajo fotografiando el Parque Nacional de Doñana en Andalucía y ahora sus imágenes aparecen en la película La isla mínima. En su fabuloso sitio web, Garrido ha compilado un atlas de fractales de las marismas de esta luminosa región española, con todo tipo de fractalfernalia, poemas e intimaciones topológicas que sirven como una guía para internarnos en el mundo matemágico de los fractales. Serpientes de agua, puzzles de las huellas de gigantes (que son letras del tiempo), dendritas de arena, óleos de sol y tierra en su matrimonio, glifos de telúrica entelequia (crop circles en canales turquesa) y estanques de pájaros cuya sombra celeste labra su viaje en un espejo. Todo este material es parte de un precioso libro: Doñana y las marismas, armonía fractal. Doña Ana, madre de fractales y aves.

En el multilaureado reportaje periodístico "La Piel de Doñana", se explica cómo se forman estos miríficos fractales de las marismas:

La geometría de la naturaleza surge de la iteración, de la repetición permanente de los mismos procesos, pausada pero pertinaz. Es la gota de agua, tras otra gota de agua, la que arranca partícula a partícula el trazo sobre la piedra dura, y más fácilmente sobre la arena blanda o el barro de la marisma. De ahí nace la semejanza entre lo grande y lo pequeño, la autosimilitud, la repetición de la estructura a diferentes escalas. De ahí nace la bifurcación.

La fascinación por los fractales, llenar el orbe y los globos oculares de estas formas que se evocan a sí mismas hasta el infinito, no es sólo una predilección estética. Ahí en donde captamos la repetición del patrón, el pequeño árbol en la hoja, surge también una epifanía ética. Una infraestructura de la interconexión entre todas las cosas, la correspondencia y la analogía convierten no sólo el mundo sino la realidad entera en un único bosque de interdependencia. El fractal como imagen comunica esta unidad subyacente --esta misteriosa relación de las formas primeras -- y por lo tanto eleva la conciencia ecológica de la humanidad. El camino hacia un nuevo paradigma de autosustentabilidad y responsabilidad ecológica pasa necesariamente por la comprensión de la interdependencia, por la disolución de las fronteras entre la piel del hombre y la psique de la tierra. ¿Qué mejor forma de descubrirnos parte de este telar cósmico que a través de la belleza? Estas imágenes son en ese sentido piezas del "land-art" con el que la Tierra nos seduce y nos enseña su filosofía.

Twitter del autor: @alepholo

veta-la-palma


Veta la Palma, Doñana. Puebla del Río, Sevilla.

 

fractales1

Hasta nuestra venas son fractales, nota Hector Garrido.

 

HG-EBDCSIC-000497

Sancti Petri-La Barrosa. Chiclana. Cádiz. Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/

 

hector

FOTO: HÉCTOR GARRIDO http://armoniafractal.blogspot.mx/

 

hector-ga

Las huellas fractales del viento. Foto:Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/

 

doñana1

Paisjaes de Doñana. Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/

 

arbol-de-agua

"Árbol de agua", en Isla de Enmedio, Huelva. Hector Garrido http://armoniafractal.blogspot.mx/

Te podría interesar:

Fotografías del espeluznante legado de los químicos de Monsanto

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/21/2015

De acuerdo con varias investigaciones realizadas, los habitantes de las áreas cercanas a los campos infectados con los herbicidas de Monsanto se han vuelto víctimas de diferentes tipos de enfermedades

El nombre de Monsanto se ha relacionado con una serie de problemas ambientales, enfermedades y mutaciones. Esta empresa estadounidense, actualmente especialista en biotecnología agrícola, se ha encargado de realizar desde 1901 productos químicos y alimentos genéticamente modificados, los cuales han alertado a la sociedad por su impacto ambiental, humano y animal. 

Desde la década de los 40, Monsanto se dio a conocer como el mayor productor de plástico con base en fibras sintéticas y poliuretano --actualmente se sabe que estos materiales son factores desencadenantes de enfermedades como el cáncer, así como del herbicida Orange Agent, el cual destruyó gran parte de la selva durante la guerra de Vietnam. Eventualmente, en la década de los 80, la empresa encontró un potencial en la unión de las plantaciones y el uso de químicos agrícolas, creando así productos fitosanitarios y organismos genéticamente modificados. 

A pesar de los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales para detener estas consecuencias devastadoras, Monsanto ha continuado realizando sus productos: Dioxin, Glifosato, PCB, entre los más conocidos. De acuerdo con varias investigaciones realizadas, los habitantes de las áreas cercanas a los campos infectados con los herbicidas de Monsanto se han vuelto víctimas de diferentes tipos de cáncer, desórdenes cutáneos, supresión inmune, anemia, diabetes y problemas del hígado, entre una larga lista de enfermedades. 

Inclusive, la empresa se ha dedicado a negar la toxicidad de sus productos, a pesar de que uno de los principales gerentes rechazó beber agua de los ríos infectados de sus químicos porque "no estaba loco". Les compartimos un video del momento: 

 

En los últimos 5 años, el fotógrafo Mathieu Asselin se dedicó a documentar la historia controversial de Monsanto: fotografías de paisajes destrozados por la toxicidad de esta empresa. En Monsanto: A Photographic Investigation, el autor expone lugares como Anniston (Alabama, Estados Unidos), Sauget (Illinois, EE.UU.) y Argentina, así como anuncios antiguos, memorias y recortes de periódicos denunciando sus venenos. 

A lo largo de su investigación Asselin descubrió el verdadero riesgo de la avaricia de Monsanto, donde el terror reside en la negligencia hacia la salud de la gente: 

La parte más escalofriante es que, aún en la actualidad, no tenemos todavía una idea clara acerca de cómo los problemas de salud de la población van a evolucionar, y mucho menos se conocen los efectos que tendrán en las generaciones del futuro. Y este es un patrón que en las etapas tempranas se han repetido con los OGM. Es simplemente que no sabemos cuáles serán las consecuencias de la manipulación genética a largo plazo o a mediano plazo. […] Pero Monsanto va un paso antes al modificar genéticamente las semillas como el maíz, el algodón, la caña, alfalfa, soya, para que sean resistentes al Roundup (cultivos tolerantes al glifosato) llamado Roundup Ready Seeds. Las consecuencias en humanos se han mostrado en lugares como Argentina, donde gran parte de la población que vive cerca de estos cultivos rociados con estos herbicidas han desarrollado diferentes tipos de problemas de salud, entre ellos malformaciones de los recién nacidos similares a los niños en Vietnam contaminados con Dioxin (el químico más poderoso que ha sido creado por el hombre, y el componente principal del Agent Orange). […] Como pueden ver, muchos de los productos de Monsanto se construyeron en lo que llamé una cascada de fracasos exitosos. La comercialización de estas fallas ha tenido una estrategia exitosa de trabajo para esta empresa estadounidense. 

Las fotografías que Asselin documentó están rodeadas de sensaciones asociadas a la indignación y la búsqueda de justicia, a la necesidad del equilibrio que permita alcanzar el bienestar tanto ambiental como personal.