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TOP 10 escenas legendarias del cine que no estaban en el guión original

Por: pijamasurf - 01/03/2015

Graves, jocosas pero, sobre todo, en el momento perfecto: piezas de improvisación que hicieron las delicias de los cinéfilos

En cine, el guión es sólo el punto de partida, el mapa para que el director y el casting de una película desplieguen su creatividad; si además de creatividad y talento se tiene un poco de suerte (ese hijo pródigo del azar, que vuelve en ocasiones de entre el caos con noticias felices), podemos encontrar verdaderas joyas de la improvisación a cuadro. Aquí algunas de nuestras escenas y frases favoritas en la historia del cine que aparecieron mientras la cámara rodaba y no estaban originalmente en el guión.

Marlon Brando as Don Vito Corleone in The Godfather

 10. The Godfather (1972) - Francis Ford Coppola 

Vito Corleone (Marlon Brando) es el arquetipo del padrino mafioso que, sin embargo, también es un tierno padre de familia. Mientras Corleone ordena que un hombre sea golpeado en venganza por agredir a una chica, il padrino acaricia suavemente a un gatito. Pero el gatito no estaba en el guión. La leyenda dice que Coppola trajo el gato al set, o que Brando lo encontró por ahí, y le hizo una oferta que no pudo rechazar...

Richard Gere & Julia Roberts as Edward Lewis & Vivian Ward in Pretty Woman

9. Pretty Woman (1990) - Garry Marshall 

Cuando el millonario Edward Lewis (Richard Gere) le muestra a la escort Vivian Ward (Julia Roberts) un costoso collar de diamantes, se le ocurre cerrar la caja justo antes de que la chica tome las joyas. La reacción de Roberts es de genuina sorpresa, y la química en escena fue tan buena que el director decidió conservarla en la edición final. 

Matt Damon as Will Hunting in Good Will Hunting

8. Good Will Hunting (1997) - Gus Van Sant 

Mientras el psicólogo Sean Maguire (el recientemente fallecido Robin Williams) y el pedante genio Will Hunting (Matt Damon) mantienen una sesión de terapia, ambos muestran sus dotes para la comedia improvisada. A pesar de que la cinta fue premiada por su guión, esta escena donde Maguire habla de las flatulencias de su esposa no figuraba en el guión original.

Heath Ledger as The Joker in The Dark Knight

7. The Dark Knight (2008)  - Christopher Nolan 

En el guión original, el Guasón (Heath Ledger) debía caminar por la calle mientras el hospital explotaba a sus espaldas, subirse al autobús y ver la segunda explosión desde el autobús en marcha. Sin embargo, Ledger aprovechó la pausa entre las explosiones para improvisar con el control remoto del detonador, añadiendo una pizca de humor negro a la dramática escena (el aplauso lento que le dedica al comisionado Gordon tampoco formaba parte del guión).

 

Harrison Ford as Han Solo in Star Wars Episode V: The Empire Strikes Back

6. Star Wars Episode V: The Empire Strikes Back (1980) - Irvin Kershner

Justo antes de ser congelado en carbonita, Han Solo (Harrison Ford) escucha cómo la princesa Leia (Carrie Fisher) le dice "Te amo". En el guión original, Solo debía decir "Yo también". Pero en un vuelco sencillo y genial, Ford decidió decir "I know" ("Lo sé"), como un verdadero pirata espacial.

Michael Madsen & Kirk Baltz as Mr. Blonde & Officer Nash in Reservoir Dogs

5. Reservoir Dogs (1992)  - Quentin Tarantino 

Cuando Mr. Blonde (Michael Madsen) tortura al oficial Nash (Kirk Baltz) cortándole una oreja, Tarantino no le dio a Madsen ninguna indicación sobre qué hacer después. Todas las líneas de la escena (incluyendo el bailecito y el usar la oreja cercenada como teléfono) fueron improvisadas.

Casablanca unscripted moment

4. Casablanca (1942) - Michael Curtiz 

La conmovedora escena final de la cinta, donde Rick Blaine (Humphrey Bogart) pone a Ilsa Lund (Ingrid Bergman) y a Victor Laszlo (Paul Henreid) en un avión con destino a Estados Unidos está llena de líneas memorables. Pero tal vez ninguna como "Here's looking at you, kid" (algo así como "Esto es para ti, nena"). Según la leyenda, la frase fue usada por Bogart en numerosas ocasiones mientras le enseñaba a Bergman a jugar poker entre tomas. Otra leyenda de Casablanca dice que todo el elenco se enfermó del estómago por beber agua contaminada excepto Bogart, quien sólo bebía whisky. Salud.

Woody Allen as Alvy Singer in Annie Hall

3. Annie Hall (1977)  - Woody Allen 

Alvy Singer (Woody Allen) es un neurótico comediante judío que asiste a una fiesta donde unos amigos le pasan una cajita con cocaína. Mientras la tiene en sus manos, Alvy estornuda violentamente y llena a los presentes de polvo blanco. Luego de que la audiencia de prueba se riera con la escena, Allen decidió dejarla en la edición final (a pesar de que toda la escena fue filmada en los ensayos de la película).

Jack Nicholson as Jack Torrance in The Shining

2. The Shining (1980) - Stanley Kubrick 

Mucho trabajo y poca diversión hicieron que el novelista Jack Torrance (Jack Nicholson) se volviera un psicótico desquiciado. Mientras persigue a su esposa Wendy Torrance (Shelley Duval) con un hacha, Jack mete la cabeza en medio de la puerta medio rota de un baño, y suelta una frase popularizada anteriormente por Ed McMahon en The Tonight Show starring Johnny Carson: "Here's Johnny!". La línea no formaba parte del guión, y el efecto siniestro no ha perdido nada de su toque, aunque no se conozca la referencia.

Rutger Hauer as Roy Batty in Blade Runner

1. Blade Runner (1982) - Ridley Scott 

Cuando el replicante Roy Batty (Rutger Hauer) rescata al exblade runner Rick Deckard (Harrison Ford) de caer de un edificio, tiene lugar uno de los monólogos más poderosos del cine. Mientras rememora su pasado, Batty dice: "todos esos momentos se perderán en el tiempo...", y añade un vuelco icónico que perdura como el sello final de la escena: "...como lágrimas bajo la lluvia", que no estaba en el guión.

Bonus scene

Robert De Niro as Travis Bickle in Taxi Driver

Taxi Driver (1976) - Martin Scorsese 

¿Quién no ha dicho al pasar frente a un espejo: "¿Estás hablándome a mí?"? El guión original sólo indicaba que el taxista Travis Bickle (Robert De Niro) debía "hablar consigo mismo frente al espejo", pero no proponía ningún diálogo. De Niro improvisó toda la conversación durante el rodaje, acuñando una de las frases más memorables del cine.

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7 pasos para romper un viejo hábito y formar uno fresco y nuevo

Por: pijamasurf - 01/03/2015

Los viejos hábitos sí pueden morir; sólo es cuestión de entender la ciencia que hay detrás de ellos

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“Amar repetir es de una manera sentir la tierra”, decía Gertrude Stein; y, si lo pensamos por un momento, tiene mucho de verdad. Pero también es verdad que algunos hábitos nos van convirtiendo día a día en autómatas, en cúmulos de rutinas que plastifican nuestra experiencia. Es preciso re-encantar el mundo en la medida de lo posible, aunque sea por el simple hecho de no atravesar esta vida meramente por la superficie.

Una razón por la cual las resoluciones de Año Nuevo se olvidan antes de que acabe enero es precisamente porque usualmente requieren un cambio de hábitos, y eso es lo más difícil de sortear. Ya es un hábito –valga la paradoja– decir que “los viejos hábitos nunca mueren”, pero un psicólogo llamado Jeremy Dean parece haber encontrado las matemáticas exactas para desmentir este dicho. En su libro Making Habits, Breaking Habits: Why We Do Things, Why We Don’t, and How to Make Any Change Stick, Dean explora la ciencia de los hábitos a través de la evidencia empírica de su formación. Para empezar, el psicólogo investigó cuánto tiempo nos lleva formar un hábito (que para él es aquel que nos lleva a “actuar sin pensar”, conocido científicamente como “automaticidad”).

De acuerdo con los resultados de su investigación un hábito toma, en promedio, 66 días en formarse; aunque por supuesto hay hábitos que se forman más rápido que otros. Tomar un vaso de agua después del desayuno, por ejemplo, tarda 20 días en convertirse en hábito, mientras que hacer ejercicio en las mañanas tarda aproximadamente 84. Pero, ¿cómo podemos romper un hábito automatizado? De acuerdo a Dean, siguiendo los siguientes pasos:

 

1. Piensa en cosas pequeñas

Haz cambios modestos, no cambios hiperbólicos que estén, por definición, fuera de tus manos. Divide tu hábito en pedazos manejables. Por ejemplo, no cambies tu dieta por completo; sólo trata de cambiar tu snack mañanero de una galleta a una manzana.

 

2. Contraste mental

Escoger qué cambiar de ti y mantenerte firme en tu decisión es difícil. Pero Dean propone un método: lo que los psicólogos llaman “contraste mental”, que se trata de sopesar los aspectos positivos que tu prospecto de cambio con las barreras y dificultades que enfrentarás. Esto te ayuda a pensar en cómo sobrellevar obstáculos inevitables y te hace más realista acerca de lo que es posible. Investigaciones muestran que este contraste hace que las personas renuncien a ciertos planes que no son realistas pero que también se comprometan con más fuerza y más energía a los planes que pueden hacer.

 

3. Repite:  

Como escribimos arriba, la repetición diaria de ciertas acciones acaba por formar un hábito nuevo. Elige qué hábito quieres formar y repítelo.

 

4. No suprimas:

Suprimir pensamientos sólo los hace más fuertes; lo mismo con los hábitos: si tratas de enterrar el pensamiento de un pastel, de pronto estará en todas partes.

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5. …En lugar de ello, reemplaza:

Romper hábitos se trata mucho de reemplazarlos por otra cosa, no de destruirlos. Por ello es buena idea pensar en un nuevo y fresco hábito que te hará bien y con él, enterrar el pasado. Por ejemplo, si te preocupa morderte las uñas, entonces, cuando te preocupes, haz algo más con tus manos, como preparar un té.

 

6. Pre-comprométete:

Es difícil renunciar a un viejo hábito cuando tenemos hambre o estamos cansados. Así que pre-comprométete a tu nuevo hábito cuando tu autocontrol esté en forma. Cuida de ti para ayudarte a cambiar.

 

7. Reafirmación:

Otro truco para disparar tu autocontrol es la reafirmación. Ello solamente implica pensar acerca de algo que es importante para ti y recordarlo siempre, ante todo.