*

X

La monogamia será emblema del pasado en unos cuantos años, según expertos

Salud

Por: pijamasurf - 01/23/2015

¿Eres de los que sobrevalora la fidelidad? Tal vez necesites relajarte y saber que los mamíferos somos promiscuos por naturaleza

 

cisnes monogamia

Hasta hoy, no se tiene evidencia biológica para afirmar que los seres humanos somos monógamos por naturaleza. De hecho, todo lo contrario. La antropología se ha encargado de revelarnos las raíces promiscuas del hombre en la era Paleolítica, cuando aún era nómada y el sentido de “pertenencia” no figuraba en sus tribus. El concepto de infidelidad comenzó a tener sentido tras la llegada de la agricultura, que marcó de manera definitiva los asentamientos grupales y la propiedad privada. De esta manera la estructura de la sociedad entonces, y hasta nuestros tiempos, se ha apoyado en las relaciones humanas monógamas. Sin embargo, un gran número de científicos y futurólogos hoy apuntan a que las relaciones sexuales y amorosas con estricta fidelidad no forman parte de nuestra esfera biológica e incluso tampoco nos hacen más felices.    

La monogamia ha sido un neologismo surreal y sobrevalorado en la sociedad humana. Se calcula que sólo entre 3 y 5% de los mamíferos mantienen relaciones sexuales de esta índole por periodos largos aunque no del todo eternos. Estudios recientes en Melbourne comprobaron la traición de muchas de estas especies, como es el caso del cisne, símbolo de máxima lealtad de pareja: ahora se sabe que la hembra escapa de su maridaje en busca de nuevas parejas sexuales.

Pero el valor que por tantos años le hemos dado al concepto de infidelidad está cambiando de manera exponencial. Helen Fisher, investigadora de la Universidad Rutgers afirma que la idea del matrimonio ha cambiado más rápido en los últimos 100 años en comparación a los previos 10 mil años de la evolución del ser humano, y podría cambiar aún más en los próximos 20 años. Algunas parejas hoy en día aceptan los encuentros sexuales ocasionales de su pareja e incluso afirman que resultan liberadores para la tensión de la relación. También se da con más frecuencia el poliamor (a veces tolerado inconscientemente) y los matrimonios en grupo. La futuróloga Sandy Burchsted aludió a sus puntos de vista en la conferencia de la Word Future Society donde comentó que, en un futuro cercano, la mayoría de la gente se casará al menos cuatro veces y mantendrá relaciones extramatrimoniales con poca censura pública.

Muchas personas aún creen que la monogamia es la clave de la felicidad eterna, sin embargo, los estudios dicen lo contrario. Las relaciones polígamas han revelado mayor nivel de satisfacción que las monógamas, así como reducción en los niveles de estrés, paranoia y celos.

Adquirir parejas androides para ejercer nuestro espíritu natural de promiscuidad está también entre una de las predicciones de los antropólogos. Tomando en cuenta la tecnología exótica de nuestros tiempos y la cantidad de invenciones al servicio de nuestra sexualidad (juguetes, lubricantes, Viagra, porno), llevar relaciones polígamas con robots será cuestión de unos cuantos años. El autor del libro Love and Sex With Robots, David Levy, nos dice: "A medida que los robots se vuelvan más sofisticados, un gran número de seres humanos aventureros entrarán en relaciones íntimas con estos robots inteligentes". Tal vez esta modalidad nos haga dejar por completo la monogamia en el pasado y disfrutar de nuestra sexualidad hasta donde el cuerpo humano sea capaz: bienvenidos al futuro.

Te podría interesar:

Esto es lo que dicen los expertos en sadomasoquismo sobre "50 sombras de Grey"

Salud

Por: pijamasurf - 01/23/2015

La comunidad BDSM critica el sexo "vainilla" y poco verosímil de la película "50 shades of Grey"

10378965_944372648919801_1737915344043725772_n

La versión cinematográfica de 50 shades of Grey (50 sombras de Grey) se ha convertido en una de las películas más taquilleras de la historia. Uno de los puntos principales de su popularidad es una mirada al erotismo desde la perspectiva y la sensibilidad femeninas que, de algún modo, hace justicia a una búsqueda incesante de la excitación sexual más allá de los atavismos del patriarcado. Sin embargo, esta novela y ahora película ha sido criticada por simplificar y abaratar prácticas eróticas como el sadomasoquismo en una versión pop.

El término BDSM tuvo su origen en 1969, cuando un grupo de personas decidieron diferenciar sus prácticas sexuales de otras subculturas tales como el bondage, la dominación, la sumisión, el sadismo y el masoquismo. Sin embargo, a diferencia de las creencias populares, estas prácticas tiene una variedad que va mucho más allá del dolor. Los practicantes procuran enfocarse en las sensaciones de placer, empoderamiento y control, aunque existen actividades sadomasoquistas que requieren específicamente dolor como vía de sensaciones por lo que, para alcanzar ese clímax orgásmico, es necesario experimentarlo en acuerdos consensuales entre los implicados (amos y sumisos). 

Por lo que, a diferencia de la creencia popular, formar parte de la comunidad BDSM no es tan sencillo como lo pinta la película taquillera ni el best seller. De hecho, Emily Sarah, una practicante sadomasoquista, explica: “Me asombró lo mala que es la película... las escenas sexuales fueron tan vainilla. No parecía particularmente kinky para mi gusto. El equipo era hermoso, pero no tanto en los términos actuales del BDSM: sólo se trataba de Christian amarrando a Anastasia”. Para ella, las escenas de la película se enfocaban en la sensibilización corporal, sin mostrar el verdadero lado de un auténtico SM. Por otro lado, lo único que se dejó entrever fue la vinculación abusiva y enfermiza que los hombres como Christian Grey tienden a llevar: 

Ambos personajes son irreales. Ella no sabía siquiera lo que es un butt plug. Muchas personas sí, y si no lo saben, no se estarían relacionando con un hombre como él. No pienso que él se interese en una mujer como ella: queda claro que ella no es para BDSM, y que él podría encontrar a alguien para hacer eso. Eso convierte la relación en abusiva. […] He conocido a algunos Christian Greys. Son personas que, en el pasado, tuvieron relaciones abusivas e inseguras. En definitiva, yo me alejaría de él. No son personas capaces de amar; su manera de ver las relaciones es demasiado egoísta. Se trata de tener el control de todo, más que de pensar en un amor genuino. Cuando Anastasia dice, ‘Déjame sola', él realmente irrumpe en su hogar. Eso no es consensuado. […] No creo que ÉL, James tenga una larga experiencia en la vida real; creo que probablemente estas son sus fantasías. Y tengo la impresión que no ha tenido mucha experiencia SM consensuada a lo largo de su vida.

Mientras que Ronald L. H. Elliston, fundador del primer club nocturno de fetiches, alerta sobre el problema de que jóvenes sin información previa digan: “Eso está bien. Así es como se juega. Así es como necesito actuar”. Ya que, probablemente adquieran el rol de Christian como un hombre manipulador, controlador y psicópata, quien cumple con el ciclo de la violencia de pareja: tensión, violencia y encanto de reconciliación: “Toma años construir ese nivel de confianza con alguien; de otro modo, eso es abuso. Anastasia realmente cree que está enamorada, que él puede convertirse en un hombre amoroso y por lo tanto hace todo lo que él quiere. Ella se está subyugando, no sometiendo”.

La mayoría de las personas consideran que, para “darle chispa” a la vida sexual con su pareja, necesitan actividades como el BDSM sin modificar un ápice de su vínculo amoroso cuando en realidad, para entrar a alguna subcultura sexual es indispensable contar con una relación sólida con base en la confianza y la comunicación. Se trata de cumplir con la fantasía que se opone a lo establecido, lo cual necesita el apoyo de una pareja confiable para llegar a acuerdos consensuales en relación con su sexualidad. Dicho esto, la comunidad BDSM y los críticos de cine coinciden: la película es pésima. Tal vez, usando mal el término, en su sentido vulgar, ir a ver 50 sombras de Grey es sadomasoquismo para el público.