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El Dalai Lama se define como "mitad budista, mitad marxista"

Por: pijamasurf - 01/14/2015

Su condición de líder espiritual no hace que el decimocuarto Dalai Lama sea ajeno al pensamiento sociopolítico, sino todo lo contrario: en una charla con jóvenes confesó su interés por el marxismo

Buddha-Marx

Describiéndose a sí mismo como marxista, el 14vo Dalai Lama se dirigió a una audiencia de estudiantes el martes pasado para abogar por la paz y la igualdad entre ricos y pobres.

"En lo que toca a la teoría socioeconómica, aún soy marxista", declaró. Su admiración por el marxismo le viene por el énfasis de esta teoría en las formas prácticas de reducir la brecha entre ricos y pobres; sin embargo, el Dalai Lama no cree que el marxismo esté puesto al día:

Muchos líderes marxistas hoy son capitalistas en su pensar. Depende de sus motivaciones, su pensamiento, perspectiva. En países capitalistas, existe una brecha que va en aumento entre ricos y pobres. En el marxismo existe un énfasis en la distribución equitativa. Eso es crucial para mí.

El Dalai Lama se ha referido previamente a su admiración por los marxistas chinos, antes de que el proyecto maoísta se volviera una máquina de muerte a mediados del siglo pasado. En otra intervención, Su Santidad dio una fantástica introducción al marxismo:

...de todas las teorías económicas modernas, el sistema económico marxista está fundado en principios morales, mientras el capitalismo se preocupa sólo de la ganancia y el interés. El marxismo se ocupa de la distribución de la riqueza en bases igualitarias, y en la utilización equitativa de los medios de producción.

dalai

También se compromete con el destino de las clases trabajadoras (esto es, de la mayoría) al igual que con el destino de aquellos con menos privilegios y en necesidad. El marxismo se preocupa por las víctimas de la explotación impuesta por una minoría. Por esas razones, dicho sistema me apela y me parece justo... 

El fracaso del régimen soviético fue, para mí, no el fracaso del marxismo sino el fracaso del totalitarismo. Por esta razón pienso en mí mismo como mitad marxista, mitad budista.

Pero lo que vuelve interesante esta última intervención es la manera en que el marxismo puede tener vigencia en el siglo actual como una ideología de paz: una forma de hacer converger el desarrollo espiritual y material de los pueblos. El líder espiritual tibetano recordó al siglo XX como un tiempo de guerra, y en contraposición, llamó a las generaciones más jóvenes a volver el siglo XXI un siglo de paz:

El siglo pasado fue de violencia. Si hacemos de el nuestro un siglo de diálogo, luego se volverá un siglo de paz. Yo no veré esto en mi tiempo de vida, pero debemos comenzar a trabajar en ello. Los menores de 30 [años] son la generación del siglo XXI. Ustedes deben detener la violencia con su voluntad, visión y sabiduría.

Una buena razón para dejar de usar tu horno de microondas (y ya no bombardear comida)

Por: pijamasurf - 01/14/2015

Las microondas se transmiten efectivamente en el agua, ¿pero cómo se comportan en tu comida?

microwave

Cocinar en horno de microondas no sólo muestra un pobre interés por tus hábitos alimenticios, sino que afecta definitivamente el sabor y la consistencia de tu comida. ¿Te has preguntado por qué las cosas que calientas en el microondas se reblandecen y saben como si alguien las hubiera digerido previamente?

Según un grupo de químicos de la Universidad de California en Davis, la razón es el agua.

[caption id="" align="alignright" width="185"] Quédese con su maldito horno, madame Benoit.[/caption]

Los hornos de microondas no cocinan durante el suficiente tiempo o la suficiente temperatura para que la comida pase por un proceso químico llamado reacciones de Maillard. Se trata de interacciones complejas entre moléculas de azúcar y aminoácidos. Helen Yeo y Takashi Shibamoto demostraron que, aunque cierta cantidad de agua es necesaria para absorber la radiación de microondas y calentar la comida, demasiada agua interfiere con las reacciones de Maillard, derivando en uno de dos resultados: 1) la comida se calienta demasiado en algunos puntos y queda fría en otros por exceso de agua; 2) la comida se seca y deshidrata por falta de agua.

Cuando cocinas en un horno tradicional (de gas, de leña, etc.) el agua se calienta a la misma velocidad que el resto de los ingredientes; pero en un horno de microondas, se calienta mucho más rápido y se evapora, por lo que la comida tiende a secarse (y a saber a calcetines sucios).

Además, los hornos tradicionales retienen el sabor de la comida: el calor rodea la comida y vuelve al centro, razón por la cual las orillas de las cosas que horneas quedan crujientes y deliciosas (piensa en pizzas, panes o pasteles). Los hornos de microondas no pueden repetir ese proceso.

Al menos, queda claro que los microondas sirven para una cosa: calentar agua.