*

X

Drones empiezan a aparecer en los diseños de los tapetes afganos

Por: pijamasurf - 01/31/2015

La cruda realidad de la tecnología militar se hace presente en la artesanía afgana en un extraño espejo: el arte imita a la naturaleza y los drones ya son parte del paisaje en Afganistán

rugs1

Los drones cada vez más se apoderan del espacio aéreo y con ello también de la imaginación, especialmente de pueblos que conviven con ellos diariamente. The Atlantic publica una interesante nota sobre cómo la imaginería de los drones empieza a infiltrarse en los diseños de los famosos tapetes afganos; esto, claro, como una forma de asimilar lo que vive la gente en Afganistán. El arte imita a la naturaleza y los drones se han vuelto parte del paisaje.

lead-afghan

La aparición de estos diseños rastreados por el coleccionista Kevin Sudeith, aunque resulta un poco extraña y cruda, es hasta cierto punto natural y parte de una tradición artesanal de reflejar el mundo cotidiano. En los 80, cuando se luchaba contra la ocupación soviética, aparecieron tapetes afganos con imágenes de tanques. Ahora son los drones lo que reemplaza a los jarros y patrones florales tradicionales. La guerra también es parte del arte. Más de mil civiles han muerto en Pakistán, donde muchos de los artesanos afganos se han exiliado, por ataques de drones estadounidenses. 

 

Mear One: el graffiti y la ciencia ficción al servicio de las protestas anti-Nuevo Orden Mundial (FOTOS)

Por: pijamasurf - 01/31/2015

El arte callejero de Mear One incorpora un híbrido de ideas filosóficas y conspiracionales que transcurren en la época, una sociedad distópica que no es capaz de mirar la decadencia con sus propios ojos

Si bien el graffiti es una de las herramientas del arte estrechamente ligadas a la crítica social, el inconformismo y la lucha contra el sistema, sólo aquellas representaciones que resultan técnicamente más profesionales y/o idealmente más creativas logran llegar a la conciencia de las masas de una manera autómata. Tal es el caso de los murales fantásticos y sublimes del artista Kalen Ockerman (a.k.a. Mear One), los cuales ha destinado a representar objetivamente una sola idea: fomentar el pensamiento crítico sobre las clases sociales que oscilan entre la penuria y el descaro como resultado de la (des)organización y cinismo de políticos y banqueros Illuminati. El arte callejero de Mear One incorpora un híbrido de ideas filosóficas y conspiracionales que transcurren en la época, una sociedad distópica que no es capaz de mirar la decadencia con sus propios ojos.

Elementos del hip hop y la teología en todas sus expresiones también se hacen visibles; para Mear One, el concepto de ismology (el estudio de todas las corrientes con la terminación "ismo": budismo, hinduismo, etc.) es parte importante de sus pinturas.

“El Nuevo Orden Mundial es el enemigo de la humanidad”, señala la pancarta que lleva en la mano un activista alzando el puño junto a unos cuantos que deciden el rumbo del mundo en un juego de Monopoly. A su vez, se encuentra posado sobre las espaldas de la clase social inferior, rodeado de grandes engranes que contaminan la atmósfera de fondo. Este es uno de los murales más recientes y uno de los más grotescos del artista, que se pudo mirar plasmado en la calle Hambury del East End en Londres (zona en la que predominan principalmente los musulmanes). La pintura generó críticas fuertemente conservadoras, que tacharon al trabajo de antisemita comparándolo con la propaganda nazi. Pero lo que pareciera una acusación absoluta resulta más bien censura: el mural fue borrado 1 semana después de terminado, a pesar de que la gente del lugar y el propio dueño de la construcción apoyaron el trabajo de Ockerman: "mi mural es sobre clases y privilegios, el problema es que a un grupo de conservadores no le ha gustado y están jugando conmigo la carta del racismo".