*

X
Un recorrido por el parque de diversiones futurista que ofrece este sitio web a sus trabajadores de todo el mundo

Como ya es sabido, el imperio Google tiene bien entendido que el espacio de trabajo ayuda tanto al impulso creativo como al nivel de estrés en la mente. Para una empresa como esta, que domina prácticamente lo que puedes ver y conocer del mundo a través de la red, la celeridad intelectual y el alto rendimiento laboral son el resultado de engendrar un ambiente fresco y confortable para sus trabajadores. Hoy en día el diseño interior y arquitectura de estas oficinas parecen estar cada vez más cerca de la utopía y los sueños que de una realidad en el entorno laboral, pues además de ser visiblemente increíbles resultan una manera de fomentar la colaboración no planeada entre los diversos profesionistas dentro de la empresa. ¿El trabajo te está sofocando? Juega minigolf o billar con los colegas redactores. Quizás merendar con los programadores ayude también. ¿Y qué hay si chocas de manera impredecible con el diseñador web en la resbaladilla que lleva a la sala principal?

Aunque pensemos que estos parques de diversiones que llaman oficinas son mera banalidad sacramentada, la realidad es que ahora son un ejemplo a seguir para muchas empresas, en su mayoría compañías web, que adoptaron la misma técnica para inspirar la innovación en la mente de sus trabajadores. No en vano Google se ha convertido en algo más grande que sólo un buscador de información; es ahora un revolucionario de la industria tecnológica, y tal vez en algún futuro nada lejano, lo será de los espacios de trabajo en todo el mundo. Se le agradecería bastante.

Te podría interesar:
Aunque disfrazar o mitigar el aroma corporal (además de los usos en la magia y la seducción) sea el gran negocio de los desodorantes, esta tecnología podría eliminar por completo el mal olor asociado al sudor
[caption id="attachment_94517" align="aligncenter" width="590"]Madonna (via Instagram) Madonna (vía Instagram)[/caption]

El tratamiento de los olores en nuestra cultura es codificado simbólicamente por publicistas y marcas de perfumes y desodorantes, que producen equivalentes audiovisuales de las asociaciones olfativas deseadas. ¿Tenemos (o queremos tener) un estilo de vida deportista/sexy/arriesgado/exitoso? Sin duda existe una campaña y una fragancia asociada a ello. El olor corporal propio (humor corporal) se considera agresivo, como una especie de presencia suplementaria, excesiva. La angustia por el desodorante se aprende a temprana edad, y su aplicación constituye un mercadológico rito de paso de nuestra cultura. Es por eso que un descubrimiento de investigadores de la Universidad de Belfast podría mitigar dicha ansiedad, al producir un desodorante que puede hacernos oler mejor a medida que sudamos más.

Peter Nockemann es uno de los químicos encargados de la investigación con iones en estado líquido: "Esta fragancia puede mezclarse químicamente con el líquido iónico; una vez que se une con la sal líquida" del sudor. Aunque se trata de un material en etapa de prueba, el producto final sería un desodorante que no activa su fragancia de inmediato, sino que la humedad del cuerpo lo va activando y volviendo más intenso. En otras palabras, mientras más sudaras tu aroma tendería más hacia lo dulce.

"La dificultad", afirma Nockemann, "recae siempre en retrasar la liberación de la fragancia, pues cuando uno se pone desodorante, la fragancia se evapora inmediatamente. El agua rompe el vínculo entre el líquido iónico y la fragancia, liberando esta última", pero responde también al compuesto "thiol" presente en el sudor, el cual provoca precisamente el mal olor.

Aunque los compuestos iónicos se conocen desde hace unos 100 años, la investigación moderna con fines comerciales tiene 15 años en boga. Nimal Gunaratne, líder de la investigación, no expuso en una entrevista todas las posibles aplicaciones de esta tecnología, debido a restricciones legales de divulgación de patentes; sin embargo se refirió brevemente a las aplicaciones médicas al poder administrar gradualment la lenta liberación de medicamentos a través de cremas, además del uso primordialmente comercial en perfumería y cosméticos.

¿Y si la tecnología terminara con el aroma humano como lo conocemos? ¿Cancelar el olor corporal no será una nueva forma de dar predominio a la imagen audiovisual/espectacular por encima de la más sutil del olfato?