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Artista crea patrones florales con virus de viruela (VIDEO)

Por: pijamasurf - 01/12/2015

La dinámica entre el veneno y la cura sirve de pretexto a este artista para crear diseños cromáticos sobre tejidos vivos, en un proyecto que busca generar atención sobre esfuerzos humanitarios (especialmente de vacunación) en países pobres

El artista brasileño Vik Muniz es especialista en reciclaje, el arte povera del siglo XXI. Tal vez recuerdes su trabajo por la película Waste Land, donde reproduce pinturas clásicas, como la Mona Lisa, con desechos de un enorme basurero en Río de Janeiro. Ahora Muniz regresa junto con un ejército de artistas para el proyecto The Art of Saving a Life, convocado por la fundación de Bill y Melinda Gates.

En este video, vemos a Muniz exponer el proceso de Flowers, una obra que se asemeja a un patrón textil hasta que se le ve de cerca. De hecho hay que verla muy, muy de cerca para entender de qué se trata: "La pieza es un patrón microscópico de células del hígado infectadas con la vacuna de la viruela".

Utilizando la dinámica entre veneno y cura, Muniz encuentra la poesía celular expresada en diseños florales: "Luego de la infección, el virus vuelve a las células de un color rojizo que le permite a los científicos visualizarlas". Para crear esta y otras piezas de "arte celular", Muniz contó con la colaboración del bioingeniero del M.I.T. Tal Danino.  

Puedes ver más del proyecto en The Art of Saving a Life, que busca llevar atención médica a las comunidades más pobres del mundo a través de distintas iniciativas gubernamentales y artísticas.  

DARPA planea programar nuestros cerebros para hacernos "normales"

Por: pijamasurf - 01/12/2015

Un comunicado de la agencia DARPA permite entrever que la neuroplasticidad será utilizada como un arma para disfrazar de salud mental un proyecto de control y manipulación a largo plazo. Antes de juzgarnos paranoicos, lee lo siguiente
[caption id="attachment_89405" align="aligncenter" width="645"]a-clockwork-orange-a-clockwork-orange-14752407-965-577 S. Kubrick, A Clockwork Orange (1971)[/caption]

De la psiquiatría a la sociología y de los espectáculos a la educación pública, las élites del poder dedican grandes esfuerzos para comprender y determinar la mejor manera de controlar a las masas. Desde la Segunda Guerra Mundial hemos comprobado una y otra vez la efectividad de la propaganda para homologar la opinión pública; pero en nuestro siglo esa homologación, ese consenso en cuanto al ente llamado realidad parece ser obra de nuestra obsesión neurológica.

Y es que la DARPA (Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa, dependiente del Pentágono) ha difundido a través de su página web que comenzará una investigación sobre sistemas neurotecnológicos para terapias emergentes. El objetivo de estos elegantes polisílabos incluye "mapear" el cerebro, lo cual parece algo muy bueno, pero también "prevenir la violencia a través de la mejora de la salud mental", "desarrollando terapias de circuito cerrado que incorporen documentación y análisis de actividad cerebral con estimulación neural cercana al tiempo-real".

En otras palabras, la DARPA planea leer tu cerebro casi en tiempo real, e interferir con tu actividad neuronal.

¿Pero por qué la DARPA difundiría sus planes de control mental en su propia página web? Porque los tiempos están cambiando, y lo que antes era "lavado cerebral" a través de la propaganda, en nuestros días será disfrazado de salud y terapia neurológica. Si no lo creen, lean con atención la siguiente cita del comunicado:

...El programa también busca beneficiarse de la plasticidad neuronal, una característica del cerebro por la cual la anatomía del órgano y su fisiología pueden alterarse con el tiempo para mantener el funcionamiento normal del cerebro. La plasticidad va en contra de las ideas previas sobre que los cerebros adultos eran entidades 'terminadas' que podían mapearse estáticamente. Debido a la plasticidad, los investigadores esperan que el cerebro pueda ser entrenado o tratado para restaurar la funcionalidad normal después de una herida o el ataque de una enfermedad neuropsicológica.

Nos encantan los beneficios de la neuroplasticidad, pero nos preocupa que un gobierno con el sistema de espionaje más poderoso del mundo sea el encargado de definir "enfermedad neuropsicológica"... 

La idea de la neuroplasticidad es que nuestro cerebro cambia conforme su actividad se modifica. Esto le permite a los humanos no sólo aprender de sus errores, sino transmitir ese aprendizaje hacia las futuras generaciones. ¿Pero qué pasará cuando esa plasticidad sea intervenida arbitrariamente por los investigadores de la DARPA, digamos, del modo en que los investigadores de principios del siglo XX intervinieron en ecosistemas hoy devastados? 

Si no comprendemos completamente el funcionamiento de nuestro cerebro, ¿es ético comenzar a modificarlo discrecionalmente? ¿Y debemos permitir que sean los gobiernos quienes definan los estatutos de normalidad y enfermedad, especialmente al tratarse de nuestros cerebros? En otras palabras, si una agencia gubernamental apoyada en el prestigio de las universidades con las que trabaja concluyera que la violencia es una "enfermedad neuropsicológica" propensa a tratarse mediante la terapia de estimulación neuroplástica, el disenso y la protesta civil podrían quedar atrapados en las definiciones burocráticas de normalidad. 

Nadie está loco, a menos que exista un diagnóstico. El problema es que la gente que escribe los diagnósticos en nuestros días es sumamente peligrosa.