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¿Por qué las personas que fuman marihuana no se acuerdan de sus sueños?

Por: pijamasurf - 12/09/2014

Tal vez podemos ver a la cannabis como un sustituto en la vigilia para los sueños nocturnos; sin embargo, muchos investigadores amateurs del sueño vemos con desconfianza esta sustitución
Las tres esfinges de Bikini - Salvador Dalí

Las tres esfinges de Bikini, Salvador Dalí

Aunque algunas personas utilizan cannabis como ayuda para dormir, los efectos del THC sobre los ciclos de sueño pueden ser contraproducentes. Esto se explica al comprender que el sueño ocurre en varias fases, siendo las más importantes (aunque también las más misteriosas, pues sólo se saben generalidades al respecto) son el sueño profundo (o sueño de onda lenta) y la fase REM (rapid eye movement o movimiento ocular acelerado).

La fase REM es aquella donde el cerebro se encuentra más activo, y también donde ocurre la vida onírica. Algunos estudios han mostrado que la cannabis aumenta el tiempo que pasamos en la fase de sueño profundo, pero disminuye el tiempo que pasamos en REM. En otras palabras, la cannabis ayuda a algunas personas a dormir mejor, pero a costa de experimentar sueños menos vívidos.

También existe un interesante fenómeno en la vida onírica cuando un consumidor habitual de cannabis deja de usarla. Los usuarios frecuentes experimentan un aumento de la intensidad de la fase REM al dejar de usar cannabis, lo que se conoce como “efecto rebote”.

Es decir que cuando dejas de fumar, la intensidad y viveza de tus sueños aumenta, incluso inmediatamente: el efecto rebote se manifiesta entre 24 y 72 horas y dura entre 6 y 7 semanas.

El alcohol y otros medicamentos para el sueño también pueden tener un efecto rebote. Sin embargo, los investigadores no saben muy bien por qué necesitamos la fase REM: enfrentado a la privación de sueño, el cerebro privilegia la fase de sueño profundo (que es donde tiene lugar la regeneración celular y el descanso) en lugar de la REM.

Aunque hacen falta más estudios tanto sobre las fases del sueño como sobre la incidencia del THC y otras sustancias contenidas en la cannabis sobre nuestra vida onírica, lo cierto es que una baja de la fase REM está ligada a un mejor descanso, lo que puede ser bueno para ciertas personas, pero no para los onironautas. Tal vez podemos ver a la cannabis como un sustituto en la vigilia para los sueños nocturnos; sin embargo, muchos investigadores amateurs del sueño vemos con desconfianza esta sustitución: el sueño y el onirismo son mucho más potentes que cualquier sustancia que podamos utilizar, y lo mejor es que es producto de nuestro propio cuerpo.

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El caso de la mujer que alucinaba dragones en rostros humanos

Por: pijamasurf - 12/09/2014

Sin señal alguna de daño fisiológico, esta mujer era incapaz de conservar un trabajo, pues veía todos los rostros a su alrededor como los de feroces dragones

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En julio de 2011, una mujer de 52 años llegó a la clínica del neurólogo Oliver Sacks. ¿La razón? Durante una buena parte de su vida, la mujer había visto los rostros de la gente cambiar a rostros parecidos a dragones.

Estos emisarios del cielo que aparecen virtualmente en todas las culturas del mundo se le presentaban a la paciente "negros, muy largos, con orejas puntiagudas y un hocico prominente, y mostrando una piel reptiloide y enormes ojos brillantes [color] amarillo, verde, azul o rojo".

Las alucinaciones --pues como tal fueron tratadas-- no se producían solamente cuando la mujer miraba rostros reales, sino que parecían venir de cualquier lugar y en cualquier momento: de las paredes, de los contactos eléctricos, incluso de la pantalla de la computadora, inclusive en ausencia de pareidolia (o patrones que recordaran rostros). Según Sacks, la mujer también los veía en la oscuridad.

La mujer que veía dragones fue sometida a exámenes neurológicos, de sangre y electroencefalográficos. El scan MRI mostró unas pequeñas anormalidades blancas, aunque en realidad no pudieron establecer en ellas la fuente de ninguna anomalía. El curioso diagnóstico es prosopometamorphosia, un rarísimo tipo de alucinación que fue controlada, en el caso de esta paciente, con dosis de rivastigmina, un medicamento contra la demencia.

Antes de la medicación, la mujer no podía ni siquiera conservar un trabajo, pues sus relaciones sociales se limitaban a dragones. Luego del tratamiento, la mujer ha permanecido en su trabajo durante 3 años. Sin embargo, trasladando este raro caso al diván psicoanalítico, ¿no se preguntará la mujer si los dragones saben que ellos mismos son alucinaciones? Si la palabra del otro es tomada al pie de la letra, entonces la medicación consiguió que la mujer lograra alucinar rostros humanos ahí donde, en realidad, hay dragones.