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Los hongos alucinógenos de la Reina: reportan amanita muscaria creciendo en Buckingham Palace

Por: pijamasurf - 12/28/2014

Los míticos hongos rojos y blancos con un linaje antiquísimo también crecen en los jardines reales

Los míticos hongos rojos y blancos que según Gordon Wasson son el soma de los dioses védicos han sido observados creciendo en los jardines del Buckingham Palace según reportom sobriamente, la agencia AP. Estos hongos tienen propiedades alucinógenas pero también pueden ser venenosos, según la dosis.

Los oficiales del Palacio de Buckingham reconocieron la presencia de este hongo, aunque aclararon que hay cientos de especies en el jardín del lugar. Esto no dejó de estimular la imaginación de algunos psiconautas y conspiranoicos, que imaginan viajes psicodélicos en los hermosos jardines londinenses o extraños ritos paganos entre la realeza.

Los hongos amanita muscaria han sido relacionados con Santa Claus y sus renos voladores en la hipótesis de su origen chamánico, ya que se ha visto que los renos gustan de comerlos (en un documental justamente de la BBC) así como los chamanes siberianos y lapones, algo que Santa Claus, quien comparte los colores rojo y blanco de los amanita, podría ser: un chamán de alguna de estas tierras.

 

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Un recorrido por las polémicas portadas de "Charlie Hebdo" (FOTOS)

Por: pijamasurf - 12/28/2014

La caricaturización del extremismo musulmán no fue el blanco unívoco de la revista (aunque sí uno de los más recurrentes): la élite francesa, los intelectuales, los cristianos, los medios, en fin, todo aquello que estuviera en la línea de la provocación fue explotado en las páginas de la revista

Los brutales ataques a la redacción de la revista Charlie Hebdo han desatado una serie de polémicas no sólo acerca de la seguridad nacional francesa o de la respuesta gubernamental y ciudadana frente al horror sino también sobre los límites del humor, cuando no, incluso, de la libertad de expresión.

¿Es posible que uno de los semanarios más irreverentes de Francia cruzara una línea finísima donde la representación del profeta Mahoma y los constantes ataques a la identidad musulmana merecieran una respuesta tan desproporcionada? ¿Es la solidaridad de los cartonistas de todo el mundo una expresión honesta del gremio o un capítulo más del trágico protagonismo que los medios locales se disputan en los eventos internacionales?

Mientras la policía francesa busca a los presuntos culpables, la opinión pública se hace preguntas incómodas: Je suis Charlie Hebdo lleva un par de días como TT en Twitter, salpimentado de su contrario, Je ne suis pas Charlie Hebdo, el puntilloso argumento de quienes creen que la libertad de expresión no debe servir para humillar a otros, sin que por ello justifiquen la masacre. Y escucharemos nuevamente a la opinión pública desinformada confundir la religión islámica con las terribles facciones extremistas.

Durante los siguientes meses escucharemos mucho más de este terrible caso, que dejó a 12 dibujantes muertos y que seguramente tendrá fuertes implicaciones geopolíticas; mientras tanto, es necesario hacer un recorrido visual por las portadas incómodas, peligrosamente satíricas, que fueron el pretexto ideológico o mediático de estos ataques. La caricaturización del extremismo musulmán no fue el blanco unívoco de la revista (aunque sí uno de los más recurrentes): la élite francesa, los intelectuales, los cristianos, los medios, en fin, todo aquello que estuviera en la línea de la provocación fue explotado en las páginas de la revista. ¿Pero en serio se puede hacer responsable a una revista que se anuncia como irresponsable de lo que se publica?