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¿Listo para emborracharte? (esto es lo que el alcohol le hace a tu sistema inmune)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/31/2014

La usual borrachera de fin de semana podría dañar tu sistema inmune más de lo que piensas

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Durante las fiestas no lo pensamos mucho y nos dejamos arrastrar por la marea del alcohol (para algunos esto ocurre no sólo en la fiestas, sino casi siempre). Entre lo que no pensamos mucho están los efectos que tienen las noches de farra en nuestro sistema inmune --aunque todos más o menos sabemos por experiencia que mucha fiesta puede acabar enfermándonos con la típica gripe o infección, "cuando se te bajan las defensas".

Si además de beber mucho nos desvelamos y dormimos poco o nada --como suele ocurrir en las noches de Año Nuevo cuando mezclamos drogas, alchohol y música como si no hubiera mañana o no pasará nada porque el año se borra--, nuestro sistema inmune puede sufrir serias consecuencias (la privación de sueño es una de las cosas que más afecta al funcionamiento del sistema inmune).

Un estudio liderado por científicos de la Universidad de Loyola en Chicago pidió a 15 voluntarios con una edad promedio que tomarán entre 4 y 5 shots de vodka en un periodo corto de tiempo --lo que se califica como "binge drinking". Los investigadores tomaron muestras de sangre 20 minutos después de que los sujetos habían llegado al "pico de la intoxicación" y luego 2 y 5 horas más tarde. 

Al principio el alcohol sirve como un revulsivo del sistema inmune: 20 minutos después de beber alcohol se encontraron niveles más altos de proteínas y leucocitos --los soldados que matan a los agentes patógenos en acción sistémica. Las muestras 2 y 5 horas más tarde, sin embargo, mostraron justo lo opuesto, niveles más bajos de estas células, lo que se conoce como respuesta inmune bifásica.

Los investigadores consideran que los resultados significan que puede haber "efectos a largo plazo, si una persona se enferma, ya no se recupera tan rápido. Existe una amplia perturbación de la respuesta inmune".

La investigación apunta a la importante diferencia entre beber un par de tragos --algo que es considerado bastante sano, ya que al parecer mantiene al sistema inmune en forma, además de proveer minerales, probióticos (en el caso del vino o la cerveza) y otros nutrientes-- y emborracharse hasta anonadar el sistema inmune.

Dicho lo anterior, sabiendo que nuestro sistema inmune se ve amotinado por la intoxicación etílica, de cualquier forma muchos dirán, con conciencia (en perderla), que esas noches de fiesta alcoholizada bien valen la pena. ¿Beber o no beber? Esa es la cuestión.

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Mujer lleva 2 años sin producir basura; estos son los beneficios que ha notado

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/31/2014

Lauren, una mujer de 23 años que vive en NY, cuenta cómo logró dejar de producir basura y cómo es su vida desde entonces

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La pionera y estrella del llamado “zero waste” [cero desperdicio] es Bea Johnson, quien junto con su esposo y dos hijos no ha producido prácticamente ni un kilo de basura desde 2006. Su obsesión ha servido de mucho. En Estados Unidos cada vez hay más personas que, aunque no lo lleven al extremo de Bea, siguen su ejemplo para reducir la cantidad de basura que producen al día. Pero una mujer en Nueva York logró imitar perfecto su modelo y ahora vive una realidad completamente distante de la de todos nosotros, y tiene sólo 23 años.

Aunque lo primero que viene a la mente es quizá que es una hippie o una mentirosa, es en realidad todo lo contrario. Lauren, quien trabajaba como gerente de sustentabilidad para el Departamento de Protección Ambiental de Nueva York, comenzó a hacer el cambio hace 3 años. Se dio cuenta de que su vida era absolutamente incongruente con lo que profesaba y defendía en su trabajo. Su refrigerador, dice, estaba repleto de alimentos empacados de una u otra manera en plástico (como el de la mayoría de nosotros), y decidió dejar el plástico y aprender a hacer todos los productos en casa.

Ello incluyó pasta de dientes, productos de limpieza y de belleza, etc., todo lo cual se puede aprender a hacer en línea. Los pasos que siguió para reducir su huella en el mundo fuera de su casa fueron, a grandes rasgos, los siguientes:

 

  • Dejar de pedir popote cuando tomas algo en un establecimiento.
  • Dejar de pedir recibos con tus compras.
  • Llevar tus propias bolsas y frascos al supermercado.
  • Comprar productos en mercados (llevando tus propias bolsas de tela).
  • Dejar de comprar ropa nueva y comprar usada.
  • Regalar o vender la ropa y utensilios que no usas.

 

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Los beneficios, cuenta, fueron los siguientes:

 

1. Ahorro de dinero

Comprar sólo lo que realmente necesitas y comprar a granel significa no pagar extra por el empaquetamiento. No comprar ropa nueva y comprarla usada tiene descuentos enormes.

 

2. Mejor alimentación

Al comprar productos no empaquetados, las opciones son mucho más nutritivas.

 

3. Ser más congruente (y por lo tanto feliz)

Una semana típica en un estilo de vida zero waste es ir a la tienda (o mercado) una vez por semana y dedicar algunas horas para preparar todo lo que consumirás esa semana. Te sientes mucho más ligero porque sabes que tu huella en el mundo es lo más limpia posible. Haces un relevante contrapeso por vivir en una ciudad que ya de por sí contamina con el solo hecho de que la recorras.