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Las esculturas más pequeñas de la historia (más pequeñas que un cabello) FOTOS

Arte

Por: pijamasurf - 12/03/2014

El futuro es más diminuto de lo que imaginaríamos

Parece que el futuro del arte se está encogiendo a escalas diminutas. A escalas que ni siquiera son para nosotros, porque nuestros ojos no alcanzan a ver los productos finales. Recordemos al científico de la NASA que deliberadamente “pirateó” obras de arte en un tamaño 500 veces más pequeño de lo que el ojo puede percibir, para encender el debate de los derechos de autor. Pues ahora un programador llamado Jonty Hurwitz está haciendo obras originales en 3D más pequeñas que un cabello.

Hurwitz creó la representación humana más pequeña de la historia. El proceso comenzó con 200 cámaras que tomaron fotos de una modelo desnuda. Esas fotos fueron alimentadas a una impresora 3D, que creó la escultura que puede colocarse cómodamente sobre la cabeza de una hormiga.

La litografía multifotón —que utiliza un láser para escribir en el material fotosensible del que la estatua está hecha— ayudó a Hurwitz con los detalles más diminutos. Las piezas son tan pequeñas que sólo pueden verse a través de un microscopio de electrones (y el artista ha dicho que muchas de ellas fueron aplastadas por sus compañeros después de meses de trabajo).

Aparentemente, este tipo de arte es más un récord Guinness que una pieza para contemplar; pero las miniaturas no dejan de ser extrañamente fascinantes para muchas personas. La obra de Hurwitz también viene a recordarnos que las impresoras 3D pueden crear todo y rebasar las posibilidades de nuestros sentidos en cualquier momento. El futuro es más diminuto de lo que imaginaríamos.  

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Encuentros improbables de la historia: Hitler y Wittgenstein fueron a la misma escuela

Arte

Por: pijamasurf - 12/03/2014

Nacidos el mismo año, Adolf Hitler y el filósofo Ludwig Wittgenstein acudieron al mismo colegio; no se sabe bien si se conocieron y qué tanto habrían interactuado

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La historia está llena de encuentros desconocidos, muchas veces insignificantes, entre grandes personalidades que nos mistifican --acaso porque nos permiten imaginar hipotéticas conversaciones o reacciones entre genios y próceres (la historia también está hecha de chisme y cotilleo).

Adolf Hitler y el filósofo Ludwig Wittgenstein cursaron la secundaria en la misma escuela, la Realschule en Linz Asutria en el año 1904. Según el sitio Open Culture, este hecho es citado por el Historical Dictionary of Wittgenstein’s Philosophy y por la biografía de Brian McGuinness Young Ludwig: Wittgenstein’s Life, 1889-1921. Seguramente a la vanidad de Hitler no le habría gustado que citáramos este caso ya que, pese a que nacieron sólo 6 días aparte en abril de 1889, Hitler iba 2 años atrás que Wittgenstein (quien iba 1 año adelantado, mientras el problemático futuro Führer iba 1 año atrasado).

Surge la interrogante de si se conocieron. En el libro The Jew of Linz, Kimberley Cornish relata que Hitler tuvo un altercado con Wittgenstein, quien era 3/4 partes judío --algo que, de alguna manera, formó su antisemitismo. Esto probablemente sea una invención. De cualquier forma lo más probable es que algún cruce hayan tenido, aunque quizás no provocó una situación memorable para ninguno de los dos. Wittgenstein, algo así como un joven prodigio, pronto saltaría a Cambridge y conocería a Bertrand Russell, quien vería en el joven austriaco una mente superior; Hitler tuvo una adolescencia problemática y dejaría esta escuela en un sufrido camino que, sin embargo, con enorme ahínco, lo llevaría al poder.  

Aunque pueda parecer una improbable coincidencia, no lo es tanto cuando uno recuerda que el Austria de principios del siglo XX fue el gran centro de la cultura mundial.

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