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5 tendencias tecnológicas en 2015 (de las que deberemos estar atentos)

Por: pijamasurf - 12/27/2014

Estas 5 tendencias tecnológicas podrían definir situaciones determinantes para el futuro social, económico y cultural de nuestra especie

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Conforme han ido avanzando los años de la última mitad de siglo, la tecnología se ha consagrado como un pulso cada vez más determinante en todas las áreas de la realidad humana. La ciencia en general, la medicina, las finanzas, la comunicación y, como resultado, la cultura, ya se definen en buena medida  a partir de las pautas que va dictando la tecnología. El cómo comemos, cómo trabajamos y nos relacionamos, cómo nos transportamos y, en síntesis, como entendemos la vida, depende ya en buena medida del discurso que se va dictando desde ahí. 

De acuerdo a lo anterior parece más que pertinente prestar atención a lo que ocurre en el campo de la tecnología. Y ya no porque esta área nos genere un interés particular o porque nos apasione el mundo de los bits y los tecnicismos, sino por que lo que ahí se geste terminará permeando en una porción considerable de nuestra existencia, en este caso, de nuestro 2015.

A continuación cinco tendencias tecnológicas que, de acuerdo con la revista Pacific Standard, marcarán este próximo año:

Dinero digital

Las divisas electrónicas llevan ya unos años cocinándose en la mesa; sin embargo, aún no terminamos de dar ese paso significativo que sugiera que el fin del dinero físico está próximo. Bueno, pues el 2015 podría ser un año decisivo en este sentido, teniendo ya el antecedente y las lecciones de lo que aprendimos gracias a Bitcoin.

Biométrica

Difícil no emocionarse con la idea de abrir la puerta de tu casa o remover el seguro de tu teléfono por medio de tu iris o de tu huella digital (accediendo así al sofisticado mundo de los espías hollywoodenses de los 90). La biométrica se refiere básicamente a la cuantificación de características biológicas únicas, y aunque resulta un campo emocionante, también hay razones para pensar que tiene un doble filo importante ya que esa data, los bancos de información, estarían seguramente controlados por agendas que no necesariamente te harán dormir tranquilo. 

La sombra social (en lo digital)

Este año el acoso sexual, el bullying o el acceso a tu información privada por parte de terceros con no muy buenas intenciones se convirtió en un tema central dentro del ámbito tecnológico. De la mano han surgido apps y redes sociales que te garantizan protección (a cambio de una dosis proporcional de apertura y fluidez que estarás perdiendo). El 2015 presenta a las redes más populares, por ejemplo Twitter y Facebook, el reto de habilitar herramientas a sus usuarios que permitan protegerse con eficiencia de las posibles amenazas de trolls y entidades similares. 

Minería de data

Como bien apunta Pacific Standard, la vigilancia no depende tanto del monitoreo en tiempo real como del procesamiento y análisis de información. Por eso este año, en una tendencia que encabezarán las agencias gubernamentales de inteligencia, la minería de data, es decir monumentales complejos con cientos de personas en su interior exclusivamente dedicadas al análisis de información recabada, será una tendencia destacada. 

Empleos digitales

La industria digital deberá afrontar el reto de generar condiciones laborales que den mayor seguridad a sus empleados, y no únicamente permitirles laborar en entornos cool con libertades inimaginables en el ámbito corporativo. Solo así se podrá comenzar a derramar realmente los beneficios sociales de la revolución digital. 

 

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Un recorrido por las polémicas portadas de "Charlie Hebdo" (FOTOS)

Por: pijamasurf - 12/27/2014

La caricaturización del extremismo musulmán no fue el blanco unívoco de la revista (aunque sí uno de los más recurrentes): la élite francesa, los intelectuales, los cristianos, los medios, en fin, todo aquello que estuviera en la línea de la provocación fue explotado en las páginas de la revista

Los brutales ataques a la redacción de la revista Charlie Hebdo han desatado una serie de polémicas no sólo acerca de la seguridad nacional francesa o de la respuesta gubernamental y ciudadana frente al horror sino también sobre los límites del humor, cuando no, incluso, de la libertad de expresión.

¿Es posible que uno de los semanarios más irreverentes de Francia cruzara una línea finísima donde la representación del profeta Mahoma y los constantes ataques a la identidad musulmana merecieran una respuesta tan desproporcionada? ¿Es la solidaridad de los cartonistas de todo el mundo una expresión honesta del gremio o un capítulo más del trágico protagonismo que los medios locales se disputan en los eventos internacionales?

Mientras la policía francesa busca a los presuntos culpables, la opinión pública se hace preguntas incómodas: Je suis Charlie Hebdo lleva un par de días como TT en Twitter, salpimentado de su contrario, Je ne suis pas Charlie Hebdo, el puntilloso argumento de quienes creen que la libertad de expresión no debe servir para humillar a otros, sin que por ello justifiquen la masacre. Y escucharemos nuevamente a la opinión pública desinformada confundir la religión islámica con las terribles facciones extremistas.

Durante los siguientes meses escucharemos mucho más de este terrible caso, que dejó a 12 dibujantes muertos y que seguramente tendrá fuertes implicaciones geopolíticas; mientras tanto, es necesario hacer un recorrido visual por las portadas incómodas, peligrosamente satíricas, que fueron el pretexto ideológico o mediático de estos ataques. La caricaturización del extremismo musulmán no fue el blanco unívoco de la revista (aunque sí uno de los más recurrentes): la élite francesa, los intelectuales, los cristianos, los medios, en fin, todo aquello que estuviera en la línea de la provocación fue explotado en las páginas de la revista. ¿Pero en serio se puede hacer responsable a una revista que se anuncia como irresponsable de lo que se publica?