*

X

Las modelos de Victoria's Secret tienen el cuerpo perfecto, ¿y tú qué cuerpo tienes?

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/10/2014

La campaña "Perfect Body", de Victoria's Secret, enfrenta a los "ángeles" del paradigma de belleza idealizado con las mujeres normales

perfect-body

Los "ángeles" de Victoria's Secret son mujeres consideradas parte de una élite de modelos que reproduce su imagen por todo el mundo, llamando a las mujeres a comprar prendas de ropa que de alguna manera las hagan lucir como ellas. No hay duda que este es el metamensaje altamente aspiracional de la comunicación de Victoria's Secret: existe un cuerpo femenino ideal, de una belleza angelical, y obtenerlo y acercarse a esa imagen es lo que toda mujer y niña debe de desear, ya que produce una serie beneficios casi mágicos (sucedáneos celestiales). No tener ese cuerpo debe de ser, entonces, la causa de malestar e insatisfacción (justamente el estado perfecto de vulnerabilidad para que compremos más cosas que nos puedan llevar a llenar esa carencia creada).

Este silogismo mercadológico ha sido cuestionado recientemente por la campaña "Perfect Body" que lanzo Victoria's Secret, en la que su legión de ángeles aparece alineada como presumiendo la perfección de su cuerpo, aunque evidentemente se trata también de una colección de lencería llamada "The Body". La campaña generó gran indignación entre grupos feministas.

"Hay una tenue línea entre aspiración y thinspiration y esta campaña claramente se pasa de la raya", dijo la columnista del Daily Mail, Sarah Vine. "Y sobre el uso de la palabra 'perfecto', no sólo es ofensivo para el 99.9% de las mujeres que no comparten las proporciones perfectas de las modelos, es francamente irresponsable".

Una petición que obtuvo miles de firmas para remover  la campaña sentenció: "La nueva campaña de VS juega con las inseguridades de las mujeres y comunica un mensaje dañino".

Como respuesta se generó la siguiente imagen, bajo la rótula de: "el cuerpo perfecto... pero de las mujeres reales".

perfect2 

Al final Victoria's Secret retiró la campaña, en lo que fue un "perfecto" desastre de relaciones públicas.

El tema, sin embargo, es una de los principales cuestiones en las construcción de nuestra imagen corporal y su relación con el mundo. Este ideal de belleza es una motivación que es también una enajenación masiva. Como habíamos escrito antes aquí:

Para muchas personas, especialmente mujeres, pero también cada vez más hombres, la saturación de imágenes idealizadas de la belleza –con toda su aura de beneficios y asociaciones inconscientes– se traduce en una onerosa presión que fragmenta su personalidad, generando insatisfacción e inseguridad… una discrepancia perenne entre cómo se ven y cómo se quieren ver. Esta discepancia traza una brecha muchas veces insalvable, ya que el ideal al que aspiran es prácticamente inalcanzable –ya sea por cuestiones genéticas o porque las mismas imágenes que usan como inspiración son alteradas digitalmente o parte de una producción y un entorno que magnifica su valor estético.

Si las modelos de VS tienen el cuerpo perfecto, ¿entonces tu cuerpo es imperfecto? Y si tienes un cuerpo imperfecto, entonces, ¿puedes aun así ser feliz? ¿Cómo tener la vida perfecta que hemos soñado? ¿Nos falta algo para ser... para ser lo que queremos ser? 

Te podría interesar:

El verdadero Taller de Santa está en China (y sí, sus obreros son tan miserables como crees) (FOTOS)

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/10/2014

6 de cada 10 adornos navideños los fabrican en China obreros que laboran en condiciones que poco tienen que ver con el "espíritu" de esta temporada

La Navidad es, probablemente, una de las épocas más hiperreales del año. Hiperreal en ese sentido que Jean Baudrillard dio al término: una suerte de exageración de la realidad que, como una membrana, se impone sobre la realidad para distorsionarla, curiosamente, con sus propios elementos, para de esa manera construir una realidad ficticia que no parece tal. La Navidad es, en este sentido, como un impasse, un periodo falsamente utópico en donde parece no suceder nada más que los buenos sentimientos, los buenos deseos, los regalos, la reanudación de relaciones, y más.

Esto, por supuesto, sabemos que no es cierto. En Navidad el mundo continúa siendo más o menos el mismo que era hace unas semanas. El mismo lugar feliz y afortunado para algunos, y miserable y triste para muchos otros.

Tal es el caso de los obreros que laboran en las fábricas de adornos navideños de Yiwu, China, el punto de origen de toda esa parafernalia casi fantástica que ilumina los sueños de bondad de esta época.

En total, esta ciudad concentra casi 600 centros de trabajo en los que se producen poco más de 6 de cada 10 adornos navideños que se comercian en todo el mundo. En buena medida este es el “taller de Santa”, donde sus legendarios enanos ayudantes son más bien trabajadores chinos laborando en condiciones paupérrimas e incluso peligrosas, pues las largas jornadas de trabajo (en promedio 12 horas por un salario de entre 10 y 15 dólares) se cumplen en medio de químicos tóxicos, pegamentos y copos de nieve sintéticos de los que hay que protegerse con hasta 10 máscaras al día.

El testimonio es suficientemente elocuente por sí mismo. Quizá, después de conocerlo, sólo reste decir: “¡Feliz Navidad!”.