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Este multifacético noruego consuma una entrega musical que destaca por su simpleza y su fina hechura

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Luego de haber inaugurado una vigorosa carrera musical en 2000, y tras 7 años de permanecer en silencio, Kim Hiorthoy vuelve con un inspirador LP. Dominado por un espíritu minimalista y lúdico, acorde a la actitud que este diseñador y músico noruego ha mostrado a lo largo de su trayectoria, Dogs podría fácilmente ser no sólo uno de los mejores álbumes de 2014; también, el mejor disco que haya logrado hasta ahora.

La sencillez de su obra contrasta con la mutabilidad de su talento; recordemos que él realmente comenzó como diseñador gráfico, y luego, además de incursionar brillantemente en la música, también ha realizado experimentos visuales, fotografiado documentales y compuesto piezas de danza contemporánea.

Al ser cuestionado en una entrevista sobre con cuál de todas estas "etiquetas" se define, Hiorthoy simplemente responde:

Trato de no hacerlo (definirme). En parte porque soy un cobarde, pero también porque el no llamarme de ninguna forma me facilita hacer múltiples cosas.

Unknown

Producido por Smalltown Supersound (Prins Thomas, Lindstrom, etc.), Dogs consiste en 11 tracks regidos por un piano que conforme avanza va sellando coquetos encuentros con sonidos complementarios, breves beats, samples y esporádicas apariciones de un sintetizador. Los humores y ambientes que este álbum detona, si bien tienden sutilmente hacia la melancolía, en realidad destacan por su amable ligereza.

Este disco, que apela a uno de los espectros más afables del ambient, se autopostula como un resplandeciente vehículo para navegar las tardes otoñales y como un recordatorio de que, tal vez, la máxima elegancia privilegia la sencillez. 

Lee aquí una breve semblanza de Hiorthoy.

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

 

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Buscan oficializar a México como "Santuario de tiburones" para proteger a estos animales

Por: pijamasurf - 11/02/2014

México es uno de los sitios más privilegiados del mundo en cuanto a diversidad y cantidad de tiburones

Aunque el afirmar que México es un santuario de tiburones podría tomarse como una metáfora, aludiendo a la inseguridad pública o la falta de ética empresarial, gubernamental y civil, afortunadamente el sentido de esta frase es literal. En las aguas de este país existen más de 100 especies de tiburones, lo cual constata que México es uno de los países con mayor biodiversidad en cuanto a población de depredadores marinos. 

El problema es que pocas personas están conscientes de esto. Así que en lugar de estar cuidando de los tiburones e implementando programas que garanticen su conservación, este sector de la fauna marina es abandonado a su suerte (incluido el estigma pop que padecen estos animales como seres peligrosos que amenazan nuestra seguridad). Además, se deja de aprovechar una microindustria ecológicamente amigable y probadamente rentable alrededor de los escualos –algo que en Europa y otros países han sabido explotar con responsabilidad y buenos dividendos–.

Para revertir esta situación, actualmente un equipo de especialistas encabezado por el buzo Gerardo del Villar está promoviendo el documental Tiburones de México: el santuario del mundo. Se trata de un proyecto que propone a este país como uno de los puntos más privilegiados del planeta en cuanto a población y diversidad de tiburones. Y en caso de avalarse que México puede en efecto considerarse como un santuario, esto se traduciría en un mayor cuidado de estas especies y mayor conciencia sobre los tiburones, por cierto animales fascinantes que merecen un lugar mucho más amable en el imaginario colectivo que el que hasta ahora tienen. 

Más info sobre el proyecto: 

Twitter: @tiburonmexico

 Facebook: Tiburones de México