*

X

Estupidez innovadora: proponen producto que hará que tu vagina huela a durazno

Por: pijamasurf - 11/23/2014

Un par de postadolescentes diseñan un aroma a goma de mascar frutal para suplantar ese arquetípico perfume femenino

peach-fruit

En una era en la que la creatividad, la innovación y el emprendedurismo están de moda no debiera sorprendernos que emerjan un sinnúmero de servicios y artículos que destacan por ser ridículos, ofensivos o francamente estúpidos. Y precisamente este es el caso de un producto llamado Sweet Peach, el cual además de combatir infecciones vaginales como muchos otros, ofrece como valor agregado el hacer que tu vagina despida un olor a durazno. 

Ideado por Austen Heinz y Gilad Gome, un par de jóvenes que encabezan el startup de biotech Cambrian Genomics and Personalized Probiotics, Sweet Peach propone entre líneas que un aroma artificialmente frutal es mucho más disfrutable que el olor original de las mujeres. Y es más, su motor comercial es sugerir que ellas debieran avergonzarse o intentar ocultar su aroma original para así "rankear" mejor en el mercado.

Lo anterior no sólo es ofensivo, sino esencialmente ridículo y antinatural. La sola idea de que una pareja de postadolescentes diseñen un aroma a goma de mascar frutal para suplantar ese arquetípico perfume que ha movido a navegantes, dioses, guerreros y otros a lo largo de la historia humana es risible y, peor aún, refleja una radical desconexión frente a la única perfección asequible para el hombre, la naturaleza.   

 

Más pruebas de que el 1% lleva 800 años (por lo menos) dominando el mundo

Por: pijamasurf - 11/23/2014

Una investigación muestra que un grupo selecto de familias tiene control de las plazas privilegiadas en la sociedad británica (algo similar sucede en muchos países)

Britain's Prince Charles waves after visiting an organic fair at the British Ambassador's residence in Bogota

 

Hace un par de años el movimiento Occupy popularizó el término 1% en referencia a la élite que manipula el mercado financiero y controla la mayoría de los gobiernos. Este grupo, que representa un diminuto porcentaje de la población mundial, acapara gran parte de la riqueza.

En este tenor un estudio de la London School of Economics revela que las clases sociales británicas tienen casi nula movilidad (al menos en lo que respecta a escalar a las más altas esferas), con alrededor de 30 familias postradas en lo más alto de la pirámide desde hace 800 años.

"El estatus social se hereda incluso más que la altura", escriben Gregory Clark y Neil Cummins. "Esta correlación no ha cambiado por siglos. La movilidad social en Inglaterra en 2012 era casi igual que en tiempos preindustriales". Los autores, que analizaron la reiteración de los apellidos de ciertas familias en las universidades de Oxbridge (Oxford y Cambridge) y otras instituciones privilegiadas, hablan de una "inmunidad a la intervención gubernamental": pese a la educación universal, el surgimiento de políticas social-democráticas y demás movimientos y retóricas que aseguraban potenciar el sueño de la clase obrera de escalar socialmente, casi nadie logra morir más arriba de la pirámide y pasar este "gen" de riqueza.

Un estudio anterior muestra una parálisis de la riqueza similar en Estados Unidos (el sueño americano es sólo una fantasía colectiva diseñada para mantener el statu quo). Otro estudio detectó que una red de sólo 147 compañías estrechamente unidas controlan más de 40% del valor económico del mundo. Y, sin poder asegurarlo al 100%, es muy probable que en tu país también suceda lo mismo. Quizás sea momento de arrancar esas plazas vitalicias por otros medios --medios no diseñados por la misma oligarquía como pantallas de humo.