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El cerebro de un metalero explota durante concierto de Motörhead

Por: pijamasurf - 11/28/2014

Se conoce como "headbanging" a la práctica de mover la cabeza (el cuello y las vértebras) rápidamente al ritmo de himnos eléctricos que van de 145 a 200 bpm

 

Ni él ni ninguno de los miles de fans de Motörhead (a esos decibeles hubiera sido, además, imposible) hubieran podido saberlo, pero la fuerza pendular con la que movía su cabeza provocó la ruptura de algunas venas de su cerebro, lo cual le provocó una hemorragia en el espacio subdural.

rockEn otras palabras, su cerebro literalmente explotó debido a la violencia con que sacudía la cabeza. El hombre dijo no haber sufrido previamente de trauma encefálico, ni ser usuario de drogas ni alcohol: "Mi único vicio", dijo "es el rock".

El fan de Motörhead –que quiso permanecer anónimo— presentó fuertes jaquecas 4 semanas después del show. Neurólogos del Hospital de Hannover, en Alemania, encontraron un hematoma subdural en su cerebro (una acumulación de sangre seca), que operaron sin dificultad.

Sin embargo, no todos los fans del metal pesado están en riesgo. De hecho sólo se conocen cuatro casos, incluido este, de hematoma subdural como consecuencia del headbanging, la práctica de mover la cabeza (el cuello y las vértebras) rápidamente al ritmo de himnos eléctricos que van de 145 a 200 bpm.

Los historiadores del metal creen que la costumbre de hedbanguear se originó en un concierto del primer tour norteamericano de Led Zeppelin, en 1968, cuando la primera fila de asistentes comenzó a mover la cabeza y la melena rítmicamente. Lemmy, frontman de Motörhead, se achaca el término “headbanger” (literalmente, “golpeador de cabeza”) para referirse a los fans de su banda: “Motörheadbanger”.

Los médicos alemanes concluyeron: “Este caso sirve como evidencia de apoyo a la reputación de Motörhead como una de las bandas de rock más hardcore de la Tierra, si no fuera por otra cosa, por la velocidad contagiosa de su música y el riesgo latente de daño cerebral para los fans al hacer headbanging”. La declaración es real.

Entérate porqué escribir (incluso en tu blog) puede mejorar tu salud

Por: pijamasurf - 11/28/2014

No se necesita ser un consumado novelista para disfrutar algunos beneficios inmediatos para la salud aportados por la escritura

mood-writingLa escritura como forma terapéutica no goza precisamente de la mejor reputación entre los literatos, que se escandalizan frente al supuesto de que su actividad "profesional" y su llamado mismo puedan ser utilizados (ilegítimamente) por el vulgo para procurarse un mejoramiento subjetivo en el estado de salud. A pesar de estos reparos, la gente escribe y ha escrito siempre: diarios, listas del supermercado, cartas de amor (incluso las que nunca se atreve a enviar).

Gracias al alfabetismo algunas sociedades pueden gozar de la escritura como vía terapéutica, según diversos estudios sobre los efectos psicológicos a corto y largo plazo de escribir. El acto mismo de la escritura parece albergar sustanciales mejoras en el humor, en los niveles de estrés y síntomas depresivos. Un estudio de 2005, por ejemplo, encontró que los voluntarios que dedicaron entre 15 y 20 minutos de tiempo de escritura en un periodo de 4 meses mejoraron su estado físico y emocional.

Aunque fuera solamente entre tres y cinco veces durante los 4 meses del estudio, los participantes mostraron mejor resiliencia a las enfermedades, disfrutaron de menor presión arterial y tuvieron mejor funcionamiento del hígado que aquellos que durante el mismo período no escribieron nada.

Incluso parece que la escritura puede ayudar al proceso de sanación de heridas físicas, no sólo mentales o emocionales. Un estudio de 2013 mostró que 49 adultos monitoreados después de sufrir biopsias se recuperaron mucho mejor si se les pedía escribir 20 minutos, 3 días seguidos, 2 semanas antes de la intervención quirúrgica. 11 días después, 76% del grupo que escribió estaba completamente recuperado, mientras 58% de un grupo de control (p. ej., que no escribieron) no se recuperaron tan rápido. La conclusión del estudio fue que escribir ayudaba a los participantes a crear sentido a partir de los eventos traumáticos, disminuyendo los efectos negativos del estrés sobre la salud.

Según James W. Pennebaker, uno de los investigadores de la Universidad de Texas que más abogan por la escritura como terapéutica, "cuando a la gente se le da la oportunidad de escribir sobre sus vaivenes emocionales, a menudo experimentan mejorías de salud. Van menos al médico, presentan cambios en la función inmune".

¿Por qué? Pennebaker piensa que el acto de escribir permite que la gente tome distancia de sí misma y evalúe mejor su vida. En lugar de obsesionarse con un evento (trauma), pueden encontrar en sí mismos vías hacia el futuro. Al hacerlo, baja el estrés y mejora la salud. Incluso bloguear informalmente puede ayudar a elevar los niveles de dopamina en una escala similar a correr o escuchar música. En otras palabras, aunque los escritores parezcan individuos atormentados o atribulados, la escritura establece una mínima barrera ficticia entre el yo y el mundo en la cual la experiencia puede alcanzar su correcta proporción.