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Usar automóvil en la ciudad es egoísta, y estas fotos lo prueban

Por: pijamasurf - 10/16/2014

Ingenio y evidencia: esta iniciativa recorre las calles de Europa para mostrar todo el espacio público que podría ahorrarse si el uso del automóvil disminuyera en favor de la bicicleta

Para las ciudades, el uso del automóvil es un problema cada vez más preocupante. Lamentablemente, un elemento común del paisaje metropolitano es la fila interminable de autos en cuyo interior se aburre y se desespera casi siempre una sola persona, embotellamientos que se traducen en el desperdicio de tiempo, espacio y calidad de vida.

Con todo, en muchos de estos casos la ideología predominante nos ha enseñado a hacer prevalecer la “comodidad personal” sobre el bien común, la “comodidad” de pasar un par de horas atorado en un embotellamiento pero a bordo de una propiedad personal sobre otras opciones que se creen menos confortables, como el transporte público o la bicicleta.

Para evidenciar esta situación paradójica, activistas de la organización “Let's Bike It” comenzaron a recorrer las calles de Riga (Letonia) llevando a cuestas las aparatosas estructuras de bambú que vemos en las imágenes. Su propósito es simple: mostrar cuánto espacio ocupa un automóvil en comparación con una bicicleta.

La campaña es visualmente poderosa, impactante, acaso lo mínimo necesario para que algunas personas decidan intentar un cambio de hábitos y reemplazar ocasionalmente su automóvil por otros medios de transporte más positivos para su comunidad.

En Ecoosfera: Si eres mujer y te gusta andar en bici, tienes que leer esto

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Camello adicto a la Coca-Cola mata a hombre por no recibir su dosis diaria de la bebida

Por: pijamasurf - 10/16/2014

En México, país que desde hace varios años es el principal consumidor de bebidas gaseosas en el mundo, un camello mató a un hombre presuntamente por no haber recibido su dosis diaria de Coca-Cola, de la cual ya era adicto

camello_coca_colaDesde hace ya varios años, México ostenta el poco honroso título de ser el principal consumidor per cápita de bebidas gaseosas en el mundo, en especial aquellas que produce y comercializa la transnacional Coca-Cola. En promedio, cada mexicano bebe 775 botellas de refresco al año, esto es, aproximadamente 1/2 litro cada día, según lo reporta la organización no gubernamental Alianza por la Salud Alimentaria.

Y si bien esto en sí mismo es más que preocupante, un incidente extraordinario ocurrido en un zoológico del país nos hace preguntarnos si dicho problema no se está extendiendo a otras especies que, según parece, también están desarrollando el deleznable gusto por dicho tipo de bebidas.

De acuerdo con una nota de RT, un hombre de 60 años de origen estadounidense murió luego de que un camello lo atacara porque, supuestamente, ese día no recibió su dosis diaria de Coca-Cola.

El incidente es extraño, pero los primeros reportes aseguran que el animal era ya un adicto de la bebida, la cual recibía diariamente del hoy occiso, Richard Mileski, quien era también dueño del Tulum Monkey Sanctuary, que se localiza en Yucatán, en la zona del caribe mexicano. Testigos y policías que acudieron a investigar la muerte aseguran que Mileski acostumbraba dar de beber Coca-Cola al camello, salvo ese día en que este lo atacó, por lo cual se piensa que la falta de bebida enfureció al animal y provocó que atacara a Mileski.

El hecho es lamentable, sin duda, pero destaca también que, a raíz de la muerte de Mileski, autoridades mexicanas descubrieron que el hombre no tenía ningún tipo de permiso para mantener a los animales dentro de su santuario, algo que quizá es consistente con la irresponsabilidad de volver a un camello adicto a la Coca-Cola.