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Papa Francisco sobre el Big Bang: "Dios no tiene una varita mágica"

Por: pijamasurf - 10/29/2014

"El Big Bang, que en nuestros días se coloca como el origen del mundo, no contradice el divino acto de creación, sino que lo requiere", aseguró el Papa Francisco

el-papa-franciscoLa ciencia y la religión han sido nociones divergentes, cuando no francamente contrapuestas. Sin embargo, la historia de sus desaveniencias ha llegado al punto donde buscar un campo de acuerdo entre la evidencia y la fe se vuelve necesario en beneficio de la investigación científica y la religión. Al menos ese parece ser el nuevo empeño del polémico Papa Francisco.

El lunes pasado, el Papa se reunió con prelados y científicos en la Academia Pontificia de las Ciencias, donde hizo declaraciones que buscarían reconciliar los dogmas creacionistas con la teoría del Big Bang:

Cuando leemos en Génesis el relato de la Creación, nos arriesgamos a imaginar a Dios como un mago, con una varita mágica capaz de hacerlo todo. Pero no es así. El Big Bang, que en nuestros días se coloca como el origen del mundo, no contradice el divino acto de creación, sino que lo requiere. La evolución de la naturaleza no contrasta con la noción de la Creación, pues la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan.

El objetivo del congreso es producir un documento que ayude a mejorar la educación de científicos y educadores católicos para reconciliar la ciencia y el dogma de fe, noción problemática e incluso incompatible con la del ateísmo. Y no faltan motivos para levantar estas sospechas: después de todo, la Iglesia es una institución caracterizada por su trato despectivo y criminal hacia los científicos. Basta recordar la excomunión de Galileo en el siglo XVII por su modelo heliocéntrico, que echaba por tierra las pretensiones de un universo ordenado donde el hombre ocupaba el centro de la creación (evento a menudo referido como la primera gran herida narcisista de la humanidad, seguido por la inflingida por otro hombre de ciencia, Charles Darwin, que coloca al hombre dentro de un orden trivial en la evolución de las especies).

Sin embargo, el punto de vista reformista de la Iglesia en el siglo XXI busca puntos de acuerdo con la ciencia, ya sea por una legítima voluntad de resolver los inminentes problemas ecológicos y sociales del mundo, ya sea por perpetuar su existencia dentro de las instituciones de poder, evolucionando, irónicamente, en su planteamiento del mundo como obra divina, "mágica".

Los Papas Pío XII y Juan Pablo II realizaron tibios intentos de reconciliación entre dogma y ciencia. Benedicto XVI puso la reversa (teólogo, finalmente) al declarar en 2011 que "el Universo no es resultado del azar, como algunos nos querrían hacer creer. Al contemplarlo, se nos invita a leer algo profundo en él: la sabiduría del Creador, la incansable creatividad de Dios".

Pero el Papa Francisco se ha hecho famoso por ser pieza clave en la búsqueda de puntos de acuerdo entre la religión católica y el mundo actual, por lo que en su intervención declaró que el trabajo científico debe continuar, no para hacer que todo encaje en el dogma, sino para ayudar a la humanidad.

El concepto bisagra de esta reconciliación es la libertad ("libre albedrío") que, según Francisco:

lleva al hombre a nombrarlo todo y a avanzar por la historia. Esto lo hace responsable de la creación, de modo que pueda dominarla para desarrollarla hasta el fin de los tiempos. De este modo, el científico, y sobre todo el científico cristiano, debe adoptar un acercamiento de proponer preguntas relativas al futuro de la humanidad y de la Tierra, y, de modo libre y responsable, ayudar a prepararla y preservarla, al eliminar riesgos al medio ambiente de naturaleza tanto natural como humana.

Con información de The Daily Beast.

¿Te desvelas trabajando? Te decimos cómo sacar partido de la noche sin afectar tu salud

Por: pijamasurf - 10/29/2014

A veces la noche es el momento más productivo de los días. Aquí te decimos cómo aprovecharla sin afectar tu salud

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Las noches se hicieron para dormir y el día para trabajar, ¿no es cierto? En teoría así debería ser, pero ya sea por encargos de última hora, por mala planeación, procrastinación o simplemente porque has decidido pasar la noche en vela (no somos nadie para cuestionar tus motivos), hay veces en que las horas nocturnas se vuelven las más activas, y nuestros cuerpos nos cargan factura después.

Y es que, según datos de la Unión Europea, 20 % de los trabajadores del sector industrial y 18 % del sector de servicios trabaja en turnos que pueden extenderse hasta después de que baja el sol. El reñido ambiente laboral no parece cambiar hacia formas de trabajo más amables con el organismo –en cambio, parece que la tendencia se volverá más aguda.

No dormir bien puede generar muchos trastornos físicos, como cansancio y somnolencia (duh!), además de problemas gastrointestinales y alteraciones metabólicas en los ciclos menstruales de la mujer. Nos ponemos irritables y andamos todo el día como vampiros salidos del ataúd.

Por ello, si esta noche vas a desvelarte, te pasamos algunas recomendaciones para que tu salud resulte lo menos afectada posible:

No bebas café ni alcohol

Aunque puede que la cafeína te ayude a concentrarte, también podría afectar gravemente tu ciclo de sueño e impedirte dormir cuando sea tiempo de hacerlo. Lo mejor es no beber café 2 horas antes de acostarte. A menos que se trate de una fiesta, no consumas alcohol tampoco, pues eventualmente produce somnolencia.

Agua y luz

El agua es excelente para despertarte, además de que ayuda a compensar la pérdida de energía que produce la concentración laboral y ayuda también a contrarrestar la fatiga. La magia de las jornadas nocturnas reside en que tu cuerpo reciba los mismos estímulos que recibiría de día: la buena iluminación de tu lugar de trabajo te ayudará a contrarrestar la somnolencia que tu reloj circadiano trata de producir naturalmente.

El delicado arte de vivir de noche

Nuestro cuerpo produce naturalmente una hormona llamada melatonina, encargada de producir la sensación de sueño y eventualmente, de hacerte dormir. Existen muchas técnicas para influir en los ciclos circadianos (los ritmos naturales del dormir y despertar), desde apps para móviles que registran tus movimientos (recomendable: Sleep Cycle, que te despierta cuando calcula que has dormido ciclos completos de sueño profundo) hasta técnicas avanzadas para espaciar muchas siestas a lo largo del día.

La desventaja de este tipo de técnicas es que a la larga resultan detrimentales para tu salud, y pueden transformarte de vampiro en zombi. Tomar cápsulas de melatonina puede ayudarte a regular tus ciclos de sueño cuando trabajas de noche, o ayudarte a dormir por la mañana con mayor facilidad. Se venden sin prescripción, pero consulta a tu médico antes de comenzar un tratamiento.

Con información de El País.