*

X

Los elefantes pueden escuchar lluvia a más de 250km de distancia

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/24/2014

Nuevas investigaciones encontraron que los elefantes pueden detectar tormentas a cientos de kilómetros y cambiar su rumbo para ir hacia ellas

elephants_1690920i

La manera en que operan los elefantes es insondable. Nunca entenderemos su capacidad mnemónica porque la única manera de cuantificarla es comparándola con un disco duro, quizás; y no se diga del miedo que le tienen a las hormigas, el cual es otro rasgo que también, por surreal, escapa a nuestra realidad.  

Sabemos que recuerdan dónde está el agua y por ello pasan meses del año caminando hacia ella, pero hasta ahora no se sabía que también pueden escuchar el sonido de la lluvia a más de 250 kilómetros de distancia. Los elefantes tienen una capacidad casi biónica para escuchar llover.

Un grupo de investigadores se dispuso a averiguar por qué algunas veces las manadas cambian de rumbo como por azarosa determinación. Por medio de monitoreo y GPS siguieron el rumbo de las enormes criaturas en el desierto de Namibia, uno de los lugares más secos y calurosos de África, y al mismo tiempo monitorearon las precipitaciones pluviales de la zona utilizando data satelital. Al analizar ambos, se dieron cuenta de que estos cambios repentinos de dirección tenían que ver con la localización de la lluvia.

Investigaciones previas habían encontrado que los elefantes sólo pueden escuchar sonidos de baja frecuencia; por lo tanto, se requiere de más investigación para saber si los sonidos de baja frecuencia causados por tormentas son la verdadera fuente de la habilidad de los elefantes para detectarla. Lo cierto es que, entre más se investiga acerca de estas criaturas, más imposibles parecen ser.

Axis Mundi: el increíble árbol baobab africano que llega a vivir 6 mil años

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/24/2014

En Madagascar y en Senegal, entre otros lugares, se alza un árbol considerado sagrado que provee una enorme cantidad de beneficios

 

 

baobab-alley_966x543

Diversas culturas han encontrado en un árbol especial el centro y sustento de su cosmovisión, el surtidor de la vida y aquello que une el cielo con la tierra. Entre los druidas tenemos al mítico árbol Yggsdrasil, entre los mayas tenemos a la ceiba sagrada, en el budismo la higuera y así sucesivamente. Para ciertas culturas africanas --especialmente en Madagascar y en Senegal-- ese árbol es el prodigioso baobab, un árbol que, como la moringa, tiene una enorme cantidad de usos y es el sostén de familias enteras.

La característica que más llama la atención de los baobab (Adansonia digitata) es su edad: pruebas de carbono indican que algunos de estos árboles tienen más de 6 mil años, eso es la misma duración que la historia de nuestra civilización definida por la invención de la escritura.

Con su majestuosa y extraña apariencia de centinelas de los llanos africanos los baobab rebosan nutrientes, como verdaderos árboles de la vida. La raíz, las semillas y las frutas son utilizadas para alimentos; los baobab ayudan a combatir la erosión; la fruta se deshidrata de manera natural y reenvía el agua de regreso al árbol. Son máquinas de vida. Su tronco puede almacenar hasta 100 mil litros de agua; por eso se les llama "árbol botella". Actualmente se comercializa un polvo de baobab como una superfood por su riqueza en vitamina C y otras vitaminas y minerales; su contenido rico en fibra los hace una excelente alternativa para mejorar la digestión.

 

baobab-tree

 

Haz click en el infográfico para verlo en tamaño completo