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Esta joven de 29 años ha elegido morir el 1 de noviembre (argumentos sobre la muerte voluntaria)

Por: pijamasurf - 10/11/2014

“Dado que el resto de mi cuerpo es joven y sano, tengo posibilidades físicas de resistir por mucho tiempo, aunque el cáncer se esté comiendo mi mente”

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Brittany Maynard, de 29 años, fue diagnosticada con un tumor cerebral, y los médicos estimaron que le quedaban 6 meses de vida. Pero en lugar de atravesar por la dolorosa quimioterapia, Maynard decidió aprovechar su calidad de vida y administrarse una sobredosis de medicamentos de prescripción el 1 de noviembre de este año, en su casa, en compañía de su familia y seres queridos.

“Luego de meses de investigación, mi familia y yo llegamos a una conclusión dolorosa. No existe un tratamiento que pueda salvar mi vida, y los tratamientos recomendados destruirían el tiempo que me queda”, dijo Maynard en un comunicado.

“Dado que el resto de mi cuerpo es joven y sano, tengo posibilidades físicas de resistir por mucho tiempo, aunque el cáncer se esté comiendo mi mente.”

Maynard y su esposo comenzaron a investigar sobre alternativas de eutanasia y muerte con dignidad. Decidieron mudarse de San Francisco, California, al estado de Oregon, uno de los cinco estados de Estados Unidos que adoptaron legalmente la muerte digna. Desde 1997, 750 personas han recibido medicamentos por vías legales para terminar con su vida.

“Toda mi familia ha pasado por un ciclo devastador. Soy hija única –creo que voy a llorar. Para mi madre es realmente difícil, y para mi esposo también, pero todos me han apoyado porque han estado antes en cuartos de hospital, y escuchado lo que podría ocurrirme”.

Sin embargo, la joven no se identifica como “suicida”: “He tenido los medicamentos conmigo por semanas. No soy suicida. Si lo fuera, me los habría tomado hace mucho tiempo. No quiero morir. Pero estoy muriendo. Y deseo morir en mis propios términos”.

Dentro de las luchas sociales y las discusiones sobre el tipo de derechos que necesita desesperadamente nuestra sociedad, el derecho a la muerte digna suele ser uno de los menos mencionados, tal vez porque preferimos no pensar en la muerte en vez de enfrentarla con responsabilidad. Tal vez creemos que la muerte es simplemente perder el cuerpo, pero sin importar a dónde vayamos o lo que ocurra después, enfrentar ese momento ha sido siempre la actitud filosófica por excelencia, al igual que un importante centro de debates entre disciplinas espirituales. Pase lo que pase moriremos, eso es inevitable; pero mientras estamos muriendo, podemos poner en la balanza si importa más la vida que la muerte. Y al elegir la muerte, de algún modo, Maynard eligió la vida.

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Comenzarán a probar penes prostéticos en humanos

Por: pijamasurf - 10/11/2014

Un implante de pene puede hacer toda la diferencia en la calidad de vida de personas que han sufrido lesiones genitales o que experimentaron malformaciones en la etapa de gestación

Professor Anthony Atala

El profesor Anthony Atala es director del instituto de Medicina Regenerativa de Winston-Salem en Carolina del Norte. Su trabajo es uno de los más interesantes en el campo de la bioingeniería: su equipo transplantó la primera vejiga en 1999, la primera uretra en 2004 y la primera vagina en 2005.

Además, se enfoca en generar tejidos y órganos; para el caso de cirugías regenerativas para implantar penes en hombres con problemas de formación genital (así como heridas de guerra u otro tipo de accidente), su investigación es alentadora para muchos pacientes.

Atala y su equipo hacen crecer penes utilizando células del propio paciente, así como penes de donadores que pasan por un proceso de entre 4 y 6 semanas para desarrollar músculos y tejidos endoteliales, de manera que el pene sea funcional para tener relaciones sexuales. El método que desarrollan no serviría --explica-- para cirugías de cambio de sexo. 

"Nuestro objetivo es llevar los órganos a los pacientes con heridas o anormalidades congénitas". Uno de los retos de Atala y su equipo es que los órganos sean capaces de tener erecciones naturales, en lugar de las prótesis actuales, que utilizan tejido de brazos y piernas para reconstruir el pene y un sistema neumático para simular la erección.

Atala trabaja en 30 tipos distintos de tejidos y órganos, incluyendo hígado y corazón. Pero el trabajo sobre penes prostéticos ha resultado alentador en pruebas con conejos, por lo que Atala espera la aprobación de la FDA para comenzar pruebas en humanos próximamente.