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Escuela sustituye escritorios por bicicletas y el resultado es sorprendente

Por: pijamasurf - 10/10/2014

El programa Read and Ride está promoviendo el ejercicio mientras se lee, logrando que los alumnos se concentren más y aprendan mejor

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La escuela parece siempre estarnos preparando para el trabajo de oficina: llegas temprano, tienes un horario fijo y te dedicas a sentarte frente a un escritorio durante horas haciendo papeleo. El alumno promedio pasa unas 6 horas al día inmovilizado en un asiento, y eso sin contar las horas extra que pase en su casa haciendo sus tareas.

Poco a poco nos estamos dando cuenta de que pasar tanto tiempo sentados puede ser muy malo para la salud; muchas oficinas ya están tomando medidas al respecto, ¿pero qué pasa con las escuelas?

Mientras la mayoría de las escuelas siguen con los ritmos tradicionales, algunas otras están empezando a implementar medidas que, sorprendentemente, están mejorando la atención de los alumnos. Por ejemplo, la Ward Elementary en Winston-Salem, Carolina del Norte, inició un programa para cambiar los escritorios por bicicletas de ejercicio, para que los alumnos puedan hacer ejercicio mientras aprenden.

El programa Read and Ride inició hace 5 años y ha puesto en evidencia que cuando los alumnos se ejercitan al momento de leer aprenden mejor. La idea es utilizar la bicicleta como un estímulo, haciendo que la lectura se vuelva algo divertido.

Además, el programa de bicicletas hace que todos hagan ejercicio, sin tener la preocupación que emerge para muchos en la clase de gimnasia de no ser muy buenos para los deportes. Con las bicicletas cada quién va a su nivel sin ser estigmatizado por ser más lento o tomarse descansos, pues es una actividad que se realiza casi de manera automática, mientras la atención está puesta en la lectura.

Actualmente el programa se ha extendido a 30 escuelas y se espera que se aplique en cada vez más planteles.

El baile de las galaxias: así se verá el choque de Andrómeda y la Vía Láctea (VIDEO)

Por: pijamasurf - 10/10/2014

En 5 mil millones de años, nuestra galaxia bailará con Andrómeda en una enorme colisión de materia estelar. Tal vez en algún lugar de la galaxia la brillante y duradera colisión será, para otros que miren el cielo, un nuevo dios

A escala cósmica parece operar una versión galáctica de la selección natural: el grande se come al pequeño, el fuerte domina sobre el débil. Sacando el factor humano de la ecuación, la vida del cosmos es una dinámica continua entre procesos que recuerdan a los que llevan a cabo los seres vivos, nacimiento, nutrición, reproducción y muerte, y no es gratuito que los antiguos hayan visto reflejado en el drama cósmico (el baile de los dioses) su propio estupor existencial.

Pero en unos 5 mil millones de años, la galaxia de Andrómeda "devorará" a la Vía Láctea, nuestra galaxia materna, por así decirlo. A pesar de que nuestra galaxia de origen no ha tenido eventos como este en el pasado reciente, los huesos de otras galaxias absorbidas por la nuestra aún flotan y orbitan a millones de años luz de distancia.

Somos una galaxia hambrienta. En el futuro próximo devoraremos dos galaxias enanas, las Nubes de Magallanes, antes de convertirnos en festín de Andrómeda, para formar junto con los restos de la Vía Láctea un glorioso naufragio cósmico y una nueva hipergalaxia.