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Anuncian resultado del mayor estudio científico realizado sobre la vida después de la muerte

Por: pijamasurf - 10/07/2014

Tras 4 años de investigaciones, documentan 240 casos de personas que experimentaron estar conscientes mientras se encontraban clínicamente muertas

Life After Death Main Thumb

A pesar de que hasta hace no mucho la posibilidad de que haya vida después de la muerte era un tema exclusivamente analizado por investigadores de lo paranormal y desestimado por la ciencia, afortunadamente algunos científicos han mantenido su mirada en este fenómeno. Lo anterior resultó en que, tras cuatro años de investigaciones, recién se ha publicado el mayor estudio médico relacionado con el tema, y los resultados son intrigantes. 

Investigadores de la Universidad de Southampton examinaron los casos de 2 mil personas que han experimentado paros cardíacos mientras se encontraban en alguno de 15 hospitales de Estados Unidos, Austria y Reino Unido. Luego de analizar cada caso, encontraron que 40% de las personas que "revivieron" después de unos instantes de haber estado clínicamente muertas, relataron que durante esos momentos estuvieron de algún modo conscientes. 

El doctor Sam Parnia, actualmente en la State University of New York y quien en su momento encabezó esta investigación, advirtió en una entrevista recogida por el Telegraph sobre uno de los casos más extremos entre los que fueron registrados:

Sabemos que el cerebro no puede funcionar cuando el corazón ha cesado de latir. Pero en este caso la conciencia parece haberse mantenido por 3 minutos mas en un período en el que el corazón ya no estaba latiendo, a pesar de que normalmente el cerebro se apaga tras 20 o 30 segundos de haber parado el corazón. 

El doctor se refirió así al caso de un hombre de 57 años que mientras pasó 3 minutos clínicamente muerto reportó haber sentido cómo abandonaba su cuerpo y luego observado desde un extremo de la habitación cómo su cuerpo era resucitado. Lo más impresionante es que describió el movimiento del personal y los sonidos de las máquinas que ocurrieron ya estando muerto: 

Este hombre describió todo lo que ocurrió en la habitación, pero además escuchó dos beeps que emite una máquina en intervalos de 3 minutos. Así que pudimos medir cuánto duró su experiencia. Él se mostraba bastante confiado y todo lo que afirmó que le ocurrió, en realidad ocurrió. 

De los 2060 pacientes que sufrieron paros cardíacos, 330 fueron revividos y de estos, 240 advirtieron haber estado relativamente conscientes mientras se les aplicaban las labores de los médicos. 

A pesar de que, idealmente, ningún estudio científico debiese ser considerado como algo concluyente –recordando que el espíritu de la ciencia es jamás dejar de buscar nuevos límites–, esta investigación incluyó un volumen suficientemente amplio de casos, es decir de data analizada, como para ser considerada un referente fundamental dentro de este tema. De hecho, los resultados fueron tan notables que seguramente justificará nuevos estudios que aprovecharán el realizado por la Universidad de Southampton para intentar llegar un poco más allá. 

La posibilidad de la vida consciente después de la muerte, una premisa que advierten múltiples religiones, constituye uno de los más apasionantes enigmas humanos. Así que un cambio de paradigma alrededor de este fenómeno, que podría estarse inaugurando con este estudio, tendría importantes consecuencias en diferentes áreas.

 

 

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Jerry Seinfeld destroza a la industria de la publicidad en su noche más importante con brillante (e incómodo) discurso

Por: pijamasurf - 10/07/2014

"Me encanta la publicidad porque me encanta mentir", dijo Seinfeld recibiendo un premio Clio, con delicioso sarcasmo y dando en el blanco del cinismo y la usura que impera en esta industria

 

Oscar Wilde dijo que "si quieres decirle la verdad a las personas, hazlas reír porque de otra forma te matarán". El comediante de stand-up, en la tradición del bufón, es la única persona a la que se le permite criticar y hablar de los temas incómodos incluso en casa de las personas o grupos que critica (el Caballo de Troya entra vestido de botarga). Un gran ejemplo de esto es el reciente discurso de aceptación del comediante Jerry Seinfeld en los premios Clio, que celebran a la industria de la publicidad.

Entre risas cortadas que no llegaban al estrépito de las risas grabadas en los sitcoms pero que soltaban tensión, Seinfeld dijo: "Me encanta la publicidad porque me encanta mentir", iniciando así una sarcástica retahíla en la que expresó con gran lucidez la problemática moral que escinde a la publicidad: hacer que las personas compren cosas que no necesitan apelando a todo tipo de emociones y sensaciones a través de imágenes aspiracionales:

En la publicidad todo es como quisieras que fuera. No me importa que en realidad el producto que compro no será como lo anuncian, en el tiempo entre ver el comercial y ser dueño del producto soy feliz, y eso es lo que importa. Díganme lo grandioso que será. Lo amo. No necesito estar feliz todo el tiempo. Sólo quiero disfrutar del comercial. Quiero esa cosa. Sabemos que el producto va a ser una basura. Lo sabemos. Porque vivimos en este mundo, y sabemos que todo apesta. Todos creemos: "Hey, tal vez este no será una basura". Somos una especie con fe. Estúpida pero con fe.

Seinfeld agregó, con mordaz ligereza, poniendo el dedo en la llaga inmoral de la publicidad:

Creo que pasarse la vida tratando de engañar a personas inocentes para que se gasten sus ingresos en servicios y artículos de baja calidad que no nos representan es un excelente uso de su energía.

Luego Seinfeld bromeó con que está por escribir un libro llamado Materialismo espiritual, al cual hizo falsa publicidad (y donde ficticiamente imaginamos que revela los secretos para hacerse rico burlándose de la publicidad o con la estrategia de hacer publicidad meta, que supuestamente critica a la publicidad, porque eso es un buen negocio) y dijo: "Creo que el materialismo tiene una mala reputación; no se trata de la cantidad de dinero... si las cosas que compras no te hacen feliz es que estás comprando las cosas equivocadas".

Su discurso de aceptación pasará a la historia de interent junto con el cómicamente lacerante monólogo de Bill Hicks en el que exhorta a los publicistas a suicidarse por el bien del mundo: