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10 de las mejoras obras eróticas en la historia del arte

Arte

Por: pijamasurf - 10/06/2014

Una lista no exhaustiva sino estimulante de las mejores piezas en la historia del arte erótico

Jonathan Jones es uno de los colaboradores más notables del periódico inglés The Guardian. Su especialidad es la crítica de arte (y, de hecho, estuvo entre el jurado del prestigioso Premio Turner en 2009). Sin embargo, a diferencia de otros críticos, su estilo es más bien desenfadado y suelto, casi pop por momentos, aunque sin perder nunca la seriedad que exige un diario como The Guardian.

Desde hace algunos meses, entre sus textos habituales, Jones ha colado listas del tipo “TOP 10”, ese modelo tan característico de la época masiva de la comunicación y que es ahora uno de los elementos más comunes en el paisaje informativo de internet. Como sabemos de sobra, en un día común de navegación por la red es muy posible que nos encontremos con al menos dos o tres de estos listados que nos prometen la selección definitiva de cierto aspecto de la realidad, desde las pizzerías más deliciosas de una ciudad hasta las mejores películas de terror en la historia del cine.

Pero si Jones retoma este recurso, en cierta forma le da un giro inesperado que lo saca del consumo inane de información. Gracias a su conocimiento de la historia del arte es capaz de hacer tops que nos llevan al asombro y la curiosidad por materias que además no se agotan en sí mismas. Ese, en cierta forma, era el sueño de los renacentistas y los ilustrados: que el saber se ramificara y se expandiera para movernos a conocer la vastedad del mundo.

En esta ocasión retomamos el top 10 de arte erótico que el crítico publicó recientemente. Sin embargo, invitamos a nuestros lectores a revisar el archivo de Jones en The Guardian en donde, entre otras joyas, se encuentra una lista de los mejores autorretratos, otra de la presencia del Sol en este ámbito e incluso excentricidades como las mejores representaciones de cadáveres o las 10 escenas del crimen más emblemáticas en la historia del arte.

El gran masturbador, Salvador Dalí

El gran masturbador, Salvador Dalí

 

El beso, Picasso

El beso, Picasso

 

Mujeres abrazadas, Egon Schiele

Mujeres abrazadas, Egon Schiele

 

La cama francesa, Rembrandt

La cama francesa, Rembrandt

 

Leda y el Cisne, copia de una obra de Miguel Ángel

Leda y el Cisne, copia de una obra de Miguel Ángel

 

"Dans le Lit, le Baiser", Henri de Toulouse-Lautrec

Dans le Lit, le Baiser, Henri de Toulouse-Lautrec

 

I Modi, Giulio Romano

I Modi, Giulio Romano

 

Sátiro y Sátira, Andrea Riccio

Sátiro y Sátira, Andrea Riccio

 

Made in Heaven, Jeff Koons

Made in Heaven, Jeff Koons

 

Diez maneras de hacer el amor, (atribuido a) Katsukawa Shun’ei

Diez maneras de hacer el amor, (atribuido a) Katsukawa Shun’ei

 

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Los dioses borrosos de Google Street View

Arte

Por: pijamasurf - 10/06/2014

Google trata a todo rostro igual: como datos; dios o humano son lo mismo para el algoritmo

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Google, en su ya borrosa política de privacidad, hace que las imágenes que toma el carrito de Street View tengan un blur de los rostros de las personas que capta en su peregrinación mapeando las calles del mundo. Ya sea por la "imagen hecha en semejanza" o por la falta de habilidad tecnológica para distinguir, Google.

Hay cierto proceso democrático en el algoritmo: ya seas una celebridad en un espectacular, un rey, un simple trabajador pedestre o una estatua de un dios, aparecerás con el rostro borroso, en el anonimato.

Para la artista Marion Balac, del proyecto Anonymous Gods, esto es sintomático de la incipiente comunicación entre humanos y robots, donde ambos tienen problemas para reconocerse y diferenciarse. 

Google ha logrado identificar rostros-no-humanos emblemáticos, como el Monte Rushmore, pero la mayoría de las estatuas de dioses asiáticos siguen con la cara borrosa, porque su algoritmo trata a todo rostro como datos, lo cual por el momento significa que el gigante tecnológico puede ser engañado.

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