*

X
La llamada deli bal es una miel que se produce en algunas regiones de Turquía y es tan potente que provoca alucinaciones y, si se abusa de ella, incluso la muerte

honey

Pocos saben que en la región montañosa de Turquía, al lado del Mar Negro, existe una miel tan potente que incluso ha sido usada como un arma de guerra. La “miel loca”, también conocida en Turquía como deli bal es una sustancia oscura y rojiza que contiene un ingrediente del néctar de rhododendron llamado grayanotoxina: una neurotoxina natural que, hasta en mínimas cantidades, provoca mareo, delirio y alucinaciones.

Si visitas esta región de Turquía en la primavera, es posible que veas a los apicultores arrastrando sus panales cuesta arriba hasta que llegan a vastos campos de flores rhododendron en magentas y cremas. Aquí liberan a sus abejas para que polinicen las flores y hagan esa miel llamada deli bal.

La miel, así como es un elixir, puede llegar a ser un veneno. Si se abusa de ella puede causar baja de presión e irregularidades en el ritmo cardíaco que provocan náusea, mareo, visión borrosa, desmayo, alucinaciones potentes, convulsiones e incluso, en casos raros, la muerte. Es por ello que los habitantes del Ponto la usaron en contra de la invasión romana en el 67 a. C. como “arma de destrucción masiva”, de acuerdo al periodista Johnny Morris.  

madhoneyCuando los soldados romanos, bajo el mandato del General Pompeyo, intentaron invadir esta región, los fieles al Rey Mitrídates secretamente colocaron pedazos de panal de miel loca en su camino para incitarlos. El ejército los comió con gusto y, debilitados por el intoxicante estupor de la miel alucinógena, cayeron presa de los enemigos.  

Encontrar esta miel, sin embrago, no es fácil. Los turcos saben que es peligroso que los turistas la prueben e irresponsablemente se envenenen con ella, y además parecen tenerla en un lugar ominoso y les preocupa (con toda razón) que se comercialice alrededor del mundo. Es, después de todo, un jarabe puro, dulce y hedonista que podría embelesar a cualquiera a la menor provocación.

En Turquía se usa popularmente como una sustancia medicinal. La usan para tratar hipertensión, diabetes y enfermedades estomacales. Y en algunos casos, los hombres la usan como estimulante sexual.

Te podría interesar:

¿Tus futuros bebés se parecerán a tus parejas sexuales pasadas? Un escalofriante estudio

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/24/2014

Las parejas sexuales previas pueden dejar rastros genéticos que la madre condensará para transmitir a futuras crías. La investigación no ha sido comprobada en humanos

¿Qué pasaría si tu bebé recién nacido no fuera sino un Frankenstein-rompecabezas donde más de un padre aportara piezas? Una versión narcisista del embarazo y la reproducción (además de la teoría genética tradicional) nos enseña a pensar que un bebé es una suma de características de dos individuos; pero un estudio de la universidad de South Wales cree que la conformación de un nuevo individuo podría estar determinada por más de un par de fuentes de cromosomas.

La teoría de la telegonía afirma que las parejas sexuales anteriores pueden transmitir sus características genéticas a las futuras crías. Una investigación de la doctora Angela Crean reveló que la primera cría de las moscas de la fruta, por ejemplo, es del mismo tamaño que el primer macho con quien la hembra se apareó. Esto no quiere decir que el primer macho sea el padre biológico de todas las crías subsecuentes sino que en cierta forma determina una característica de la futura descendencia, cuando los huevecillos inmaduros absorben parte del material genético seminal de parejas pasadas.

La idea es por lo menos escalofriante de considerar en un contexto humano. Si no podemos tomar café con una persona, mucho menos querríamos andar por ahí transmitiendo su material genético: pero por otro lado, las relaciones anteriores en ocasiones forman parte de un proceso kármico en el cual hemos aprendido algo de nosotros mismos. ¿Podría sostenerse lo mismo a nivel genético? ¿Nuestras relaciones pasadas (a nivel cromosómico o no) no nos determinan, en realidad, hoy como individuos?

Una reportera de The Guardian, contemplando la posibilidad de que la telegonía fuese una realidad comprobable en los humanos, desearía haber podido regresar en el tiempo cargada con una caja de condones.